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Una ilusión desde el mismo día que terminé El Camino de Santiago (hice de Lugo a Santiago)hace unos 25 años, fue comenzarlo desde Roncesvalles.

Por fin en verano pude cumplir ese deseo. La opción elegida era recorrer de Roncesvalles a Logroño, para ir haciendo cada año una de las distintas etapas del Camino Francés, para terminar llegando a Santiago de Compostela, sin fecha establecida. La verdad es que la idea me encanta, hacer cada año una etapa, así el espíritu del Camino me invadirá cada año.

Realmente para mi el Camino comenzó en el mismo momento en que cogíamos el tren en la estación de Atocha (Madrid) dirección Pamplona, el 13 de julio de 2019.

En un poco más de 3 horas estamos en la ciudad de San Fermín y por 24€. (Si lo reserváis con tiempo podéis conseguir la tarifa 4 Mesa y se puede ir en un Alvia). En el tren se ve mucho blanco y rojo y mucho “guiri” porque la ciudad sigue de fiestas.

Lo primero que tenemos que hacer es ir (andando hacía la estación de autobuses) donde tenemos que sacar el billete que nos llevará a Roncesvalles (no se puede sacar online). Solo hay una salida, a las 16:00 horas y cuesta 4,80€ por persona).

Tenemos tiempo para dejar las maletas en consigna e irnos a tomar unos pinchos y unas cañas.

El trayecto Pamplona – Roncesvalles dura 1 hora y 20 minutos, más o menos. Vamos pasando por los pueblecitos. Justo pasa por la puerta de nuestro hotel en Burguete. (Os dejo el enlace de la entrada sobre la empresa con la que organizamos el Camino y los hoteles donde nos alojamos).

Nosotros nos bajaremos en Roncesvalles, donde nos esperaba un taxi (no sabíamos que el autobús pasaba por nuestro hotel). Guillermo elige irse para llevar las maletas y recoger las credenciales.

Pedro, Pablo y yo nos quedamos en Roncesvalles, porque queremos estar en la Misa del Peregrino en la Colegiata. Me parece muy bonita, muy especial.

Si tenéis ocasión y llegáis con tiempo suficiente no os perdáis la visita guiada a todo el conjunto monumental: la iglesia del siglo XIII mandada construir por Sancho VII el Fuerte, el mausoleo donde reposan los huesos de Sancho VII y de su esposa Clemencia. Si eres un enamorado de la Historia tendrás muchos motivos para disfrutar aún mas de este lugar. También se puede ver el claustro del siglo XIV, la capilla de Santiago y la capilla de Sancti Spiritus, también llamado “silo de Carlomagno”.

Como no podía ser menos, al salir de Roncesvalles, donde está la señal que dice los kilómetros que quedan a Santiago de Compostela, sale el Camino que será nuestro guía durante los siguientes días.

Encontramos el primer panel con el mapa de la etapa del día.

Entramos en una zona de bosque, que huele también, es tan bonito,… y allí empezamos a encontrar las señales del Camino…

El Bosque llamado Sorginaritzaga, también llamado Robledal de las Brujas, debido a que se celebraron algunos de los aquelarres más conocidos del siglo XVI. Creo que lo disfrutamos como ningún otro, con la ilusión de un camino que comienza.

Tenemos la suerte de caminar solos durante los 3 kilómetros que hay hasta Burguete.

Casi al salir del bosque nos encontramos una gran Cruz Blanca, que simboliza la protección divina en el camino. Hasta el año 1880 era el camino principal de Roncesvalles a Burguete.

En menos de 1 hora llegamos a nuestro hotel en Burguete, donde empezaremos realmente a caminar al día siguiente.

Burguete (Auritz) es la antigua Villa Runcievallis del Liber peregrinationis, el Burgo de Roncesvalles.

Comenzamos a andar no demasiado temprano, a las 8:30, porque los desayunos en el hotel empezaban a las 8 de la mañana. El camino lo cogemos justo donde hay una oficina del Banco Santander y no hay perdida, porque en este punto parece que vamos de “romería”.

La mayor parte del tiempo de esta etapa, la hacemos por bosque y pista, el camino entre el bosque ¡me encanta!

Me doy cuenta de que no podía haber elegido mejor compañía para hacer el Camino, los miro, los escucho hablar juntos… Pura emoción.

Pasamos por Espinal y pasado el Alto de Mezquíriz tenemos que cruzar la carretera, donde nos encontramos la estela de la Virgen de Roncesvalles.

Linzoáin

Se entra en Viscarret, en el Valle de Erro y después Linzoáin (donde pasamos unas vacaciones hace 17 años, que fueron maravillosas).

Hacemos unas dos horas y media sin parar, con pequeños repechitos, pero muy soportable. Antes de subir el Puerto de Erro paramos a descansar un poco, beber agua y comer una fruta. ¡Nos hace bien! Para hacer la subida al Puerto de Erro. Es durilla, pero la verdad, es que me la imaginaba bastante peor.

Arriba del puerto hay un chiringuito, donde nos sienta de miedo la bebida y unas patatas, además de sellarnos la credencial y de sentarnos un rato.

(Lo de los sellos de las credenciales, ¡tener cuidado y no os emocionéis! a ponerlo en todos los sitios, porque no tendréis hueco para los de todo el Camino). Nosotros intentábamos sellar en el alojamiento donde dormíamos y en algún punto intermedio o que nos parecía más bonito, importante o especial….

Aunque no lo creáis no hice fotos en el chiringuito, prefería disfrutar del momento.

Desde ese punto ya es bajada, bajada y bajada, en algún momento ¡matadora! por las piedras.

Por fin llegamos a Zubiri, entrando casi al lado del puente medieval, conocido como el Puente de la Rabia.

Zubiri en vasco significa “pueblo del puente”.

Nuestro objetivo está casi conseguido, porque dormimos al otro lado del pueblo y nos quedan algún que otro kilómetro más para llegar. En el enlace de arriba os cuento porque elegir otro alojamiento al nuestro.

Una ducha, comida no demasiado fuerte, una siesta y listos para dar una vuelta por el pueblo, alguna compra en una tienda de montaña.

Vemos con calma el Puente de la Rabia, con sus dos ojos de medio punto sobre el río Arga.

Según la leyenda, cualquier animal que pase bajo los arcos del puente se cura milagrosamente de la rabia. Haciendo el Camino de Santiago se aprende muchísimo…

Posiblemente no sea demasiado importante, pero para mi en Zubiri viví uno de los “momentos compartidos” más bonitos del día y de todo el Camino…

Taberna Baserri

Las fotografías y comentarios son de Imagina y Vive Tu Viaje en Zubiri. Camino de Santiago, julio 2019.