Mi diario de ruta: domingo y nos hemos escapado a Navacerrada para disfrutar de una ruta de marcha nórdica de la mano de Global Nordic Walking, regalándonos un paisaje precioso, esfuerzo y conexión con la naturaleza (lo que necesitaba). La ruta la han bautizado como Collado del Buey, porque vamos a subir al Cerro de la Golondrina a través de este collado.
📍 Datos técnicos de la ruta
Longitud: 8 km (aproximadamente)
Dificultad: Baja
Esfuerzo físico: Medio
Desnivel positivo acumulado: 270 m (aprox.)
Terreno: No es una ruta llana — ¡que no te engañe la dificultad!
El punto de encuentro es entre el Polideportivo de Navacerrada y el Parque Muñoyerro, está una de las entradas a un Hotel Spa (que por cierto tiene muy buena pinta). Si se va pronto es fácil encontrar aparcamiento en esa misma calle, Avenida de Madrid o en la Plaza de Toros.
Dejamos atrás Navacerrada atravesando una gran glorieta (la que va a Madrid), para llegar a la Dehesa de la Golondrina.
Vemos nuestro objetivo, el Cerro de la Golondrina. Al principio la dehesa nos acoge con sus habitantes incluidas, vacas inofensivas que pastan tranquilamente.
Durante la primera mitad del recorrido, bordearemos el cerro por el Collado del Buey, nos encontramos con dos ascensos que marcan el ritmo.
El primero es un tramo de 1,3 km con una inclinación media del 10%, aquí pongo a prueba mi forma física, llevo prácticamente un año sin hacer ninguna ruta y la verdad tengo miedo que no pueda hacer esto hoy.
Poco a poco voy repitiendo como un mantra, respiro profundo, no hay prisa, sigo mi ritmo y lo consigo. La verdad es que el paisaje ayuda mucho, además huele a otoño, aunque parece un día de primavera.
Primera prueba superada, llego a la Fuente de los Rasos respirando intensamente, pero bien. Desde aquí cogemos una pista entre los robles, los colores empiezan a ser muy bonitos.
Cuando vas con instructor-guía te dejas llevar y no te fijas demasiado cuando se salen del camino, confías simplemente.
Eso pasa cuando llegamos a esa gran explanada, donde podemos hacernos a la idea de las vistas que tendremos cuando subamos. Porque es aquí donde empieza el segundo ascenso de 700 m con una inclinación media del 12%.
Vuelta a empezar, poco a poco, contar despacio, respirar… No tengo fotos de la subida, porque voy centrada en subir bien. Parece que mi resistencia y mis piernas recuerdan que eso antes lo hacía a menudo…
Llegamos arriba y puede que estemos ante uno de los miradores más bonitos de la Sierra de Madrid. Por un lado, aunque con muchos árboles y grandes piedras podemos ver Siete Picos, (cuánto me queda por hacer y subir)…
En el otro lado es donde el paisaje me envuelve y dejo que mis ojos se llenen de esas imágenes que me dan tanta paz y vuelven a mi cuando las necesito.
En este lugar José Antonio (Global Nordic Walking) nos dice cómo se llaman todos los lugares que nos rodean, mientras nos sobrevuela un buitre leonado. Nos enseña algo super curioso que yo desde luego no me había planteado:
Curiosidad: ¿Sabes de dónde sale la expresión tener agallas? Las agallas son estructuras que aparecen en árboles y arbustos (aunque no está claro si en todas las plantas) cuando un insecto —como una avispa o un pulgón— se instala en ellos. En lugar de “dejarse comer” o atacar al intruso, el árbol reacciona creando una especie de coraza vegetal que envuelve al insecto, permitiéndole vivir dentro. Es como si el árbol dijera: “No te destruyo, pero tampoco me rindo”. La agalla que vimos era como un pequeño corcho, con un capullo de seda en su interior, tejido por el propio insecto. Un refugio inesperado, fruto de una interacción que aún desconcierta a los científicos, porque no se ha podido determinar con certeza si esta formación beneficia o perjudica al árbol. Así que cuando decimos que alguien “tiene agallas”, quizá estamos evocando esa resistencia silenciosa, esa capacidad de adaptarse sin rendirse, como hacen los árboles ante lo inesperado.
Desde aquí comenzamos la bajada.
Volvemos casi a la entrada de la Dehesa de la Golondrina donde unos estiramientos mejoran la ruta. Los hacemos en compañía de nuestras vecinas.
Y después de la ruta… Navacerrada nos espera.
Como si la naturaleza no fuera suficiente regalo, al terminar la ruta nos encontramos con el Mercadillo de Antigüedades de Navacerrada, un rincón encantador donde cada objeto parece tener una historia que contar. Pasear entre algunos libros antiguos, muebles con alma y curiosidades vintage es casi como caminar por el pasado.
Y por si fuera poco, coincidimos con el Gastro Rastro de Navacerrada, una propuesta deliciosa que el Ayuntamiento promociona como un “mercado gastro” lleno de tapas, cerveza de autor y otras delicias gastronómicas.
El ambiente era festivo, relajado, con ese sabor de domingo que invita a quedarse un rato más. El Gastro Rastro se extiende hasta las 16h aunque terminamos comiendo unas raciones en un bar del pueblo.
Queremos dar un paseo y buscamos la iglesia, la Natividad de Nuestra Señora es de estilo gótico rural y se ve bien bonita con el nido de cigüeña en su campanario.
Para rematar el día nos hace falta un buen café y una milhoja de merengue…
GRACIAS POR LLEGAR HASTA EL FINAL! SI TE HA GUSTADO, HÁZMELO SABER. 👍✍️ ME HARÍA MUCHA ILUSIÓN LEERTE Y SEGUIR COMPARTIENDO RUTAS Y VIAJES. 🫶🗺️
Las fotografías y los comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en Navacerrada. Octubre 2025.
Diario de mi viaje: Ya queda poco que contar de nuestro Viaje 25 Aniversario, Compartiendo Momentos. Ese que empezó en la Ribeira Sacra, terminando en la comarca del Bierzo para ver Las Médulas y disfrutar del Palacio de Canedo.
Día 5: Las Médulas. Lago de Carucedo.
Soy consciente que la publicación de este diario de viaje la hago tiempo después, además en un momento en que todo ha cambiado desgraciadamente, debido al incendio sufrido en este paraje durante el verano de 2025.
Tenía dudas sobre si debía publicarlo o no, porque ya no es lo mismo, pero quizá por eso me he decidido a hacerlo, para que no olvidemos las maravillas que tenemos en España y en el mundo, para recordar que debemos amarlas, respetarlas y cuidarlas. Quizá desanime a personas que no han disfrutado de este paraje y no quieran ir a hacer turismo, pero nada más lejos de mi intención, si lo escribo, es para concienciar y para ayudar a que la zona vuelva a activar su turismo y que se visite.
Por eso quiero contaros que Las Médulas son Patrimonio de la Humanidad, cultural, natural e inmaterial. Las Médulas, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997, son un paisaje cultural único en la comarca de El Bierzo, León, donde la intervención del Imperio romano hace más de dos mil años transformó la montaña en un escenario de belleza singular. A través de un ingenioso sistema de extracción de oro basado en la fuerza hidráulica, Roma dejó una huella monumental que hoy se funde con la naturaleza del entorno.
La técnica romana conocida como ruina montium transformó radicalmente el paisaje de Las Médulas, dando lugar a un entorno de formas caprichosas y valles inesperados. Mediante una red de más de 700 kilómetros de canales, los romanos canalizaban agua para provocar derrumbes controlados en el interior de las montañas, extrayendo el oro con una precisión asombrosa. Este proceso no solo dejó al descubierto el tuétano de las montañas, sino que también creó lagunas como la de Carucedo, hoy un humedal de gran valor ecológico. Las Médulas son, por tanto, un testimonio vivo de ingeniería antigua y de cómo la naturaleza y la mano humana pueden entrelazarse para dar forma a un paisaje inolvidable.
Tras más de 1800 años desde el abandono de la actividad minera, la naturaleza es la gran protagonista de Las Médulas, con una fuerza serena y transformadora. Ubicadas al pie de la sierra del Teleno y junto al río Sil, estas tierras se han convertido en un mosaico de contrastes: cumbres rojizas de arcilla y conglomerado emergen entre una vegetación mediterránea exuberante, suavizada por la influencia atlántica. Este entorno, ahora Monumento Natural y parte de la Red Natura 2000, alberga una rica biodiversidad donde conviven corzos, jabalíes y gatos monteses, y ofrece al visitante una experiencia sensorial única, con luces cambiantes que pintan el paisaje según la hora y la estación del año.
