Después del madrugón del viernes en el que conocimos Pastrana y la Ciudad Visigoda de Recópolis, el sábado los niños nos dieron un poco de tregua y no madrugaron demasiado. Entre ColaCaos y cafés, tostadas y galletas nos preparamos para hacer la bonita Ruta de las Caras en Buendía, Cuenca, Sigue siendo La Alcarria, la conquense.
El recorrido es corto, muy fácil, pero hay que ir por lo menos en deportivas, otro tipo de calzado como botas de trekking es ideal porque puede haber barro.
Merece la pena ver las caras escupidas en la piedra que dos artistas han ido esculpiendo desde el año 92 al tiempo que se disfruta del bonito paisaje y de las bonitas vistas del pantano de Buendía. http://www.rutadelascaras.com/
La mejor forma de explicarlo es con las fotos…
Como siempre después de un buen paseo una buena comida, Una excelente recomendación de unos «alcarreños» El restaurante se llama Goyo y está en Alcocer, así que un tramito de coche y a comeeeerrrrr.
Esto es tan sólo una pequeña selección de lo que allí dan de comida. El cachopo de 2,5 Kg, aún sobró para llevarnos. Todo estaba buenísimo, de precio muy bien también, nosotros que éramos 17 personas, 4 familias salimos a 80 euros.
Una larga comida para degustar bien y de vuelta a los coches para volver a Alocén a nuestra casita rural, donde nos esperaba una gran fiesta de disfraces, ¡Es Carnaval!
Ni mucho menos lo que escribo hoy tiene que ver con el libro de Camilo José Cela, ni se le parece, pero sí evoca esos lugares o por lo menos alguno.
El pasado fin de semana lo pasé estupendamente bien no sólo por los bonitos sitios que visité, también por la compañía, familia con la que nunca te cansas de estar y con la que compartir experiencias se convierten en un disfrute total.
El fin de semana era largo y lo empezamos visitando la bonita Villa de Pastrana, Guadalajara, uno de los muchos lugares de España en el que Teresa de Jesús fundó dos conventos (en el del Carmen dormí hace muchos años y guardo un gran recuerdo), como se conmemora el V Centenario de su nacimiento la ciudad enseña al visitante su cara más Teresiana.
Contemporánea de la Santa fue otra gran mujer (poco valorada en su tiempo) Ana de Mendoza y de la Cerda, más conocida como La Princesa de Éboli. Fue desterrada al Palacio Ducal de Pastrana hasta su muerte (unos 13 años) por Felipe II acusada de conspirar en contra del monarca.
Este es el balcón desde donde la Princesa podía salir durante 1 hora para ver lo que pasaba en la calle, por eso la Plaza mayor de Pastrana se llama Plaza de la Hora.
Sería increíble que las clases de historia estuvieran llenas de «historias» de esas que interesan que te hacen comprender una época, una decisión política, un comportamiento social, en las que te puedes imaginar qué pasó, cómo y por qué pasó.
Una de las jovencitas que llevábamos en esta visita, descubrió que la Princesa de Éboli es más que la calle en la qué vive, emocionada disfrutó de la visita y de la explicación estupenda de la guía del palacio, deseosa de llegar el lunes para contarle a su profesora de sociales todo lo que había aprendido.
Pasear por Pastrana es muy agradable aún con frío, pero llega la hora del aperitivo en el Bar Palaciocon un rico caldito y un gran cuenco de pipas, … y después la hora de comer y un restaurante cerca del palacio completa la mañana, Restaurante César se llama, donde unas buenas migas alcarreñas, nos hacen entrar en calor. http://www.pastrana.org/turismo/
Recópolis.
Con muchas ganas de seguir aprendiendo en nuestra clase particular de historia, nos vamos al Parque Arqueológico de Recópolis, donde su eslogan es «Vive la experiencia…de un lugar único» Nos sumergimos en la ciudad fundada por el Rey visigodo Leovigildo en el año 578 d.C, a la que puso el nombre de su hijo, el futuro rey Recaredo. Efectivamente lección viva de historia.
Ciudad amurallada con varias puertas de entrada, una calle comercial donde había un taller de vidrio y otro de orfebrería, viviendas y una zona monumental donde estaban el Palacio y una Iglesia Palatina. Gracias a las excavaciones se ha descubierto que la ciudad tenía importantes relaciones comerciales con todo el Mediterráneo, hasta que en el S.VII empieza su decadencia.
En el S.VIII llegan los musulmanes modifican poco la ciudad, pero será en el S.IX cuando se abandone por completo, utilizándose como cantera para la construcción de una nueva ciudad: Zorita. (Queda pendiente para otra escapada su castillo y su historia).
Cuando la Historia y la Arqueología te apasiona, visitar Recópolis puede ser un sitio increíble para imaginar esa primera época medieval, pero además las vistas del castillo de Zorita son preciosas con el Río Tajo también de protagonista.
Ayer día 4 de enero, dimos nuestro primer paseo del año por Madrid. Llega al final de su traje de luces, pero con el mismo brillo, esperando que pasen Sus Majestades de Oriente, para enseñarles lo más bonito que tiene «SU GENTE».
Ayer toco una genial exposición en La Fundación Telefónica sobre Nikola Tesla, yo apenas había oído su nombre y resulta que era un genio, diría que el inventor de casi todo y no tiene apenas renombre, casi su recuerdo está en el anonimato.
