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Hace tiempo, no demasiado, un hombre sabio me dijo que las personas viven muchas vidas y que hay circunstancias que te dicen cómo y cuando se produce ese cambio. Para mí uno de esos cambios de vida, fue este viaje: París y el recorrido por el Loira. Vivir más de 20 días con mi Príncipe Azul fue un sueño, compartiendo París, castillos, amaneceres, noches con capuchinos, un príncipe y una princesa…

No sé el tiempo que dediqué a prepararlo, para que fuera mágico. En el año 96 pocos lujos iba a ver, pero una ilusión indescriptible. Llenamos de provisiones  y de música  https://www.youtube.com/watch?v=y_gVnQkYsdY

https://www.youtube.com/watch?v=iSmFwgQpgjc  nuestro precioso carruaje rojo para traspasar la línea de los Pirineos.

Aquella noche la pasamos en un pequeño y barato hotel de carreteras, que formaba parte de una red de hoteles de Francia a 59francos. ¡Había que empezar bien las vacaciones! Nuestras ganas de viajar y de gastar poco dinero nos hicieron acumular ofertas de hoteles para poder pasar 7 días en París, la cara París, era un hotel de la cadena Frantour justo al lado de la estación del Norte.

http://www.bateauxparisiens.com/mapas-de-cruceros.html Lo primero que hicimos, después de dejar el coche en un aparcamiento, protegiendo nuestro jamón y aceite de oliva, y organizar nuestra maleta, fue ir a dar un paseo en barco, por el Sena. Yo que ya había estado, estaba impaciente por enseñarle Paris…

escanear0001Esta fue nuestra primera foto de la Torre Eiffel, la primera de muchas de aquel viaje y de todos los siguientes. Hecha desde aquel barco donde todo empezó…

Lo siguiente que vimos fue el Louvre y sus alrededores. El Jardín de las Tullerías, con su precioso Arco del Carruselhttp://sobrefrancia.com/2013/05/29/arco-de-triunfo-del-carrusel-en-parís/ la Plaza Vendôme con unas tiendas para verlas sólo desde fuera. Al Museo del Louvre, creo que lo dedicamos todo el día. Cuando le llevé a ver la “Gioconda” yo ya iba preparada a encontrarme ese cuadro en un espacio acristalado y acordonado, donde apenas se disfruta del cuadro de Leonardo, por eso parece que me gustó un poco más que la primera vez que lo vi. El cuadro de Delacroix, ” La Libertad guiando al pueblo” que tantas veces había visto en mi libro de sociales, no me decepcionó. La zona egipcia, en fin, para volver a verlo de nuevo….

PhotoGrid_1419774267510La fachada de Notre Dame estaba con andamios, no pudimos disfrutar de ella, pero sí lo hicimos de sus vistas desde la torre y de su preciosa vista desde detrás. Podías imaginarte perfectamente al campanero Quasimodo y a la joven Esmeralda caminando entre las gárgolas, como lo escribió Víctor Hugo. Las vidrieras imponentes de la Sainte Chapelle, que te dejan sin habla, no puedes imaginar desde fuera, que vas a encontrarte lo de dentro…

PhotoGrid_1419775736402 El Obelisco egipcio de la Plaza de la Concordia, el templo clásico de la Iglesia de la Madeleine, el Arco del Triunfo de los Campos Eliseos, la Llama de a Estatua de la Libertad y el increíble lugar de Los Inválidos, donde Napoleón quiso descansar para siempre, con su original tumba. Cinco lugares diferentes, pero grandes símbolos, como tener un trocito del mundo en Paris.

PhotoGrid_1419780877672Y como no, mi añorada Torre Eiffel. La primera vez que subí creía que no habría lugar más mágico. Pero esta segunda vez, superó las expectativas, como no enamorarse aún más,…¡Imposible no hacerlo!

Al día siguiente cogimos el tren dirección (nuestro coche seguía en perfecto estado en su aparcamiento) Disneyland París. Y allí a soñar…

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Viendo los fuegos artificiales desde el tren, regresamos a Paris, donde nos quedaría el último día en la ciudad del amor…

Lo dedicamos a ver Montmartre, sus plazuelas, sus artistas, el Molino Rojo (solo la fachada, que casi nos pasa desapercibida), la bonita Plaza des Vesges, donde Víctor Hugo escribió algún capitulo de “Los Miserables” no podía levantarme de ese banco, imaginando que pasearía por allí ideando como se desencadenaría la historia. También descubrimos el pintoresco Centro Pompidou y sus alrededores. PhotoGrid_1419783543236

Después de siete días maravillosos cogimos nuestro cochecito y el viaje empezaba de verdad, recorreríamos durante dos semanitas el Valle del Loira, nos alojaríamos en unos campings de 5 estrellas, siendo una experiencia única.