El patrimonio inmaterial de Las Médulas late en la vida cotidiana de sus pueblos, donde las tradiciones se conservan y se transmiten de generación en generación. La arquitectura popular en piedra y madera, las festividades con raíces ancestrales, el uso del gallego-leonés en el habla cotidiana y las prácticas agrícolas en armonía con la naturaleza conforman una identidad cultural viva y auténtica. Este legado convierte a Las Médulas no solo en un paisaje histórico, sino en un espacio donde la memoria colectiva sigue moldeando el presente.
La información de los cuatro últimos párrafos está extraída de Fundación Las Médulas.
Hay varias sendas y opciones de visitas, yo te cuento la que hicimos nosotros que fueron la Senda de las Valiñas y la Senda Perimetral que pasa por el famoso Mirador de Orellán.
Senda de las Valiñas
La Senda de las Valiñas es una ruta guiadacircular, ideal para descubrir el corazón de Las Médulas, con una dificultad baja y una duración aproximada de 2 horas. Se puede hacer en diferentes horarios según la temporada. El precio es de 5 €, siendo gratuita para menores de 10 años acompañados por un adulto. El punto de encuentro con el guía es la puerta del Aula Arqueológica de Las Médulas, junto al aparcamiento en la carretera Carucedo-Las Médulas. Hay aparcamiento, por lo que puedes dejar el coche allí.
Nos adentramos entre castaños con una ligera subida, sin dificultad, en la que el guía nos va contando qué vamos a ver y qué son Las Médulas.
Es diferente a las imágenes que tenemos de Las Médulas, casi siempre desde arriba, desde el mirador de Orellán. En esta ruta caminamos viendo esas moles de roca desde abajo, es igualmente espectacular.
Disfrutando del paisaje evitando los rayos del sol gracias a los árboles, pasamos al lado de una valla de madera en un camino que nos lleva hasta una cueva, La Cuevona se llama y es el resultado del proceso de ruina montium de la explotación aurífera y la erosión después de tantos años (casi 2000).
Cuando estuvimos nosotros, no pudimos acercarnos por peligro de desprendimiento de rocas y por supuesto que cumplimos la indicación.
Desde este lugar ya regresamos hacia el aula de interpretación, aunque nosotros decidimos hacer otra de las rutas que hay, que es la Ruta Perimetral.
Ruta Perimetral
Es la más larga que hay en las Médulas, (estábamos en forma por eso no nos preocupa), esos sí elegimos el día de más calor del verano…🌞😎 (como parece nuestra costumbre). Empezamos a seguir el camino rosa de las señales.
La ruta es de 14,5 Km y también es circular, se hace en 4 horas. Tenemos que hacer una subidita hasta llegar a la parte de arriba, donde empieza el paisaje que más se conoce de Las Médulas.
Vamos andando hacía el Mirador de Orellán. No podemos dejar de maravillarnos por lo que vemos.
La última foto de el carrusel nos la hizo un «loco» como nosotros que estaba allí pasando calor, la he conservado (con dedos incluidos) porque es en la que mejor se ve Las Médulas con nosotros.
Hoy creo, que las maderas del mirador están destruidas por el fuego. Cuando llegábamos justo para ver las galerías, otra de las imágenes famosas, salían pitando las personas que se encargan de abrir y cerrar ese lugar, y con ese calor no podíamos esperar dos horas para entrar, así que hay que volver.
Yo creo que no me canso de hacer fotos. Si hay fotos que parecen repetidas, no lo son, son diferentes perspectivas para destacar detalles distintos.
Comenzamos la vuelta hacía el Aula de Interpretación. Hacemos una pequeña parada en el Deposito de Braña, punto importante para entender el funcionamiento de la red hidráulica.
La ruta es circular, por eso da un poco igual por donde empezarla y está muy bien señalizada todo el tiempo. ¡No hay perdida!
Llegamos a una parada obligada, en verano muchísimo calor, pero bueno, es el Mirador de Las Pedrices. Desde aquí podemos ver las vistas de Las Médulas y del pueblo.
Seguimos la senda y vemos a lo lejos un fuego y un helicóptero con bolsa con agua… al final, años después el fuego llega a Las Médulas🔥❤️🔥😭
Vemos que es Camino de Santiago, (yo con la ilusión de caminar por allí de peregrina en algún momento).
Achicharrados de calor pero satisfechos por haber realizado las dos sendas, llegamos al aula de interpretación, cogemos el coche y nos vamos a buscar un sitio para comer. Encontramos uno estupendo en la carretera de Carucedo, Casa de Comidas Arcadio Travieso.
Es una casona de más de 300 años, en el que se sirven platos tradicionales como el botillo, caldo casero y leche frita, aunque nosotros con todo el calor que pasamos, tuvimos que probar sus platos más ligeros.
El entorno es tan pintoresco como el interior: madera antigua, chimenea en un salón interior ideal para el invierno y una terraza perfecta para desconectar-conectar tras una caminata por las Médulas. ¿Sabes que es lo mejor? El café de puchero, inolvidable.
Antes de irnos a nuestro hotel Palacio de Canedo, queremos darnos un baño, creo que es lo único que nos va a quitar el calor y nos vamos al Lago de Carucedo y a su playa fluvial. (Bañador y toalla siempre tienen que ir en el coche).
Después del baño, regresamos al Palacio de Canedo, para disfrutar de los otros placeres de la zona, cena con productos del Bierzo.
Las Médulas fueron un final inolvidable para nuestro viaje de aniversario, lleno de historia, belleza y en este momento también de nostalgia. Aunque el fuego haya dejado su huella, el alma del lugar sigue ahí, en cada sendero, en cada piedra rojiza, en cada mirada que se pierde en el horizonte.
Al publicar este recuerdo quiero que sea un homenaje y a la vez una invitación a conocer o a volver a Las Médulas, al Bierzo, porque los paisajes pueden cambiar, pero la memoria y el amor por ellos ayudarán a reconstruirlos.
Hay lugares que, aunque heridos, siguen y seguirán siendo eternos.
GRACIAS POR LLEGAR HASTA EL FINAL! SI TE HA GUSTADO, HÁZMELO SABER. 👍✍️ ME HARÍA MUCHA ILUSIÓN LEERTE Y SEGUIR COMPARTIENDO VIAJES. 🫶🗺️
Las fotografías y los comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en Las Médulas, El Bierzo. Julio 2022.
Diario de mi viaje: el día amanece un poco triste para mi, pero llevadero. Tenemos todo el día por delante para seguir descubriendo Melilla.
Día 3: Fuerte de Victoria Grande. Museos de Melilla la Vieja. El Rincón de Casa Sadia. Parque Hernández.
Después del desayuno, toca hacerse fotos para reírnos un poco y nos vamos a la Plaza de España, para hacernos fotitos en las letras de Melilla. No podemos dejar de alucinar con los edificios modernistas, no he contado las fotos que tengo.
Queremos ir de nuevo a Melilla la Vieja, pero antes iremos al Fuerte de Victoria Grande, el monumento que está más alejado de todo, pero que se llega tranquilamente andando, disfrutando del paseo. Tenemos que subir por la calle de los «chalés caros» y descubrimos otra vista de Melilla la Vieja y de la Ensenada de los Galápagos. Podemos ver el balcón en el que estuvimos en la Casa del Reloj.
Seguimos subiendo por la carretera al Fuerte de Victoria Grande, pero no llegamos a la visita guiada de las 12 (hemos llegado 5 minutos tarde) y queda mucho hasta la siguiente, así que lo vemos por nuestra cuenta, fue una pena porque nos hubiera gustado mucho más. Por cierto la visita guiada es gratuita.
Este baluarte tenía como finalidad proteger Melilla, junto con otros dos más pequeños que no se conservan. En el interior hay unos cuadros explicativos de la Historia del fuerte, por lo tanto de la Historia de Melilla.
Lo vemos en menos de una hora y vamos bajando hacia la ciudad, descubrimos que hay unas escaleras por las que podemos atajar y llegar antes a la zona de los chalés.
Queremos volver a ver Melilla la Vieja, más detenidamente, entrar en alguno de los museos, llevar nuestro ritmo.
Volvemos a la Plaza de las Culturas para volver a introducirnos en ese túnel que parece que nos lleva a otra época y ahora conociendo un poco más la historia, nos fijamos en los detalles.
Entramos de nuevo en los Aljibes, no hay nadie y podemos leer tranquilamente los paneles que hay en las salas que son los decantadores.