Pero cuando ves la exposición sales con otra idea, primero la de devolverle el lugar en el «salón de la fama» como se merece. Rival de Edison hasta la muerte, éste descubrió la corriente continua, Tesla la corriente alterna, sin ellos no hubieran aparecido los ACDC (que es lo que significan sus siglas), Edison inventó la bombilla, pero Tesla hizo posible que absolutamente todo lo que usamos hoy en día funcione con corriente alterna…
Descubrí para mi asombro que Marconi (al que todos creemos que inventó la radio) robó la patente de Tesla, que ya llevaba años trabajando en ese proyecto, pero el Nobel se lo llevó Marconi. Años después se reconoció el error, pero ya quedó para la historia, (me pregunto si en los libros esta cambiado, porque yo siempre estudié a Marconi).
Exposición muy interesante sobre un genio, que no puede dejar de verse.
Después fuimos a tomar una cañita, a un bar en Montera que es embajador de Granada en Madrid «La Cueva» Teníamos un rato más, un tiempo corto para compartirlo con unos amigos que aunque vemos poco porque viven lejos (Granada), sentimos cerca.
Después de ponernos un poco al día con nuestras vidas, nos despedimos con una despedida de esas que no quieres, pero que sabes que llegan, queriendo hacer hueco para volver a vernos, sin dejar pasar tanto tiempo.
¡Os queremos chicos!
Pero como todo sigue, sigue nuestro paseo, retomamos la calle Fuencarral, y el hambre hace que nos paremos en un bar con una buena oferta y nos metemos «La Sureña», cual fue nuestra sorpresa que dentro de ese bar, en un rincón, nos encontramos con una compañera de trabajo, de esas personas con las que te gusta conversar y compartir buenos momentos y buenos días, ¡¡¡NO DEBEMOS PERDER LAS BUENAS COSTUMBRES, HAY QUE FOMENTARLAS!!!
Para que veáis lo pequeño que es Madrid, te puedes encontrar con todo el mundo.
Decidimos que ya la casualidad nos ha premiado con esa buena compañía, nos iremos juntos a descubrir el Mercado San Idelfonso, que tenía tantas ganas de ver.
Una copa, un café, unos crepes y a charlar….
Hace tan buena temperatura que decidimos bajar por Gran Vía para encontrarnos con Alcalá.
Pero antes nos encontramos con el Mercadillo del Gato ¡hay quien se llevó regalito adelantado de reyes! una pulsera preciosa y un palacete divino.
La magnifica vista desde la azotea del Círculo de Bellas Artes, es para no perdérsela, da igual la estación y el momento del día, es sencillamente única.
No me extraña que las parejas elijan este lugar para desearse amor eterno, o simplemente amor.
Nuestro bonito encuentro termina disfrutando de nuevo del Palacio de Cibeles, para enseñárselo a nuestros amigos.
La segunda despedida del día, ésta sólo hasta el jueves.
Cogemos un autobús que nos lleva a nuestra casa, mientras vemos que está todo preparado para la Cabalgata de los Reyes Magos.
En el siglo VI a.C. en Grecia se empezó a creer que la creación del universo, estaba relacionada con los principales elementos: el agua, tierra, aire y fuego, apartando así, la idea de una creación divina. El hombre tendría que enfrentarse con sus pensamientos; aparecen los grandes pensadores y cómo no, la filosofía. Se cree que la filosofía empezó con el acertijo que la Esfinge de Tebas planteó a Edipo. http://cafehistoria.ning.com/profiles/blogs/la-cruel-cantora-la-esfinge-de
Fue una época rica en pensamiento, Platón, Sócrates; en obras, el hombre creo ciudades donde vivir en comunidad, aparece el termino democracia, aunque no tal y como lo conocemos hoy, porque son muchos los que quedan excluidos (por ejemplo las mujeres), se crean espacios públicos como el ágora, corazón de la ciudad . El valor de la paz. Es una época rica en mitos y en los viajes de sus héroes, como Ulises o Heracles (Hércules para los romanos), siempre en el mundo conocido: El Mediterráneo.
Unas esculturas fabulosas, con la belleza propia de las proporciones griegas, unas piezas de cerámica llena de historias mitológicas, unos mosaicos impresionantes, unos frescos de Pompeya… En fin, dos horas de exposición bien aprovechadas. (De 1 a 3 los turistas buscan un sitio para comer y las salas se disfrutan sin agobios de gente.)
Salimos a una buena hora para comer en cualquier sitio que nos dieran una buena comida. Y nada más salir nos encontramos en la Calle Almadén este árbol de Navidad que nos dice que ya está aquí La Navidad.
Andamos unos pocos pasos y nos encontramos sin dudarlo, con el sitio elegido para comer, con la buena suerte de que habría un hueco para nosotros después de un vino. Un agradable restaurante, con pocas mesas de manteles de cuadros verdes. Dos camareros muy agradables en un ambiente muy acogedor, lleno de fotografías del siglo pasado. Un menú apropiado para el frío y el paseo que daríamos después.
Al salir, callejeamos por esas calles que me gustan tanto del Barrio de las Letras y en uno de los escaparates de la calle Lope de Vega, como una señal…. Todo en la tienda está diseñado para conmemorar los 75 años del estreno de «EL Mago de Oz» ¡Qué bonitos chapines! ¡Sigue el camino de baldosas amarillas!!!!!!!!!!!
Ya en pleno jaleo de Sol, vamos viendo los adornos que le han puesto a Madrid, y la cantidad de personas que trabajan en la calle, para hacer nuestro paseo más agradable.
Un zumo de frutas y un café calentito en el bonito (caro también) Mercado San Miguel.
Volvemos a casa, pero ya con las ganas de volver otro día.