Empezamos muy cerquita de París, viendo el majestuoso Palacio de Versalles y sus jardines. http://es.chateauversailles.fr/es/the-palace- Es el palacio original que todos los reyes han querido tener en sus países, todos los otros palacios europeos son una copia, creo que inalcanzable. Versalles genera sentimientos muy contradictorios, ya que la belleza creada por el hombre, sorprende cuando no se tiene consideración humana, dando paso a una de las consecuencias más desastrosas de la historia, “La Revolución Francesa” Viendo Versalles, entiendes que el pueblo de Francia se revelara contra el rey y todo lo que representaba; mientras ellos se morían de hambre, la corte vivía en un mundo de lujo, carente de sentido.

PhotoGrid_1419788256195Chartres, nuestro siguiente destino y donde haremos noche, celebrando con sus habitantes el 14  de Julio, fiesta nacional y noche de verbena. Su catedral, sus vidrieras, su rosetón, toda una preciosidad.  Después de Chartres empezamos a ver los castillos del Loira.

En la primera  y segunda foto están los castillos que aunque bonitos, me gustaron menos. Como curiosidad en el de Amboise trabajó Leonardo Da Vinci; el de Villandry, sus jardines son huertos de diseño; El de Cheverny, sale en un comic de Tintín y en el de Chinon, estuvo Juana de Arco, (historia que leía y releía cuando era pequeña).

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Los siguientes castillos son mis favoritos, cada uno por un motivo diferente. Chambord porque es imponente, impresionante, diferente. Tiene la famosa escalera en la que los que suben y bajan,  nunca se encuentran.
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Chaumont -sur- Loire porque es igualito que el Exin castillos de cuando era pequeña, parecía que podías coger el castillo entero entre las manos y moverle de sitio. Además, está al lado de un inmenso parque con un quiosco de época donde escuchamos un concierto tumbados en el césped, ¿se puede pedir más? Príncipe, princesa, castillo y música, siempre música.

PhotoGrid_1419793918274 Chenoceau, me gusta porque está situado sobre el río con unos arcos y tiene un pequeño embarcadero, donde si quieres puedes coger una barca.

Los dos castillos que quedan son muy especiales porque el de Azay, era uno de los sitios donde teníamos el camping, y cada día después de nuestra ruta, terminábamos en un pequeño bar cerca del castillo tomando un cappuccino, convirtiéndolo así en “nuestra bebida especial”. El castillo de Ussé, porque era mi castillo, el de la princesa enamorada que espera la llegada del príncipe.

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El valle del Loira termina y con mucha pena emprendemos el viaje de vuelta, resistiéndonos a llegar a casa, paramos en Poitiers para ver Futuroescope, http://es.futuroscope.com/ para nosotros muy moderno, no habíamos visto algo parecido desde la Expo de Sevilla, cine unido a nuevas tecnologías, espectáculos de agua y luces…

Un último lugar antes del final,  la preciosa Duna de Arcachon. http://www.arcachon-tourisme.com/es/la_bahia_de_arcachon.html Un lugar en aquel momento paradisiaco, en el que ya sabíamos que además de la duna, era conocido, por las ostras, pero que con nuestro presupuesto no podíamos permitírnoslo.

Aquella noche diluvió, se inundó el camping donde dormíamos, ¡menos nuestra tienda! así que los días que íbamos a pasar allí para descansar ¡adiós! Recogimos la tienda empapada, aún no entendemos como resistió, y nos fuimos a casa. Por eso fue un cambio de vida, no podíamos imaginar que ya no dormiríamos juntos cada noche, que no despertaríamos juntos cada mañana, fue tan duro que tuviéramos que ir cada uno a su casa, que decidimos pasar el resto de nuestra vida juntos. Empezar una nueva de mis vidas…  https://www.youtube.com/watch?v=Qo0g6PsHFws