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Diario de mi viaje: es nuestro tercer día de viaje en Bilbao, el último para nuestros amigos, se irán a Barcelona a media tarde. (Aquí nuestro primer y segundo día).
Día 3. Free tour por la ciudad. Alhondiga. Basílica de Begoña. Catedral de Bilbao.
Nos encontramos en nuestro hotel con nuestros amigos para ir juntos al Teatro Arriaga, que es donde comienza el Free Tour que hemos reservado. Es 1 de mayo y hay manifestación. Antes de empezar nos da tiempo a fijarnos en los pequeños detalles que hacen de Bilbao una ciudad muy bonita.
(Algunas de las iglesias que visitamos en el free tour también las veremos por la tarde nosotros solos).
En la visita conocemos datos interesantes sobre el teatro. La segunda parada es en el cercano Parque del Arenal, donde hay un precioso Kiosco, realizado por el mismo arquitecto que el Mercado de la Ribera: Pedro Ispizua. Está inspirado en una concha y está considerado lugar de interés histórico. Se utiliza actualmente para diferentes eventos.


Nos cuenta un poco el guía sobre el exterior de la iglesia Nicolás de Bari, (nosotros la visitaremos por la tarde con más detalle, pero lo cuento aquí). Su fachada barroca fue levantada en el siglo XVIII, combinando líneas curvas y una cuidada simetría. Tiene dos torres gemelas que le dan un gran aire monumental. Es un templo de gran importancia para los marineros bilbaínos que llegaban a ella para pedir protección antes de salir al mar.




Su interior es conocido por la riqueza de sus retablos; yo fotografié el retablo del altar mayor dedicado a San Nicolás. Realizado en el siglo XVIII en estilo barroco, fue diseñado por Diego Martínez de Arce, esculpido por Juan Pascual de Mena y policromado por José López Perella. El conjunto, organizado en tres calles y tres niveles destaca por su colorido, la calidad de su escultura y la armonía entre arquitectura y talla.


Vamos directos a la Plaza Nueva, tiene un importante papel en la vida social de Bilbao, está en el centro del Casco Viejo, se inauguró en 1851 después de sesenta y cinco años construyéndose. Tiene un corredor cubierto de arcos de medio punto, es de estilo neoclásico con cinco accesos. El edificio principal (el que tiene el reloj) es la sede de la Real Academia de la Lengua Vasca.
Vamos recorriendo las calles del Casco Viejo, pasando por el Museo de Arqueología, por la Plaza de Miguel de Unamuno, hablándonos de sus pequeñas y grandes historias.
Así llegamos a la Catedral de Bilbao, dedicada a Santiago. Impone con su silueta gótica, elegante y afilada, en pleno Casco Viejo. Su torre, visible desde varias calles del entorno, es como un faro urbano que guía al visitante hacia la plaza. La fachada combina la verticalidad típica del gótico con detalles delicados en piedra, arcos apuntados y un rosetón que anticipa la belleza que guarda dentro.






El interior de la Catedral de Bilbao es uno de los mejores ejemplos del gótico vasco. Presenta tres naves en cuatro tramos, una girola poco habitual en el gótico peninsular y un crucero alineado que no sobresale en planta. Sus pilares robustos, las bóvedas nervadas y los vitrales góticos —con motivos vegetales, geométricos y escenas como la Santísima Trinidad o los Evangelistas— crean un espacio vertical y luminoso. A lo largo de los muros se abren capillas particulares de los siglos XV y XVI, y las recientes restauraciones han recuperado la cota original del suelo del siglo XVIII.
Paseando alrededor del templo podemos apreciar cómo la catedral se integra en el trazado medieval de la ciudad, estrecha y majestuosa a la vez, como si hubiera crecido junto a las calles que la rodean.
Entramos en el Mercado de la Ribera, el mercado cubierto más grande de Europa. La guía nos cuenta su historia diciendo que ocupa el mismo lugar desde el siglo XIV, donde se celebraba el mercado semanal de Bilbao, convirtiéndose en el corazón comercial de la villa. En 1929, cuando el arquitecto Pedro Ispizua (el mismo que el del Kiosco del Arenal), levantó un edificio moderno para su época: funcional, monumental y pensado para la vida urbana de un Bilbao en plena expansión. Su estructura sin columnas interiores, la importancia de la luz natural y la amplitud de sus espacios marcaron un antes y un después en la arquitectura de los mercados europeos.
En el exterior, el edificio combina la solidez de su volumen con una decoración Art Decó ecléctica, conviviendo vidrieras, celosías y elementos ornamentales que le dan carácter propio. El mercado mantiene su esencia histórica después de varias remodelaciones, adaptándose a los nuevos tiempos, convirtiéndose en un símbolo de la ciudad que une tradición, comercio y vida cotidiana junto a la ría.
Justo al lado está la bonita iglesia de San Antón (la veremos al día siguiente, nuestra última mañana en Bilbao). Levantada en el solar de la antigua lonja medieval, junto a la ría y sobre una zona rocosa que marcó el crecimiento de la villa. En este lugar estaba el alcázar y al derribarlo, la iglesia fue consagrada en 1433, es la iglesia más antigua de Bilbao. A lo largo de los siglos, su estructura ha ido incorporando elementos de distintas épocas.
En el exterior, San Antón combina su base gótica con añadidos posteriores que le dan un carácter único. La torre barroca, elegante y reconocible, corona un conjunto que se asienta con firmeza junto a la ría, como si vigilara el puente y el ir y venir del Casco Viejo. El pórtico, las líneas verticales y la piedra clara hablan de un templo que ha sido testigo de la historia de Bilbao, integrándose en su paisaje urbano con una presencia sobria y emblemática.