Vamos al Museo de Historia, Arqueología y Etnología, ocupan los antiguos almacenes de las Peñuelas de abastecimiento de Melilla, construidos en 1781 bajo el reinado de Carlos III. Hoy en día después de su restauración, el interior se ha adaptado para ser museo. En sus salas está la Historia de Melilla desde la Prehistoria hasta la actualidad, espacios también para las diferentes culturas que han habitado y habitan Melilla.
La entrada es gratis y llegamos justo para la visita guiada, merece muchísimo la pena, la guía, otra enamorada de la ciudad, ¡maravilloso! Estamos dentro un poco más de una hora.
Melilla también llamada por los fenicios Rusaddir, tiene mucho que descubrir y por la hora vuelve a tocar descubrir su gastronomía. Vamos a un bar que nos recomienda Jennifer (nuestra guía en la visita guiada: Tu Guía en Melilla), Bar Sevilla. Un bar auténtico, muy conocido por los melillenses y ahora también por los forasteros.
Perfecto para abrir boca, nos hubiéramos quedado a comer tapeando sin ninguna duda, pero habíamos reservado en uno de los restaurantes más famosos de toda Melilla, El Rincón de Casa Sadia. Este restaurante está muy cerca de la sinagoga, que tampoco pudimos ver por no llegar a la visita.
Casa Sadia un restaurante muy demandado por turistas y melillenses y cierra pronto, así que es importante reservar. A nosotros nos tocó comer en una mesa alta, pero bastante bien.
Aperitivo nada más llegar, eso ya pinta bien, unas berenjenas fritas con miel de caña y sus famosos pinchitos (riquísimos). De plato principal uno pidió calamares a la plancha, (yo llevaba pensando desde que llegué a Melilla comer cuscus) por supuesto pedimos cuscus de pollo y tallin de cordero y un rico postre para compartir.
Un té moruno en otro sitio para alargar la sobremesa y compartir momentos, eso también es viajar. La buena conversación nos lleva a dar un paseo por uno de los parques más importantes de la ciudad, el Parque Hernández.
El Parque Hernández ubicado en pleno corazón de Melilla, es un oasis urbano que combina historia, arquitectura modernista y exuberante vegetación. Inaugurado en 1902 gracias a la visión del general Venancio Hernández Fernández, este espacio surgió sobre el antiguo cauce del Río de Oro como un lugar de esparcimiento para la creciente población melillense.
Lo que hace especial este parque, es que alberga más de 200 palmeras de distintas especies, ficus centenarios, araucarias y un impresionante ejemplar de drago. Su diseño recuerda a los jardines del Generalife, con paseos flanqueados por palmeras y fuentes ornamentales. Tiene un templete de música, pérgolas, esculturas de personajes ilustres y fuentes cibernéticas que se iluminan por la noche.
En 2007, fue reconocido como Parque Histórico por la UNESCO, consolidando su valor patrimonial y cultural. Es perfecto para pasear, relajarse o simplemente disfrutar del entorno, el Parque Hernández es una parada obligatoria para cualquier viajero que quiera conocer el alma verde de la ciudad.
Al recorrer el parque salimos por la puerta contraria a la de la Plaza de España, para seguir nuestro paseo por otra parte de la ciudad y ver otros edificios. Entre ellos la plaza de toros de Melilla, también llamada «la Mezquita del Toreo», es la única en activo del continente africano. Fue inaugurada en 1947 de estilo neobarroco andaluz, de planta circular, con capacidad para más de 8.000 espectadores.
Fue construida sobre una antigua necrópolis romana. Acoge corridas de toros, eventos culturales y se han realizado visitas guiadas. Declarada Bien de Interés Cultural, la plaza es un símbolo de la tauromaquia melillense y un testimonio arquitectónico de la ciudad.
Jugando como niños con las luces de una plaza cercana a nuestro hotel termina otro día en Melilla, nuestro último día completo. Nos queda la mañana del día siguiente, la pasamos viendo aquellos edificios modernistas que más nos habían gustado, tomando un café y haciendo alguna que otra compra. Así termina un viaje a una ciudad que sorprende y que desde luego invito a que visites y que la disfrutes en cualquier época del año😍.
¡GRACIAS POR LLEGAR HASTA EL FINAL! SI TE HA GUSTADO, HÁZMELO SABER👍✍️. ME HARÍA MUCHA ILUSIÓN LEERTE Y SEGUIR COMPARTIENDO VIAJES.🫶🗺️
Las fotografías y los comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en Melilla. Febrero-marzo 2025.
Diario de mi viaje: Nuestro segundo día en A Coruña amanece muy gris. Nos toca madrugar un poco porque tenemos visita guiada a las 10 de la mañana, siendo la Plaza de María Pita el punto de encuentro. Desde nuestro hotel diez minutos andando. Llegamos a la cita con diez minutos de antelación, tiempo suficiente para pasarnos por la oficina de turismo que está en un lateral de la plaza, que por cierto, solo facilitan información de la ciudad de Coruña, nada de la provincia, eso es en otra oficina de turismo.
Free Tour en Coruña
A las 10 de la mañana nos espera en el punto de encuentro Diego, el guía turístico que nos acompañará en nuestro free tour por el centro de A Coruña, lo reservamos con We galicia, (los paraguas azules). El tour dura unas dos horas, comenzando el la estatua de María Pita, pasando por diferentes puntos importantes de la parte vieja de Coruña, para terminar en la playa Orzán.
Diego resultó ser un guía estupendo, en las diferentes paradas nos iba contando la historia de Coruña, de Galicia y de algunas de las personas ilustres que por la ciudad pasaron, (alguna otra no tan ilustre también pasó). Solo éramos 5 personas (más él) en la visita, así que, totalmente personalizada. Aprovecha que están engalanando la parte vieja para su mercado medieval, a contarnos, que se realiza todos los veranos (empieza justo cuando nos vamos a la Costa da Morte). Plazas poco conocidas con historias, edificios interesantes, no entramos en ninguno porque el tour no incluye las visitas a los interiores, pero así podremos entrar al día siguiente…
Sí nos explica el exterior de las tres iglesias más importantes y antiguas de la ciudad, lo que queda de la muralla medieval, cómo y porqué son las casas en la A Coruña más marinera y vemos jardines bonitos. Pasamos por Capitanía General, no es que sea de gran relevancia histórica, pero para mi es una llave al pasado y a recuerdos muy bonitos que vuelven a mi cabeza 💫
El paseo de La Marina ¡qué bonito es! Lo recordaba bonito, pero no tanto, ahora han reducido los carriles de coche y tiene más zona peatonal, la Plaza del Obelisco y toda la parte nueva, hasta llegar a la playa Orzán y fin del tour, despedida, pagar la visita (recuerda que los free tour no hay un precio establecido, al finalizar das lo que consideras por persona, si lees comentarios el precio está entre 10€ y 15€), recomendaciones varias y es la hora del aperitivo🍻a seguir descubriendo Coruña de otra manera y por nuestra cuenta…
Yo sin dos cafés no puedo empezar con el aperitivo… Mi segundo café en La Sifonería, los demás directos al aperitivo.
El aperitivo – comida realmente empieza en La Bombilla con su famosa tortilla de patata. Allí mismo nos recomiendan ir (queremos comer pulpo) A Taberna de Cunqueiro. Acertamos de pleno en todos los sentidos, el pulpo ¡perfecto!
Como nuestro hotel está tan cerca nos vamos a descansar, pero yo decido ir a la Playa de Riazor a «echarme la siesta y a estar conmigo misma«.
Mega Mundo Estrella Galicia
Por la tardes tenemos un GRAN PLAN, ir al Mega Mundo Estrella Galicia. IMPORTANTE: sacar la entrada con tiempo. Nosotros sacamos la Visita guiada con tiraje y maridaje de conservas, 37€ por persona. Puedes llegar en el autobús número 11 o bien andando, nosotros lo hicimos andando y yo con alpargatas, (en fin, mis pies y yo, pero esa es otra historia que se queda en el diario de papel del viaje), es un paseo que se hace perfectamente en poco más de media hora (40 minutos), no te asustes, (en autobús será un trayecto de quince minutos).
Habíamos reservado a las 7 de la tarde, por eso de no empezar a beber cerveza demasiado pronto. Al llegar ya empezamos a alucinar, ¡increíble las instalaciones!
Nos ponemos la pulserita, una breve introducción sobre la Familia Rivera y a empezar a disfrutar. La primera parte de la visita es la del museo donde aprendemos cosas muy interesantes sobre la cerveza y de Estrella Galicia que no sabíamos.
Tan sólo hay una zona donde no se pueden hacer fotos porque hay trabajadores y está prohibido fotografiar.
