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Toca descubrir la ciudad de Santander y comenzamos bajando desde nuestro hotel al Paseo Pereda con destino a la Península de la Magdalena.

Al lado del CEAR Príncipe Felipe hay unas gradas y un mirador con una vista preciosa, se llama Dique de Gamazo que bien merece la primera parada de nuestro paseo.

Seguimos caminando pasando por el Museo Marítimo del Cantábrico y llegamos al acceso a la playa de los Peligros. Podemos recorrerla por unas pasarelas de madera.

La playa de la Magdalena, (que continua la de los Peligros) la hacemos caminando por la arena ¡es un gusto!

Así entramos en la Península de la Magdalena, para disfrutar de sus caminos y de sus vistas. El palacio de verano solo se visita los fines de semana (durante el verano) ya que están los cursos de verano de la UMP. Nos tenemos que conformar con los exteriores y desde luego el entorno es imprescindible.

Decidimos hacer el camino recomendado que bordea toda la península.

Llegamos a las Caballerizas, justo enfrente de la playa de Bikini, buen momento y lugar para un café.

Las caballerizas se construyeron en el año 1918 al más puro estilo inglés. Se llevaban a cabo representaciones de teatro entre otras compañías la de La Barraca, de Federico García Lorca. Hoy en día son habitaciones para los residentes durante los cursos de verano de la universidad. Un agradable patio con vistas a la playa del Bikini y una cafetería restaurante.

Era irresistible no tomarnos un café allí después del paseo mañanero que llevábamos.

Seguimos disfrutando del paseo del entorno del parque.

Vistas a la playa, a los acantilados, así llegamos al Faro de la Punta de la Cerda. Desde donde se ve también la pequeña Isla de Mouro y su faro.

Varios bancos están colocados estratégicamente para sentarse y contemplar las vistas.

Llegamos al Palacio de la Magdalena, tan sobrio y distinguido, donde la bungavilla destaca en la fachada.

El Palacio de la Magdalena es el edificio más importante y famoso de la ciudad de Santander. Se construyó entre 1908 y 1912. El ayuntamiento regaló a Alfonso XIII y a Victoria Eugenia una residencia para pasar el verano. 17 años estuvieron veraneando allí.

A partir de la Segunda República tuvo distintos usos y desde 1977 es del Ayuntamiento de Santander (hay una historia interesante de cómo lo adquirió al Conde de Barcelona, bueno también un poco indignante). Se rehabilitó todo el edificio y el ayuntamiento cede las instalaciones durante el verano a la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. El resto del año se utiliza para exposiciones, congresos y visitas turísticas al publico en general. (En verano solo se hacen los fines de semana, por eso es importante reservar con tiempo la visita si quieres ver el interior, nosotros no lo conseguimos).

Una pequeña ermita justo enfrente de la entrada principal al palacio, mira a los acantilados de la bahía, a la isla de Mouro y a la playa del Sardinero.

Avanzando por el camino llegamos al Mirador dedicado a “El hombre y la Mar”. Es un museo al aire libre homenajeando a las expediciones realizadas por el navegante santanderino Vital Alsar Ramírez entre 1966 y 1992. Al lado está la balsa construida en Guayaquil (Ecuador), en la que cruzó el Pacífico en 1970.

Me trae tantos recuerdos ese lugar…

Muy cerca está el pequeño zoo de la Magdalena, que ahora están remodelando los circuitos de agua. Vemos unas focas o elefantes marinos ¡ya no me acuerdo de la diferencia! Desde allí se tiene una buena vista de la playa de El Camello.

Ya que estamos en ese lado de Santander nos vamos dando un paseo por la zona del Sardinero, pasando por los distintos paseos y playas que están en esa zona de la ciudad y así ver el Casino, el Gran Hotel y esos edificios tan de la Belle Époque.

La Playa del Sardinero tiene dos partes, Primera y Segunda Playa del Sardinero, dan ganas de meterse la verdad, pero hemos ido para hacer turismo de ciudad.

Llegamos hasta el último mirador de la Segunda Playa del Sardinero, (muy cerca de allí saldrá una ruta que haremos otro de los días que estemos en Santander, al Faro del Cabo Mayor).

Para poder hacer el camino de vuelta y el paseo de tarde entramos a tomar unas raciones en el bar que está justo debajo del Gran Casino, se llama Al Norte.

Tengo que deciros que estupendo y un precio razonable y eso que está donde está.

Una vez comido y recorrido un poco esta zona, cogemos un autobús al lado del Gran Casino que nos lleva a Puerto Chico, porque vamos a entrar en el Centro Botín para ver la estupenda exposición Picasso Ibero.

La Reina Sofía tuvo la misma idea, así que nos tocó esperar a que saliera de su visita al Centro para poder entrar.

Ya solo el edificio merece una visita y muchas fotos, sobre todo del exterior, porque en el interior no está permitido hacer fotos ¡qué le vamos a hacer! Solo puedes hacer fotos en una sala con grandes ventanales a la bahía (que merece la pena os lo aseguro.

La Exposición de Picasso es estupenda y se puede ver hasta el 12 de septiembre. Si eres miembro de la Mutua Madrileña la entrada es gratis para ti y un acompañante, así que perfecto, si no cuesta la entrada general 9€.

Cuando Picasso descubrió en el Louvre la sala de antigüedades, pudiendo ver piezas de arte ibero como la Dama de Elche o esculturas del Cerro de los Santos de Albacete, le hizo investigar, hacer bocetos, proyectos con clara influencia ibera.

Podemos ver obras de Picasso y piezas arqueológicas de la época. Muy bien organizada en los espacios. ¡Me ha encantado! Es una pena lo de las fotos…

También vimos la exposición de Retratos: Esencia y Expresión. Exposición permanente de obras de la colección privada de Jaime Botín, cedidas para la Fundación Botín. Es la misma entrada que para Picasso.

Ahora os enseño los maravillosos ventanales de una de las salas de exposiciones del Centro, que te dejan hacer fotos mientras no saques a las obras de arte. Y pienso ¿Qué mejor obra de arte que la Bahía de Santander?

El Centro Botín tiene unas escaleras que llevan a unas pasarelas en su exterior desde las que se tienen unas estupendas vistas también de Santander y de su bahía.

Como nos había parecido poco paseo el que llevábamos, nos fuimos andando hasta el Barrio Pesquero de Santander, es famoso por sus restaurantes de pescados y mariscos.

Solo pudimos tomarnos algo, porque tenían todo reservado para las cenas. Así que nos dimos un paseo de media hora desde Puerto Chico para una cerveza, ver el barrio, y regresar.

Por cierto en el Barrio Pesquero también es muy conocida la fiesta – romería de la Virgen de Carmen, que estaban preparando cuando fuimos ya que coincidíamos esos días.

Vamos a cenar al Mercado del Este que está justo detrás del Paseo Pereda. El edificio está declarado bien de interés cultural de Santander, se construyó en 1842. Es uno de las primeras galerías edificadas de España.

También tiene en su interior el Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria. (Que visitamos nuestro último día en Santander y os contaré en otro post).

Puedes hacer la compra y tomar algo en uno de sus bares, que por cierto está genial, aquí os lo dejo.

Así termina un día muy intenso y muy bien aprovechado, de esos días que dices ¡me ha cundido! Caminando por Santander dejando siempre la bahía a un lado, disfrutando de la naturaleza en la Península de la Magdalena, viendo sus edificios señoriales en la zona del Sardinero. Descubriendo uno de los barrios más antiguos de Santander y picoteando su maravillosa gastronomía.

Las fotografías y comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en Santander. 15 de julio de 2021.