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Diario de mi viaje: 5:15 suena el despertador, yo no he dormido nada o muy poco, a las 6 am tenemos que recoger desayuno y comida (la pagamos al final, no la tenemos incluida), no puedo llevarme todo, tengo que seleccionar para que coja en mi mochila. Desde nuestro hotel tenemos la vista de la Reserva Nacional de Dana y del camino por donde tendremos que bajar.
Llega nuestro guía a buscarnos para hacer la ruta, no se puede entrar en la Reserva sin guía. Todos los caminos deben hacerse acompañados. ¡Empezamos a andar! Salimos del hotel para entrar en un pequeño pueblo, todo el mundo parece estar dormido.



La primera hora es de bajada, una bajada fuerte pendiente y con mucha piedra, hay que tener muchísimo cuidado ¡es dura! Las vistas del paraje natural ¡espectaculares!
Pedro se hace un pequeño esguince ¡ahí madre! pero podemos seguir… El camino es increíble, alguna subida, pero mínima, a veces vamos por el cauce del río, otras lo bordeamos. A veces nos encontramos rebaños de cabras.
Hacemos alguna parada de 10 minutos para descansar un poco y beber, no tengo que decir que hace muchísimo calor y de sombras está escasa la reserva. Desayunamos un trozo de queso de cabra muy salado y un dátil que nos da Musa, el guía.
Cuando llevamos tres horas paramos a comer (no tengo nada de hambre, solo sed, mucha sed: un zumo de mango, un pan que tiene dentro aceite con la pasta de aceituna. Musa nos hace en un fuego improvisado un té beduino que me sienta genial. Está claro que cuando hace mucho calor, un té caliente regula la temperatura corporal.



El camino sigue siendo precioso.



Empezamos a ver algún resto de «casas» beduinas, llegando casi al final un niño sale a nuestro encuentro para vendernos las pulseras que hace ¿cómo no comprarle una para recordar este día?



Llegamos a nuestro destino Feynan Ecolodge y ya… trail terminado.
Al entrar nos invitan a una limonada ¡exquisita! Pagamos a Musa los 15 dinares de la comida para el hotel y su propina (en Jordania siempre se da propina a los guías).




Nos tomamos nuestro tiempo para ir a la habitación que es ¡preciosa! (la enseño en el artículo de los alojamientos) con dosel de mosquiteras y lo que me pide el cuerpo es probar la ducha… Después descansar un poco en la habitación y recorrer el hotel, ¡lo tenemos para nosotros solos!
A las seis y media, Pablo y yo nos vamos con una persona del hotel unos veinticinco minutos andando, a un lugar increíblemente bonito para ver la puesta de sol. Mientras el sol cae, el señor prepara un té, disfrutamos de ese momento… es un momento perfecto, un momento de esos que no olvidaremos del viaje.



A las ocho y media nos preparan una mesa en el jardín a la luz de las velas (en el hotel no hay electricidad en las habitaciones ni en el exterior). Muy bonito, muchas risas…
Hace mucho calor por la noche, subimos a la azotea para ver las estrellas con otro de los encargados del hotel, ¡qué cielo, es increíble! La verdad, de llorar de la emoción… Nos habla de cómo los beduinos se orientan en el desierto con las estrellas y de otras muchas cosas interesantes.
Cuando él se va nos quedamos disfrutando de la noche estrellada, en unos colchones donde, perfectamente podríamos dormir. Estamos un buen rato allí en silencio, pero decidimos bajar a dormir a la habitación, lo hacemos entre velas por los pasillos y las ventanas, el ambiente es idílico. No tengo ni una sola foto de esa azotea, ni de ese momento…💫
Al día siguiente todavía nos queda tiempo de disfrutar de una de las muchas actividades que hacen en Feynan Ecolodge. Desayunamos un estupendo desayuno jordano en el salón, porque hay muchísimas abejas peligrosas (nos explica el personal del hotel) acechando el jardín. Tenemos tiempo para escribir, descansar y prepararnos para la sesión de fotos que voy a hacerle a Pablo en su máster class de cocina beduina: gorro, delantal y empiezan las risas.







Ese día la comida incluía todo lo que había cocinado Pablo con el chef del hotel. Sin duda toda una experiencia que hará de este lugar un motivo más para no olvidarlo. Son momentos que hacen único, inolvidable y especial un viaje.
Después de esa comida, nos vuelve a recoger nuestro guía Amín, porque empieza otra parte del viaje… Nos vamos hacia Petra.
¡GRACIAS POR LLEGAR HASTA EL FINAL! SI TE HA GUSTADO, HÁZMELO SABER👍✍️. ME HARÍA MUCHA ILUSIÓN LEERTE Y SEGUIR COMPARTIENDO VIAJES.🫶🗺️
Las fotografías y comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en la Reserva Nacional de Dana, Jordania. Agosto 2023.



