Entramos en una pequeña sala, que resulta ser un ascensor, pero parece que estamos dentro de un tanque de cerveza y nos llevan a otra zona de la instalación. ¡Lo tienen montado genial! No falta detalle y tan solo 16 personas (más o menos) realizamos la visita, lo que significa que es muy personalizada. ¡El guía chapó!
Después de ver la parte de las cervezas que tienen, cómo han ido evolucionando, diferentes etiquetas, productos y publicidad de la marca, llegamos la parte interactiva de la visita, tienen un coche de Formula 1, una moto de Moto GP, con imágenes de pilotos españoles y podemos subirnos en la moto y hacernos fotos.
Otra zona donde hay gafas de realidad virtual, vamos que la visita se pasa volando. Pero ahora llegamos a lo que todos queremos, probar la cerveza. Entramos en la sala de catas, que también es dónde están los grifos para tirar las cervezas.
Recibimos un curso acelerado de tirador de cervezas, muy mal parece que no se nos da, porque como todo, tiene su técnica y su truco, para ser expertos no nos vale con tirar una caña… Pero para bebérnosla orgullosos de haberlo echo nosotros mismos si.
Tengo que decir que el verdadero placer es cuando ya vamos a la cata de verdad. Tenemos preparado una bandeja con los productos que vamos a probar, en nuestro caso conservas. Otras personas habían elegido quesos o embutidos gallegos. Las cervezas nos las pusieron después, cada una para que maridara a la perfección con la conserva.
La Estrella de Galicia y xouba de Rianxo con pimiento de padrón.
1906 de Bodega con pulpo en AOVE.
1906 Galician Irish Red Ale y navaja al ajillo con espagueti de mar.
1906 Red Vintage y zamburiñas en salsa de vieira.
1906 Black Coupage y mejillones en escabeche.
Casi nos echan de la sala porque queda un último grupo por pasar, nosotros estamos encantados con la cata, vamos eligiendo nuestra cerveza y conserva preferida…
La tienda también nos gusta mucho y algo de ella cae y se viene a casa. Nos entran ganas de repetir la visita, pero también pensamos que en un mes estaremos viendo una de las fábricas de cerveza más famosas del mundo, Guinnes Storehouse, (pero eso ya será otra historia).
Nos toca volver otra vez andando, ahora un poco más contentos, hemos descubierto en Estrella Galicia que está relativamente cerca el lugar donde estuvo la primera fábrica de Estrella Galicia y que se mantiene la cervecería, así que allí vamos a La Cervecería de Estrella, en la plaza de Cuatro Caminos.
También la tienen fantásticamente montada. Nos da tiempo a comer algo de cena, porque a las 23:15 encienden las luces, echan el cierre, te ponen la cuenta y todo el mundo, sin una protesta y sin que nadie se quede en sus mesas, se levanta y se va, así que es lo que hacemos, nos vamos. No sin pensar que ha sido un día de 10.
Mañana seguiremos descubriendo A Coruña y uno de sus imprescindibles, La Torre de Hércules.
¡GRACIAS POR LLEGAR HASTA EL FINAL! SI TE HA GUSTADO, HÁZMELO SABER👍✍️. ME HARÍA MUCHA ILUSIÓN LEERTE Y SEGUIR COMPARTIENDO VIAJES.🫶🗺️
Las fotografías y los comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en A Coruña y Costa da Morte. Julio 2025.
Diario de mi viaje: Me parece mentira volver a salir de viaje de verdad, de vacaciones después del año tan intenso que he tenido. ¡¡Tengo unas ganas!! Ahora, lo de hacer la maleta, cada vez lo llevo peor y procrastino hasta el último ultimísimo momento.
Tenemos más de 6 horas, (contando paradas) hasta llegar a nuestro primer destino A Coruña y el Hotel Riazor, donde nos alojaremos las tres primeras noches.
El Hotel Riazor se encuentra en pleno corazón de A Coruña, frente a la emblemática playa de Riazor. El hotel de cuatro estrellas, combina un diseño moderno con el encanto atlántico. Completamente renovado, sus habitaciones sencillas y muy cómodas, muchas con vistas a la playa (la nuestra no, últimamente no tenemos suerte con las vistas😭). Esta vez cogimos alojamiento y desayuno, un estupendo bufé, lo que no probamos, fue su restaurante). La ubicación del hotel es privilegiada, literalmente a un semáforo de la playa, lo convierte en un punto de partida perfecto para explorar la ciudad a pie.
El hotel cuenta con un acuerdo especial con el aparcamiento público Riazor-Orzán, lo que permite tener tarifas preferentes y muy cómodo al estar muy cerca. Facilita el acceso sin complicaciones al resto de zonas de A Coruña, ya que es una península y tiene problemas de atascos, pudiendo ir a pie o en autobús a todos los lugares que tenemos previstos ver. La tarifa para alojados en el hotel es de 15€ por día.
Nuestra primera experiencia con la gastronomía gallega (en este año) fue en un bar que nos habían recomendado por casualidad y resulta que está al lado del hotel, El Kavras en la Plaza Cormelana, nos estrenamos con un rico raxo de cerdo y un choricito muy rico (todo viene con paratas, que están también buenísimas).
Decidimos en esa primera tarde caminar por el Paseo Marítimo hasta llegar al Domus (el cielo está muy muy gris y parece que va a llover) y así nos refugiamos de la lluvia viendo un museo interactivo y muy interesante.
La entrada al Domus, Museo del Hombre, es gratis para los profesores, la entrada general 2,06€, para estudiantes 1,03€. (No hemos llegado a descubrir porque tienen esos decimales en los precios a los museos y lugares que se visitan). En el museo estamos más de 1hora, si vas con niños es un plan perfecto para una tarde o una mañana lluviosa, por cierto la vista desde su mirador en la parte de abajo es muy bonita de toda las playas, del Paseo Marítimo y de ese perfil costero de la ciudad que la hace tan bonita.
Desde el Domus hacemos un recorrido por la ciudad y por la otra parte del Paseo (como es una península, el Paseo da toda la vuelta) hasta llegar al Castillo de San Antón, sede del Museo Arqueológico de A Coruña y que no tuvimos la suerte de poder ver (los domingos solo abren hasta las 15 horas), pero creo que es una visita que merece la pena. Te dejo aquí su web para que compruebes bien los horarios y los precios (sábados entrada gratuita).
Nos vamos directos al famoso Paseo de La Marina, el de las casas con balcones acristaladas, ese, que lo recordaba igual que en mi primer viaje a Coruña hace 40 años… Salvo por una cosa, y es que, han reducido en número de carriles por el que pueden circular los coches, ahora tiene más parte peatonal. ¡Qué bonito es! Se ha quitado el gris y el blanco de los cristales creo que reluce un poco más.
Vemos una cola enorme en una heladería por lo que deducimos que tiene cierta fama en la ciudad Helados La Ibi, pero como es nuestro primer día de viaje y estamos de vacaciones, no tenemos ninguna prisa y esperamos (luego no mucho, la verdad). ¡Qué rico está mi helado de limón! Nos sentamos a comerlo como todos los coruñeses en un banco corrido frente al puerto.
Cerveza en una buena copa, un buen pincho y hoy nos vamos pronto a descansar que mañana hay que madrugar🎶🎵, no sin antes ver la vista desde la terraza – solárium del Hotel.
A continuación comparto el itinerario que seguimos durante nuestra estancia en A Coruña y La Costa da Morte. Como bien sabes, elegir qué ver o hacer en un viaje no siempre es tarea fácil. En este caso, he recogido lo que realmente hicimos —como siempre, recuerda que este blog es un diario de viaje—. Aunque llevábamos muchas ideas y planes previstos, el ritmo y las decisiones fueron surgiendo sobre la marcha, según lo iba pidiendo el momento. (Pronto estarán completos todos los enlaces)
Diario de mi viaje: nuestro viaje 25 aniversario después de unos días increíbles en la Ribeira Sacra, continua en la comarca leonesa del Bierzo, con dos objetivos claros: el primero, conocer las Médulas y el segundo, alojarnos en Prada a Tope.
Día 4: Parada de Sil. Pasarelas del Río Mao. Hotel Palacio de Canedo. Prada A Tope.
Después de descubrir el bonito lugar de las Pasarelas del Río Mao, todavía en la Ribeira Sacra, nos vamos directos a Prada a Tope. Al llegar hacemos una entrada a lo Falcon Crest, desde el coche con viñedos a los lados y al frente, la casa.
El hotel de Prada a Tope se llama Palacio de Canedo, enclavado entre viñedos en el corazón de El Bierzo (León), en el pueblo de Cacabelos, muy cerca de Las Médulas. Es mucho más que un hotel: es una experiencia sensorial que combina historia, gastronomía y naturaleza. Este edificio del siglo XVIII, restaurado por el carismático José Luis Prada, ha sido transformado en una posada rural con encanto, restaurante, bodega ecológica y tienda gourmet.
