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Después de mucho tiempo queriendo visitar el Museo del Romanticismo, por fin llegó el día. Un sábado normal de noviembre nos arriesgamos a ir sin entrada. En estos momentos eso es una gran riesgo, creo que todos los demás museos de Madrid hay que ir con entrada sacada.

El precio de la entrada es de 3€, los docentes tenemos la entrada gratuita enseñando la acreditación. ¡Atentos, los lunes está cerrado! En estos momentos abre:

  • De martes a sábado: de 9:30 a 18:30.
  • Domingos y festivos: de 10:00 a 15:00.

El Museo se encuentra en la calle San Mateo 13, lo que significa que podéis organizar vuestro día de turistas por la zona de Tribunal y Chueca.

El edificio fue construido entre 1776 y 1779 diseñado por el arquitecto Manuel Rodríguez. A finales del siglo XVIII el inmueble pasó a estar habitado por los Condes de la Puebla del Maestre y después, desde junio de 1921, fue sede de la Comisaría Regia de Turismo, organismo creado por Vega-Inclán, quien creo también el museo. Ahora la fachada exterior está en rehabilitación, llena de andamios, no podemos ver nada.

La casa museo dedicada a transmitir como era la vida durante el período artístico del Romanticismo. En España coincide con el reinado de Isabel II (1883 – 1868).

En la entrada, para subir a la primera planta, planta noble de la casa, nos encontramos con una escalera con retratos en los lados.

Dando paso a esa nueva sociedad que surgía y que desde luego veremos a lo largo de todas las salas.

El vestíbulo es la primera habitación que visitamos. En cada sala, además de la decoración característica de la época, estará dedicada a una temática. En esta sala podemos ver objetos que hablan de la problemática de la sucesión al trono de Isabel II, que con solo 3 años heredó el trono al morir su padre Fernando VII. Su madre la reina María Cristina sería regenta hasta que Isabel pudiera reinar. Fernando VII se ocupó de suprimir la ley sálica, para que no pudiera reinar su hermano Carlos María Isidro.

La antecámara era la parte de la casa que veían los visitantes. El tema de la sala es la mayoría de edad de Isabel II. El cuadro de Charles Poiron “Isabel II dirigiendo una revista militar”.

De la antecámara se pasa ya a la parte más noble de la casa. La decoración de esa parte es mucho más ostentosa y rica.

El antesalón, con la Alegoría de la noche en el techo, influencia claramente francesa.

Importante el diván, la mesa y sillas con garras de león.

El tema de esta sala es el de la Guerra de la Independencia, la Constitución de 1812 y la vuelta de Fernando VII.

El salón de baile, habitación más grande de la casa, lujosa, predomina el oro, la seda, dos lámparas de araña fernandinas.

En esta sala se hacían tertulias en las que participaba Bécquer, donde la música era la gran protagonista. El arpa, el piano de estilo romántico. En cuanto al tema, los cuadros son todos retratos.

La siguiente sala también es otro antesalón, este será la última habitación de la zona noble. Aquí se hacían reuniones sociales más informales. Decorado con menos lujos. El tema tiene que ver con avatares políticos y contiendas políticas durante el reinado de Isabel II.

De aquí pasamos a las salas de los costumbristas andaluces y madrileños. Estas ya pertenecen a la zona intima y privada de la casa. La decoración es mucho más informal.

El tema de estas salas es costumbrista, con inspiración en cuadros y grabados de Goya.

La salita, habitación para la familia, “cuarto de estar” termino que se empezó a utilizar. El tema que se utiliza es el paisaje y vistas arquitectónicas.

Justo enfrente podemos ver el pequeño oratorio, una joya de la casa, especialmente el cuadro que está encima del altar “San Gregorio Magno, papa” de Francisco de Goya.

Pasamos a la habitación de los niños, habitación totalmente privadas de la casa, con un toque de alegría y privacidad.

Las siguientes son habitaciones de la mujer, habitaciones acogedoras, íntimas. El tema de estas dependencias tiene que ver con la relación madres e hijos, lo femenino.

El gabinete de Larra, sala dedicada al escritor Mariano José de Larra, uno de los representantes más importantes del romanticismo. Y la sala de la literatura y el teatro,

El fumador, es una sala que se dedicaba al cabeza de familia para fumar solo o con personas de mucha confianza. Era habitual que estuviera inspirada en la Alhambra de Granada, ya que coincide con la restauración del maravilloso lugar árabe. ¡Se puso de moda!

El gabinete, otra habitación de carácter masculino, dedicada también a recibir a algunas visitas.

El comedor era la habitación dedicada especialmente para cenar, también era el centro de reunión familiar. Destaca la lámpara de araña y la mesa, utilizada por el general Primo de Rivera en una cena al Consejo de la Sociedad de Naciones. Hay bodegones en las paredes.

El despacho y la sala de billar están al lado. Se puso de moda jugar al billar antes o después de cenar, era de uso exclusivo masculino.

Terminamos la visita a la casa – museo con una representación de la fachada del edificio con alguna imagen de cómo se desarrollaba la vida en la casa.

Aquí termina nuestra visita, pero antes de irnos visitamos el jardín y la cafetería, donde seguro es estupendo tomar un café con alguna de sus tartas, pero nosotros salimos a las dos de la tarde, no es hora de café sin haber comido.

A la cafetería se puede acceder directamente desde la entrada, sin tener que pasar por la taquilla del museo.

El Museo del Romanticismo tiene una gran oferta de actividades para todos los públicos, que os dejo aquí.

En la travesía de San Mateo, al salir del museo justo enfrente, tenéis este grafiti en una puerta.

Como habéis averiguado por la hora, ¡nos vamos a comer! Al lado del museo vemos un lugar muy “mono” de esos que nos dan buena impresión, solo desde la puerta.

El restaurante del que os hablo es La Potxola taberna. Os digo ya desde el principio que es un lugar para conocer y repetir, y ahora con el problema del aforo hay que reservar.

Os digo que entramos sobre las 14:15 y salimos al rededor de las 18:00 horas, entramos y salimos los últimos, disfrutando de cada plato, del vino y sobre todo de la compañía.

Entramos antes de que se ocuparan las otras mesas así que os puedo dejar unas fotos de la zona de restaurante vacío.

Me encanta la decoración tan otoñal y rustica. Seguro que la comida está fenomenal, ¡es lo que pensamos!

Vino tinto txakoli
Croquetas de queso ideazabal y de jamón
Corazones de alcachofas. ¡¡¡Las mejores que he comido en mi vida!!!
Bacalao al pil pil
Zamburiñas a la plancha
Chipirones en su tinta al estilo de la abuela de Aitor….
Tarta de queso casera

Aperitivo, comida, postre, pacharán casero…. Normal que nos dieran las 6 de la tarde.

Estupendo para aprovechar a dar una vuelta por el centro, intentando no ir demasiado al mogollón. Nosotros aprovechamos para ir al teatro a ver el monólogo de Miguel Lago “Todo al negro”. En el Teatro Reina Victoria. Porque teniendo cuidado ¡La cultura es segura!

Espero que te haya gustado mi plan para un sábado cualquiera. Te animo a que sigas alguna de mis recomendaciones.

Si tienes alguna duda, deja tu comentario.

Las fotografías y comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en Madrid, noviembre de 2020.