En esta ocasión voy a enseñar uno de los hoteles que más me gustaron de Bali, Rama Phala Ubud. Sería el 2º hotel en nuestro viaje por Bali. En él dormiríamos 2 noches.

El hotel está a unos 5 minutos andando del “Monkey forest” y a 15 minutos del Palacio Real y todo el centro de Ubud, vamos que su ubicación era muy buena.

https://ramaphala.thephala.com/

La entrada del hotel está en medio de una calle grande, todo lo grande que puede ser una calle de Ubud, con todas las alcantarillas levantadas y  la calle en obras, poniendo cables de luz en farolas … Con tramos de calle en las que teníamos que salir a la calzada con el riesgo que eso conlleva por las motos y coches que pasan constantemente. No hay semáforos, y los pasos de peatones, exiten, pero… El tráfico es regulado por personal de los hoteles que se pone en medio de la calle con una señal para que pasemos… Así es Bali.

Pero cuando llegas a esa entrada (un espacio donde están las furgonetas que llevan a los turistas), no parece que vayas a encontrar en su interior un remanso de paz. Una vez que subes unas pequeñas escaleras a su recepción todo cambia…

En cada escalón hay flores de Bali adornando las escaleras. Nos reciben con un refresco de ginger fresquito en un precioso vaso con una flor de Bali de adorno. ¡Ummm lo puedo saborear!

De allí salen otras escaleras que nos conducen como a un pueblecito con casitas y un agradable olor a incienso en todo el recinto.

Nuestra casita nos acogerá durante 2 noches y también será donde sentimos una replica de un terremoto que pasó en el mar, pero nada importante y sin ninguna consecuencia. (Teniendo en cuenta el terremoto que pasó en Lombok unas semanas antes)

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Todos los días al despertar una joven balinesa se encargaba de poner una ofrenda en cada entrada de las habitaciones y en distintos puntos del camino. ¡Me encanta!

El hotel cuenta con un spa, no tenían hueco para que nos dieramos un masaje los 5 (a la misma hora), un centro de Yoga, su pequeño templo y un restaurante, que nosotros no probamos, porque había tantos sitios en Ubud, que preferímos cenar en la ciudad.

Algunas de las habitaciones debían ser “villas” por lo bonitas de las puertas, típicas de las zonas sagradas de los templos.

La zona de la piscina era una de las más bonitas, con cama balinesa incluida.

Aunque mi foto preferida de la piscina es la que pongo ahora. Así sentí yo Bali.

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Las fotos y comentarios son de Imagina y Vive Tu Viaje en Bali. Agosto 2018.