Llevábamos mucho tiempo queriendo venir aquí y por fin, lo hemos conseguido y no defraudó. El hotel tiene 14 habitaciones con decoración personalizada y vistas al viñedo, cada una con su propia historia. Nuestra habitación, Los Castaños con regalito incluido de la casa.
Todos los rincones están muy cuidados hasta el último detalle. Te encuentras en las puertas, en el ascensor y en otros rincones frases muy motivadoras, de las que hacen pensar en positivo.
Después de dejar las cosas en nuestra preciosa habitación, fuimos a dar un paseo por sus viñedos (hay una senda marcada) con más de 30 hectáreas de viñedos ecológicos.
CURIOSIDAD: ¿Sabes por qué ponen rosales al inicio de los viñedos? Aunque parece que están ahí para decorar, los rosales cumplen una misión muy importante, se les llama «centinelas naturales» porque son más sensibles que las vides a algunas enfermedades, sobre todo a los hongos. Los rosales muestran los primeros síntomas de enfermedad antes que las vides, esto permite actuar rápido y prevenir que se extienda. Gracias a ellos, se reduce el uso de productos químicos y cuidar el viñedo de una forma más ecológica.
Es imprescindible visitar la Bodega histórica y realizar una visita guiada que incluyen catas y paseos entre cepas, en su original Carroviñas. Nosotros la reservamos directamente en el hotel y había pocos huecos, está muy solicitada y la verdad, es que merece la pena.
Cogimos la Visita nº 3 PREMIUM, que incluye: recorrido por las instalaciones del vino, cava, sus famosas conservas, el paseo en el Carroviñas con la persona que hace la visita guiada y una cata de selección de Prada, maridado con quesos y embutidos, por supuesto de El Bierzo. 40€ por persona.
He olvidado decirte que su frase estrella es ¡A Tope! Se repite todo el tiempo y por todo el mundo, nosotros lo vivimos ¡A Tope también!👍No te puedes perder su pequeño museo con grandes cosas relacionadas con el hotel, pero sobre todo con su dueño Prada, José Luis Prada Menéndez. Una persona muy influyente en la comarca, el mejor embajador que El Bierzo puede tener. Su historia y su vida muy interesante.
Cuenta con un Restaurante Prada a Tope, donde se sirven platos tradicionales como el botillo y pimientos asados, maridados con vinos propios. Por supuesto que nosotros probamos en varias ocasiones durante nuestra estancia, además el desayuno era en el mismo salón, bueno en un precioso balcón con vistas a los viñedos. El Palacio también tiene una terraza donde poder picar algo menos elaborado (que también probamos). Para mi las joyas del restaurante son los pimientos asados y sus cerezas en aguardiente. (Estos productos los tienen en todos sus restaurantes, también en el de Madrid, de la calle Príncipe, al que nosotros hemos ido mucho).
En una comida en el hotel, coincidimos con Prada y su mujer Flor, terminamos hablando con ellos en una sobremesa muy de las buenas, de las que compartes el momento.
La Tienda gourmet con conservas artesanales, vinos, licores y productos del Bierzo elaborados en el propio palacio, es de otro nivel, tienes ganas de llevártelo todo.
Declarado Bien de Interés Cultural, el Palacio de Canedo es el lugar ideal para desconectar, saborear lo auténtico y dejarse envolver por la magia de la tradición berciana. Creo que nosotros deberíamos celebrar cada aniversario de boda en este lugar tan maravilloso y con tanta buena gente (de momento no hemos vuelto, ojalá escribir en el blog nos haga volver).
Cada viaje nos transforma, y este lo ha hecho con estilo, sabor y alma. Si estás pensando visitar El Bierzo, no lo dudes: déjate envolver par la magia del Palacio de Canedo. Te aseguro que saldrás con el corazón más lleno de lo que llegaste. Saldrás ¡A Tope!
¡GRACIAS POR LLEGAR HASTA EL FINAL! SI TE HA GUSTADO, HÁZMELO SABER👍✍️. ME HARÍA MUCHA ILUSIÓN LEERTE Y SEGUIR COMPARTIENDO VIAJES.🫶🗺️
Las fotografías y los comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en Prada A Tope, El Bierzo. Julio 2022.
Diario de mi viaje: Ha llovido toda la noche, y diluvia por la mañana. El día de ayer nos dejó un buen sabor de boca, incluso lo de la carrera al hotel mojándonos tuvo su gracia. Descubrir esa arquitectura modernista, un gran desayuno en el hotel y con los paraguas listos, salimos a descubrir otra zona de la ciudad y sus 12 Km2.
Día 2: Paseo Marítimo. Tour por Melilla la Vieja.
Hoy el plan es recorrer todo el Paseo Marítimo por la mañana. El horizonte está muy gris, pero ha dejado de llover y la temperatura es muy agradable. La idea es pasear viendo las diferentes playas y volver para comer antes de la visita guiada.
Melilla tiene 2 Km de playa de arena fina y dorada bañadas por el Mar Mediterráneo. Tienen Bandera Azul y aunque no hace buen tiempo vemos a muchas personas realizando deportes como el surf.
La primera playa es la de Los Cárabos, playa urbana cuyo nombre viene de unas pequeñas barcas pesqueras del país vecino, Marruecos.
Seguimos nuestro paseo hasta la siguiente playa, unos 300 metros. Sabemos que cambiamos de playa, porque cambia el nombre, nada más.
El Hipódromo es la segunda. Es la más larga de Melilla, tiene 750 metros, suele ser la más ocupada por los melillenses.
La última de las playas de esta zona de Melilla, es la de La Hípica. 580 metros de arena muy cerca de lo que llaman el Dique Sur y de la Valla, la famosa «Valla».
Ese tramo de valla no es el paso fronterizo que protagoniza o fue protagonista hace un tiempo en los telediarios. Es la frontera – barrera, literalmente con Marruecos, está ahí puesta para impedir el paso a inmigrantes. En 2022 hace ahora 3 años tuvo lugar una gran tragedia humana. 2000 personas intentaron cruzar a España y bueno lo que allí pasó fue eso, una tragedia.
Aunque sé que ese no es el punto exacto donde pasó, me impacta igual… Una parte de la valla es doble, en España está el Dique Sur, el rompeolas y el mar.
Nosotros vamos recorriendo a pie el Dique Sur, la vista de Melilla es muy bonita. Vemos muchos coches que hacen el mismo recorrido que nosotros y cuando llegan a la rotonda final, se dan la vuelta, nos parece muy raro raro, más tarde descubrimos que ellos van hasta allí para «rular» un poco. Nos explican que tienen pocos sitios donde ir, por eso los fines de semana cogen el coche y recorren los 12 Km de la ciudad, ahí lo cuento como nos lo contaron…
Vemos cañas en el rompeolas y nos damos cuenta que los pescadores están metidos en sus coches, viendo si pican o no los peces, surfistas cogiendo olas… Estar allí es una sensación agridulce que me cuesta explicar, hay silencio en nuestro camino de vuelta mientras recorremos el dique.
No lo he contado, pero imagino que es por todo el mundo conocido que Melilla, es uno de los tres lugares donde la Legión, (militares que llevan la cabra en sus desfiles), tienen uno de sus cuarteles más importantes, el «Tercio Gran Capitán». A los pies de la valla está la Caseta de la Legión, tiene fotos y sus lemas a gran tamaño en la fachada, por lo que son tan famosos. Nos queda claro lo importante que es para ellos el honor…
Yo no entro en temas que pueden llevar discusiones que no llevan a ningún sitio, pero sí que observamos que para los melillenses la Legión es algo muy importante y que llevan con mucho orgullo y yo, desde luego no entraré a criticarlo.
Nuestro paseo va ya de vuelta y es el momento de probar un té moruno ¡por fin! con lo que me gusta, lo probamos en uno de los muchos bares musulmanes que hay en Melilla, así que está riquísimo, calentito y con vistas al mar.
La temperatura ha aumentado, así que hacemos una breve parada en el hotel para dejar el jersey y quedarme solo con el abrigo y poner rumbo a la Plaza de las Culturas.
Habíamos visto una taberna andaluza con buena pinta, pero no, no sé porque (el día anterior la vimos llena), no nos hicieron mucho caso, tenían comidas en el interior y nos ignoraron bastante, así que repetimos en un bar en el que ya habíamos estado antes de ir a La Cervecería, comiendo unos ricos cucuruchos de embutido y unos bocadillos muy buenos.