Tengo claro que este lugar donde se encuentra la iglesia de San Antón y el Mercado de la Ribera es uno de los rincones más bonitos de Bilbao.



Nuestra guía nos cuenta una última curiosidad en esta visita y es sobre el Puente de San Antón. Nos dice que es uno de los símbolos más antiguos y queridos de Bilbao, por eso aparece en su escudo oficial, tuvo un papel decisivo en el nacimiento y desarrollo de la villa. Desde la Edad Media fue el principal acceso a Bilbao, también para los que seguían la ruta costera del Camino de Santiago.
El primer puente que está documentado fue de madera, ya existía en 1334, y en 1463 fue sustituido por otro de piedra con dos arcos de estilo gótico. A lo largo de los siglos sufrió riadas, derrumbes y reconstrucciones. El puente actual es del siglo XX.
El free tour termina y llega el momento de comer, como siempre en este viaje unos ricos pintxos.


Nuestra tarde comienza en un lugar poco conocido, pero que es increíble y no puedes perderte, la Alhondiga. Es un centro cultural y deportivo, “Azkuna Zentroa”. Fue construida a comienzos del siglo XX como almacén municipal de vinos, un edificio industrial emblemático del Ensanche. Tras décadas de uso y un largo periodo de abandono, fue completamente transformada en el siglo XXI en un centro cultural y de ocio, gracias al proyecto de renovación del diseñador francés Philippe Starck, que mantuvo la estructura original y la reinterpretó con un lenguaje contemporáneo.



En su interior hay una sala de exposiciones, un auditorio, una piscina cubierta (se pasea debajo de ella teniéndola como techo, viendo a las personas nadar), salas de cine y un restaurante.
Lo que verdaderamente llama la atención del interior de la Alhondiga son sus originales columnas, 43 para ser exactos. Diseñadas también por Philippe Starck, cada una de ellas tiene su propio diseño, combinando a la perfección con el espacio.
Starck convierte la planta baja en un museo de arquitecturas posibles, donde lo clásico, lo exótico y lo contemporáneo conviven sin esfuerzo.
La Alhondiga guarda todavía otro secreto, su azotea. Subir a ella es como cambiar de escena, dejamos las columnas teatrales y pasamos a un espacio abierto y lineal, con Bilbao a nuestro alrededor.
Parece que va llegando el momento de despedirnos y nos cuesta, no queremos, alargamos ese momento un poco más disfrutando de un estupendo café en su restaurante en la planta baja.



Unas divertidas fotos en el exterior de la Alhondiga hacen que la despedida sea un poco menos dura. Queda pensar en el siguiente viaje juntos: Donostia.
Ellos tienen unas cuantas horas para llegar a Barcelona y a nosotros nos queda toda la tarde de este día y la mañana siguiente.
Como no quiero saturar lo cuento en el siguiente artículo. Todavía nos queda a nosotros visitar la Basílica de Nuestra Señora de Begoña, detenernos algo más en alguna de las iglesias de las que hablo arriba, pero sobre todo seguir callejeando en esta bonita ciudad.
GRACIAS POR LLEGAR HASTA EL FINAL! SI TE HA GUSTADO, HÁZMELO SABER.👍✍️ ME HARÍA MUCHA ILUSIÓN LEERTE Y SEGUIR COMPARTIENDO RUTAS Y VIAJES. 🗺️🫶
Las fotografías y los comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en Bilbao. Puente de Mayo de 2023.












































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































