Cuando preparaba nuestro corto viaje a San Sebastián, descubrí que a 23km está un pequeño pueblo “arenas extensas” Hondarribia en euskera, en castellano Fuenterrabía y que contaba con un recinto amurallado declarado Conjunto Monumental.

No dudé ni un momento en que fuera nuestra primera parada de nuestro primer viaje del año.

Hondarribia está separada de Hendaya – Francia por el Río Bidasoa, donde desemboca tranquilo y majestuoso y eso es casi lo primero que vemos, porque cerca del río hay aparcamiento para dejar el coche.

Callejeando hacía el casco urbano, llegamos a la Calle San Pedro, habíamos encontrado una calle de bares y pinchos.

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Habíamos intentando reservar días antes en La Hermandad, pero ¡¡¡estaban de vacaciones!!!, así que no nos quedaba más remedio que ir de “potes”.

Habrá que volver para probar “la mejor sopa del mundo”.

 

Comimos en Vinoteka Ardoka. El pincho de atún rojo ¡ESPECTACULAR!

Después de “potear” seguimos las indicaciones del mapa, subimos unas escaleras mecánicas para llegar al casco viejo y una preciosa vista de los tejados de Hondarribia con Hendaya de fondo.

La Puerta de San Nicolás nos recibe para entrar en la calle del mismo nombre.

Sescubriendo el entramado de calles medievales encontramos la Plaza Gipuzkoa.

La Plaza de Armas, con el Castillo de Carlos V,  actual Parador de Turismo, como protagonista de la plaza y las bonitas vistas al mar, merecen observar cada detalle.

Del Castillo Parador podemos ver la recepción y la cafetería, nos quedamos con las ganas de tomarnos un café, pero no hay nadie para ponernoslo y una parte donde hay mesas, no es demasiado bonita…

No podemos visitar la Iglesia de Santa María de la Asunción por estar cerrada, pero si podemos pasear por la Calle Mayor, tomarnos un café cerca de la Calle Pampinot, ver la Plaza del Obispo y dar con la Puerta de Santa María, que nos saca de la “almendra” medieval.

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Nos encontramos fuera con la estatua del “Hatxero“, soldado que trabajaba en las fortificaciones abriendo paso a las tropas.

Así damos una vuelta entera a este bonito pueblo medieval, lleno de casas y palacios señoriales.

 

 

Nosotros visitamos Hondarribia por la mañana, comimos y como a las 7 de la tarde nos fuimos donde estabamos alojados. De camino a San Sebastián vamos en coche por la carretera que sube al Monte Jaizkibel, donde nos hubiera gustado ver el Santuario de Guadalupe, pero no paramos al final, también nos habría gustado recorrer alguno de sus senderos, pero no era el objetivo esta vez, (¿tendremos que volver?) así que fuimos por toda la carretera, primero subiendo hasta el punto más alto, para bajar y coger un tramo de autopista y llegar a San Sebastián – Donostia.

“Gracias a Leyre y a Arantxa por mostrarme los imprescindibles de su tierra”.

Las fotografías y los textos son de Imagina y Vive Tu Viaje: San Sebastían del 15 al 18 de febrero de 2018.