Enseguida llega la hora de la visita guiada por la Ciudad Vieja. Había Reservado con una empresa que organiza tour por Melilla, Tu Guía en Melilla. Me había encantado su página web, especialmente su blog. Jennifer es su cara visible y la que organiza todo, se nota que hay un enorme trabajo detrás, una gran preparación de las visitas, pero sobre todo un amor incondicional por su ciudad y su rico patrimonio cultural, además de por la gastronomía y su gente. Resultó ser una gran embajadora de Melilla.
Yo había reservado una de sus visitas guiadas, Melilla la Vieja, el origen. Teníamos que estar cinco minutos antes de las 17 horas en la Plaza de las Culturas (donde teníamos intención de haber comido). Allí estábamos muy puntuales, como el resto del grupo. ¡Desde el primer momento supimos que iba a estar bien! El itinerario dura aproximadamente 2 horas, (creo que estuvimos un poco más) y cuesta 18€ por persona. Hace un recorrido por los lugares más importantes de la parte más antigua de Melilla, conocemos el origen de la ciudad y entramos en las Cuevas del Conventico, lugar con un encanto muy especial.
Una vez que el grupo está completo (seremos unas 15 personas) en la misma Plaza de las Culturas hay una puerta por la que vemos un túnel.
Nos introducimos en el túnel del tiempo…
y aparecemos en un pasillo que da a unos arcos y a una esplanada, donde nos cuenta los orígenes de la Ciudad de Melilla.
Unos huecos en la pared, son antiguos silos de la ciudadela. Caminamos por un pasillo abierto entre la muralla y la fortaleza, que nos lleva a atravesar un pequeño puente levadizo y una puerta para llegar al bonito mirador de la Ensenada de los Galápagos. Lugar donde desembarcó Don Pedro de Estopiñán para tomar Melilla con sus tropas, un 17 de septiembre de 1497. Es un acontecimiento importante porque Melilla, unos años después, pasó a formar parte de la Corona de Castilla en 1556 cuando Felipe II era Rey.
La vista es preciosa de la ensenada, del Fuerte Victoria Grande y de los chalés más caros de Melilla (En la visita nos enteramos de todo todo).
Estamos en una plaza anfiteatro, es la Plaza de Armas, donde Jennifer sigue contándonos la interesante historia de Melilla, de verdad que es interesante.
Esta plaza que utilizan para conciertos y actuaciones, da paso a la Puerta y Capilla de Santiago, con el escudo de Carlos I (realmente más conocido como Carlos V). Es diferente a las otras puertas, tiene la antigua puerta de madera, pero, como curiosidad decir que está en el techo para que se conserve mejor, la pequeña capilla de Santiago conserva la bóveda gótica y además la puerta también es un «codo» para hacer más difícil las posibles invasiones.
Salimos a otra plaza, Plaza de la Maestranza, donde están los aljibes árabes y los museos de Arqueología e Historia y el Museo Etnográfico, que no vimos con la visita guiada, porque se pueden visitar de forma gratuita y también con visita guiada, así que lo hicimos otro día.
Los aljibes árabes llamados Aljibes de las Peñuelas, son del siglo XVI y la verdadera maravilla la encontramos en el interior. Las dos puertas del centro son la de los aljibes y las dos de los laterales, se corresponden a la parte donde se recogía el agua de la lluvia, se purificaba al filtrarse en arena y grava, antes de pasar a los depósitos, se llaman decantadores. Los aljibes, cada uno, tienen una capacidad de 500 metros cúbicos.
Podemos entrar a ver los aljibes, pero somos muchos, todos queremos verlos y como mucho 3 personas pueden entrar, en los decantadores si hay más espacio, pero no nos preocupa, tenemos claro que el día siguiente lo dedicaremos a ver con calma, Melilla la Vieja.
Así que la visita continúa y subimos unas escaleras para llegar a otra plaza con el Museo de Arte y La Casa del Reloj (Museo de Arte Contemporáneo), (ya aviso que estos museos no nos da tiempo a verlos en este viaje a la Ciudad Autónoma…).
De la Casa del Reloj no tengo fotos del exterior, (apunta este sitio para ir). El edificio es Bien de Interés Cultural, su nombre oficial es Torre de la Vela. Me hubiera encantado ver las salas y las obras que había, pero nuestra guía nos llevó a la 2º planta, para ver la vista.
¡La vista es preciosa! Nos podemos hacer a la idea del tamaño de Melilla. Recuerda que no llega a 13 Km2.
Jennifer nos lleva por una calle donde estuvo situada la primera sinagoga de Melilla, hoy es el Mesón de la Tortilla.
Atravesamos una puerta con arco para llegar a la iglesia de la Concepción, actualmente desacralizada, así que podemos movernos como en nuestra casa. Puedes subir y entrar en las hornacinas que en su día fueron ocupadas por imágenes. No es una falta de respeto, es diferente, la verdad es que pasamos un rato divertido. De momento está en proceso de restauración, y quieren que vuelva a ser un lugar de culto, pero no se ve nada que haga ver que va a ser pronto.
A continuación vamos a la que posiblemente sea la estrella de la visita, las Cuevas del Conventico. Son unas galerías subterráneas debajo de un antiguo convento, que se construyeron en el siglo XVIII por presos gitanos, para que la población pudiera refugiarse cuando el sultán de Marruecos asedió la ciudad.
Al final de uno de los túneles del antiguo convento, hay una puerta que lleva a unas escaleras que conducen a una playa, la Cala de Trápana. (Solo se puede llegar a esta cala desde aquí o desde el mar AVISO: en la visita NO te puedes bañar). ¡Es increíble, el sitio me encanta!
Bajo a la playa, por supuesto, hay una gran cueva que imagino se llenará de agua cuando sube la marea. Una ola casi nos pilla a los osados que hemos bajado… El arco es muy curioso (no te cuento su historia porque de verdad quiero que vayas a Melilla y hagas esta visita 😉) se llama arco parabólico y su función es apuntalar la cueva.
Hay que volver a subir las pronunciadas escaleras, pero fáciles y desandar todo el camino andado por las galerías. Caminando hacía el viejo faro, miramos hacia atrás y nos encontramos esta vista.
Para poder ver las Cuevas del Conventico, pueden hacerse con la visita guiada de Tu guía en Melilla o accediendo directamente en la recepción de las cuevas, pero hay pases, así que, hay que reservar si o si, en este número de teléfono: 952680929 o en el correo electrónico: ciudadmonumental@melilla.es
Llegamos al final de la visita, el Faro de Melilla, situado en el Torreón del Bonete, uno de los edificios más antiguos de la Ciudad Vieja.
Cuando paseamos por la muralla para ver otra vista panorámica, el faro se enciende…
Ya ha terminado la visita y bajamos andando por la carretera hacía la ciudad nueva, hay un ascensor que podemos coger en el Centro de Interpretación (CIMLaV), que nos dejaría abajo del todo, pero no llueve, hace buena noche y preferimos andar. (Por cierto no nos dio tiempo a ver el Centro de Interpretación, museo sobre las fortificaciones).
Dejamos atrás la Ciudad Vieja para llegar a la Plaza de España y ver terminar el desfile de Carnaval. Vemos como se quema la sardina y nos vamos a cenar al hotel.
Así termina nuestro segundo día en Melilla, aún nos queda otro día completo más una mañana. Tenemos que ver con más detenimiento la Ciudad Vieja, queremos subir al Fuerte Victoria, comer en uno de los restaurantes más famosos de Melilla y adentrarnos en su parque más bonito. Pero eso será otro día.
SI HAS LLEGADO HASTA AQUÍ ¡GRACIAS POR LEERME HASTA EL FINAL! SI TE HA GUSTADO 👍✍️
Las fotografías y los comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en Melilla. Febrero-marzo 2025.
Diario de mi viaje: ¡qué ilusión me hace empezar este nuevo diario! sobre todo me ilusiona porque ha sido mi último viaje y lo tengo muy, pero que muy reciente, y me encanta escribir cuando tengo tan cerca los recuerdos. (También porque no sé cuando voy a volver a viajar…)
Información básica: Viajamos a Melilla, una de las dos Ciudades Autónomas que tiene España al norte de África en avión, una de las dos formas de llegar, también puedes llegar en barco desde Málaga, Almería o Motril.
Volamos pronto, el cielo nos regala un bonito amanecer y dos horas de vuelo después, llegamos a Melilla. Pequeño aeropuerto, que nos recibe gris y nublado. (Dan lluvia en toda España, una nueva borrasca nos acecha). Hay una pequeña Oficina de Turismo, una chica majísima nos pone al día de todo lo que hay que ver y hacer en Melilla. Nos dice que a la vuelta podemos coger del mostrador las postales que nos gusten de la ciudad, el que me conoce sabe que tengo una gran colección de postales. Desde luego que lo hicimos y también tomarnos una cervecita en su bar, llegamos con tiempo y a tiempo.
