20170525_183935[1]En esta ocasión voy a recomendar “Entre limones” de Chris Stewart. Es también conocido por ser el primer batería del conocido grupo de música Genesis, pero es tan solo una de sus muchas ocupaciones, además ha sido esquilador de ovejas, ha escrito una guía de viajes sobre China, y con aficiones de lo más interesantes, como ser piloto de aviación, navegar en el mar y escribir sus experiencias, o cocinar cocina francesa.

Entre limones tuvo tanto éxito cuando se publicó que Chris Stewart publico dos libros más después relacionados con la Alpujarra (que yo no he leído).

Entre limones cuenta el por qué, el cómo y el cuándo de irse a vivir a esa tierra española poco conocida incluso para los españoles: La Alpujarra. Aunque desde hace años este lugar se ha convertido en el hogar de un numeroso grupo hippy, así como de muchos ingleses, irlandeses, y de otras nacionalidades europeas.

Me parece una historia especialmente bien contada, que transmite muchas emociones, dentro de la sencillez con la que está escrita. Con sentido del humor y bastante sentido critico, describe a la sociedad alpujarreña y a los “agregados” allí, incluso a él mismo.  Me ha encantado leerlo cuando estaba en mi viaje de Semana Santa y terminar de leerlo ya en Madrid, así me ha sido muy fácil ir recordando los pueblos por los que hemos ido pasando.

Esa sencillez te atrapa descubriendo que la vida también es una aventura, que el día a día está lleno de experiencias de todo tipo, pero que a veces no lo valoramos. 20170525_190330[1]

No trata de zonas exóticas, personajes de ficción llenos de secretos, misterios que se complican para después resolverse,… es todo más sencillo, pero muy real. Cómo construir tu casa y tu hogar en un lugar donde todo son inconvenientes, pero que con esfuerzo y tesón se consigue. O cuando todos nos encontramos en nuestra vida personas como las que él y su mujer se encuentran: egoístas e interesados, generosos, extravagantes, amigos que llegan a tu vida y se quedan,….

Me quedo con esta frase del libro:

“Vale más ignorar lo que ven nuestros ojos y recrearse en las impresiones de esos dos momentos únicos del día que se graban en nuestra mente”.