Coger un taxi es la mejor forma de llegar al hotel, sólo 3 km separan el aeropuerto del centro de la ciudad, como dato interesante, Melilla solo tiene 12 kilómetros cuadrados. El taxi nos cuesta 7,45€, merece la pena, somos 4 personas. No hay autobús para llegar y podemos ir andando, pero ya tendremos tiempo de andar durante los 4 días que tenemos en la ciudad.
Buscando hoteles, vimos que todavía no hay demasiada oferta hotelera, eso cambiará seguro, (tienen unas ganas enormes de abrirse al turismo). Nosotros elegimos el Hotel Melilla Puerto Affiliated by Meliá, está muy bien situado (justo al lado del «edificio raro» que todo el mundo conoce), también está muy cerca el puerto, la playa y el Paseo Marítimo.
Antes de entrar a hablar del hotel y de nuestro itinerario, os cuento que tienen un reclamo importante para visitar Melilla y es su «Bonos Melilla». Es un descuento del 75% en transporte y también en la estancia por persona. Es una buena opción que debéis contemplar si estáis pensando viajar a Melilla, la única condición es que saques el PAQUETE TURÍSTICO en una de las agencias de viaje colaboradoras. Nosotros hicimos la reserva del vuelo y del hotel directamente, en Iberia el vuelo con oferta de Black Friday, y en la web del hotel la reserva de las dos habitaciones, porque no conocíamos todavía el bono.
El hotel que elegimos fue el Hotel Melilla Puerto. Tiene un hall enorme y que deslumbra por su luz, es todo blanco y con todo lo que esperas de un hotel de 4 estrellas.
Casi todas las habitaciones del hotel tienen vistas al mar, la nuestra muy ladeada, se veía un poco el mar, pero es una habitación espaciosa y muy cómoda.
La Almoraima es el nombre de su restaurante, nuestra oferta incluía media pensión, así que teníamos las cenas incluidas. A elegir siempre entre varios primeros y segundos y un rico postre.
Cada noche estaba el restaurante lleno, bien por clientes del hotel como por melillenses, a cenar de cañas y tapas.
Estuvimos en Melilla cuatro días en el Puente que tenemos los profesores en febrero-marzo, está genial, porque siempre hay días entre semana y del fin de semana para ver la vida en diferentes momentos de las ciudades. Aunque mi diario de viaje siempre lo hago por días, (lo hago mientras estoy viajando), creo que es interesante tener en cuenta qué se debe ver en Melilla para aprovechar bien el tiempo:
Sus edificios modernistas.
Melilla la Vieja y si es posible hacer un Tour con Tu Guía en Melilla, ¡es genial! También es muy interesante verla por tu cuenta y entrar en los museos que no entras con el tour.
Subir hasta el Fuerte Victoria Grande y si es posible hacer la visita guiada, es gratuita.
Recorrer el Paseo Marítimo, al borde de sus playas, llegando a su también famosa valla, conocida precisamente por no cosas muy bonitas.
Por supuesto probar su riquísima gastronomía y su té a la menta.
Día 1: Llegada a Melilla, nos instalamos en el hotel, Modernismo.
En ese primer día después de volver a desayunar en el bar cafetería del hotel, nos vamos a conocer Melilla. Llegamos como primer punto para ver a la Plaza de España, con el Ayuntamiento a la cabeza y el Casino Militar, como segundo gran edificio de la plaza. Como buena ciudad turística que se precie, también tiene sus letras para tener una foto de recuerdo.
Poco a poco empiezan a aparecer los preciosos edificios modernistas de la ciudad. Había leído que es la segunda ciudad de España en importancia en su arquitectura modernista, detrás de Barcelona, pero no me imaginaba que fuera ser así, pensaba que podría ser un reclamo turístico un tanto exagerado, pero ni mucho menos, ¡es increíble!
Enrique Nieto y Nieto fue el artífice de todo esto. Nació (1880) y estudió la carrera de Arquitectura en Barcelona. Colaboró con Gaudí en la Casa Batlló y la Casa Milá. Llegó a Melilla en 1909 y vivió hasta su muerte en 1954. Realizó para el Ayuntamiento de Melilla muchas obras de estilo modernista y art déco.
Otros arquitectos también dejaron su huella en la ciudad, aunque de Nieto es del que más edificios hay. Hay edificios modernistas prácticamente en todo el centro de la ciudad, la Avenida de Juan Carlos I Rey es la arteria principal y tiene muchos edificios de los más bonitos, pero también están en otras muchas calles que vamos encontrando a lo largo del día.
Si tenéis mucho interés en la arquitectura modernista de Melilla, en la oficina de turismo o en internet, tienen bastante información sobre los edificios y las localizaciones, aunque yo voy a poner un «pero» que estoy segura que lo tendrán en cuenta y es que no hay apenas placas en los propios edificios con sus nombres, el arquitecto y algunas de sus características y creo que eso es un aspecto a mejorar. Yo no voy a poner el nombre de las casas, porque la realidad es que merece la pena dejarse llevar por el paseo modernista…
Melilla es un crisol de culturas, lo que se deja ver en la calle y también en alguno de sus edificios. Cuatro son las culturas que están presentes en la ciudad: cristiana, musulmana, judía e hindú. (las dos primeras son las más numerosas). Nos encontramos con una la Iglesia del Sagrado Corazónde Jesús, de principios del siglo XX, justo enfrente de la Plaza Menéndez Pelayo.
Casi sin darnos cuenta nos vamos adentrando en la zona musulmana.
Nuestro viaje coincide con Carnaval y el inicio del Ramadán, las calles están adornadas para los dos eventos importantes del momento.
Llegamos a la Mezquita de Melilla, que también es del arquitecto Nieto, es de estilo Neoárabe de dos plantas. Nosotros no podemos pasar porque solo está permitido el acceso a personas de religión musulmana.
Toda esa zona está llena de comercios para musulmanes y parece que nos hemos trasladado a El Cairo o a Ammán (porque son las que conozco, pero imagino que se parecerá mucho más a Marruecos). Aunque se puede ver algún que otro edificio modernista, el contraste es precioso.
Mezquita de Melilla
Nos metemos en el Mercado Central de Melilla.
Para llegar donde queremos tomar un aperitivo, desandamos el camino hecho, fijándonos en otros edificios, (cada vez que pasábamos por la misma calle, veíamos diferentes detalles).
El sitio en el que queríamos comer, también tomar el aperitivo (aunque en Melilla se come pronto, hay que tenerlo en cuenta), era La Cervecería para probar su riquísima tapa de pollo especiado (no hay foto, no dio tiempo🤣🤣). Su interior, por cierto no puede ser más bonito. Este sitio apuntarlo para comer😉😋
La Cervecería
Sus pinchos morunos, ¡exquisitos!
En las calles están preparando todo para el desfile de Carnaval, que será justo al día siguiente. Seguimos contemplando edificios modernistas, pero empieza a llover y nos vamos de estampida al hotel, llueve muchísimo y no tenemos paraguas. Mañana será otro día…
SI HAS LLEGADO HASTA AQUÍ ¡GRACIAS POR LEERME HASTA EL FINAL! SI TE HA GUSTADO 👍🏼✍🏼
Las fotografías y los comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en Melilla. Febrero-marzo 2025.
Diario de mi viaje 25 aniversario: Nuestro tercer día empieza con mucha ilusión porque visitaremos uno de los lugares que más ganas tenía de ver de Ribeira Sacra, el Monasterio de Santo Estevo, (lo que tenía ganas de hacer era dormir allí, pero me conformaré con comer en el restaurante, del que hablaré luego. Después de dos días en la zona, ya parece que llevamos toda la vida, su gente, sus rincones, sus miradores… y sin embargo nos queda tanto que ver… El primer día tomamos contacto con esta tierra, el segundo día, fue el turno de todo un poco, arte, paisaje y vino.
Día 3: Mirador de Cabezoás. Monasterio de San Pedro de Rocas. Monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil. Paseo en barco por el Sil. Banco más bonito de Ribeira Sacra. Mapa.
Mirador de Cabezoás. Primer destino del día, está a menos de 10 minutos en coche de Parada de Sil, es uno de los puntos más emblemáticos de la Ribeira Sacra. Se encuentra junto a la carretera y ofrece una vista impresionante del meandro Coto das Boedas, una imponente formación granítica de más de 700 metros de altitud. Es uno de los puntos más profundos del Cañón del Sil y permite observar desde la plataforma uno de los meandros del Sil.
Monasterio de San Pedro de Rocas. Para mi este lugar fue todo un descubrimiento, no sabía de su existencia hasta preparar el viaje, y me encantó. El entorno rodeado de enormes rocas, puede ser que por eso se llame así, esa imagen de la espadaña encima de una gran roca, me enamoró.
Fundado en el siglo VI, se caracteriza por ser uno de los primeros lugares en Galicia donde se vivió en comunidad cristiana. Fue restaurado en el siglo IX bajo Alfonso III el Magno. Durante el siglo X, sufrió un incendio que destruyó su archivo.
El Centro de interpretación de Ribeira Sacra, está ubicado en la Casa Prioral del siglo XVII, se explica la vida del monasterio, los oficios tradicionales de la zona y la historia de Ribeira Sacra. Es lo primero que vemos en nuestra visita. Diferentes paneles explicativos muy interesantes y para todas las edades.
La iglesia, construida entre los siglos XII y XIII, conserva elementos únicos como sepulcros antropomorfos y el único mapamundi mural de época románica conocido en Galicia, aunque muy deteriorado por la humedad, está en una de las capillas. Tiene tres naves excavadas en la propia roca, el techo central tiene una abertura por donde entra un poco de luz.
Su campanario es del siglo XV, está sobre un monolito de roca natural a unos 20 metros de altura, es el símbolo del monasterio y desde luego muy fotografiable.
Una pequeña señal nos dirige a la Fuente de San Benito: Destaca por sus aguas, que se consideran milagrosas según la tradición local. Merece la pena el corto paseo respirando el agradable olor de árboles y agua.
En 1928, otro incendio dejó el monasterio en ruinas, ya no se restauró, pero sí se construyó una nueva iglesia, donde se llevaron las campanas de la antigua.
Nos vamos viendo más sepulcros cavados en el suelo entre los edificios.
Monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil. Este monasterio, posiblemente, es lo primero que conocí de la zona, y uno de los objetivos principales de viajar a Ribeira Sacra, la verdad es que quería dormir en una de las habitaciones, que ahora forman parte del Parador Nacional. Pero para ser realistas, prefería hacer un poco más largo el viaje y llegar al Bierzo a otra zona muy deseada… Las Médulas.
Decidimos aparcar en la parte de arriba del monasterio, para dar un breve paseo (bajar una cuesta) y verlo desde arriba.
Posiblemente tengamos que volver, no pudimos visitar la iglesia, estaba cerrada, tiene horario de visita. 2€ la entrada si quieres ver la iglesia sin guía, la visita guiada cuesta 5€. Tiene diferente horario en invierno que en verano. La iglesia conserva una cabecera románica con tres ábsides, una fachada del siglo XVI.
El Monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil es una joya del patrimonio monumental de Galicia, construido entre los siglos XII y XVIII. Su origen se vincula con San Martín Dumiense en el siglo VI, aunque la primera referencia documentada data del año 921. Es importante también porque acogió a nueve obispos retirados, cuyos restos fueron preservados en el monasterio.
Del monasterio puedes visitar las zonas comunes que son sobre todo los claustros. El Claustro de los Caballeros, es el que nos recibe después de pasar la preciosa puerta barroca de 1736, en la que podemos ver a los santos San Benito y San Vicente.
El Claustro de Portería, también se llama así, es renacentista del siglo XVI, este claustro es el único que tiene tres cuerpos, ya que el terreno está inclinado hacia el río.
En uno de los lados hay una enorme cristalera que sirve de ventana si te tomas algo en la cafetería bar del Parador.
El Claustro de los Obispos se llama así, porque aquí estuvieron enterrados los nueve obispos, junto con la iglesia es lo más antiguo. Este claustro tiene dos cuerpos y tiene mezcla de estilos. Tiene un tercer claustro que se llama de la cocina, aquí se encontraba la cocina del monasterio.
No nos quedamos a dormir, pero sí comimos en el restaurante del Parador, descubriendo otros preciosos rincones. El restaurante tiene una terraza con vistas al bosque, que no puede ser más agradable la vista (menos por nuestra vecina de mesa, que estaba sola y le estaba contando todas sus vacaciones a alguien por teléfono, todos estábamos escuchando la conversación…😖😠).
La comida en el Parador, buenísima…
Nuestro siguiente objetivo es un Crucero fluvial por el Cañón del Sil. Nosotros reservamos con Viajes Hemisferios desde el embarcadero de Santo Estevo. En el embarcadero hay una zona de aparcamiento, cafetería, tienda y zona de actividades acuáticas. Recomiendo llevar la reserva del barco, puedes hacerlo aquí. El precio por persona: 12.00 €adultos, 6.00 € niños, 3.00 € menores de 5 años, 10.00 € mayores de 65 años.
El paseo dura 1 hora y 15 minutos, ideal para pasar la tarde disfrutando del paisaje, paredes de roca que alcanzan hasta 500 metros de altura en algunos puntos. A lo largo de 35 kilómetros, el río Sil forma sinuosos meandros que han sido moldeados por el tiempo y la naturaleza. Se recorre solo un tramo del río en el paseo.
Sabemos que históricamente, esta zona ha sido clave para la viticultura desde la época romana y más tarde con la llegada de monjes eremitas, quienes se asentaron en sus laderas buscando tranquilidad. Su microclima particular favorece el cultivo de viñedos en pendientes pronunciadas, dando lugar a vinos de excelente calidad, ¡qué desde luego probamos! El día anterior estuvimos en la Bodega Terra Brava.
El Cañón del Sil alberga una gran diversidad de flora y fauna, es un refugio para grandes rapaces, que encuentran en los acantilados el hábitat perfecto.
El último enclave del día puede que sea uno de los miradores más bonitos de todo Galicia, bueno la verdad es que son dos miradores, aunque lo importante primero es encontrarlos. Se llega hasta Alberguería (Nogueira de Ramuín), de allí sale un camino con una señal a los miradores, y nosotros dejamos el coche en el cementerio, eso si que no tiene pérdida. Un breve paseo de menos de 2km nos hace ir ya disfrutando de las vistas.
El primero de los miradores es el Mirador de Pé do Home, desde él se puede ver el río Sil antes de la central eléctrica de Santo Estevo.
Otro corto camino nos llevará al segundo mirador, es el Mirador de Pena do Pobre, tenemos justo debajo el embarcadero de Santo Estevo, desde donde cogimos el barco para el paseo por el Sil.
Podría haberme quedado allí horas, es perfecto para ver la puesta de sol. No había nadie ¡increíble!
Con esa respiración profunda y esa paz, desandamos el camino andado para volver a pasar por el primer mirador y llegar al coche antes de que anochezca, (en ese camino no hay luces) y volver a nuestro bonito hotel, es la última noche que pasamos en Parada de Sil, al día siguiente, veremos otro mirador, haremos una preciosa ruta, la de las Pasarelas del Río Mao, dentro todavía de la Ribeira Sacra y saldremos a descubrir otra zona increíble de España, el Bierzo, más concretamente las Médulas y un hotel al que hace mucho tiempo quiero ir, Prada A Tope, Palacio de Canedo.
SI HAS LLEGADO HASTA AQUÍ ¡GRACIAS POR LEERME HASTA EL FINAL! SI TE HA GUSTADO 👍🏼✍🏼
Las fotografías y los comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en la Ribeira Sacra. Julio 2022.
Diario de mi viaje 25 aniversario: Comienza nuestra segunda jornada en la Ribeira Sacra con más ganas si cabe, después del primer día lleno de vistas increíbles del cañón del Sil, en varios de sus miradores. Nos esperan de nuevo momentos inolvidables.
Día 2: Santa Cristina de Ribas de Sil. Castro Caldelas. Fervenzas do Cachón. Adega Terra Brava.
Santa Cristina de Ribas de Sil. Para mi uno de los imprescindibles en un viaje a la Ribeira Sacra.
IMPORTANTE. En temporada alta NO se puede subir en coche privado: Semana Santa y Verano. Existe una entrada combinada de autobús lanzadera + monasterio con visita por libre. Precio 3€ A partir de 15 años. Es gratuito con carnet joven y hasta 14 años. Os dejo el enlace para reservar online. Los lunes está CERRADO.
El bus lanzadera de ida y vuelta sale y regresa desde el Ayuntamiento de Parada de Sil.
El recorrido es un bonito camino hasta llegar donde está ubicado Santa Cristina de Ribas de Sil, en el soto de Merilán, un entorno maravilloso. La visita dura 45 minutos y se hace por libre. Nosotros bajamos en la misma lanzadera de subida, no sé si puedes quedarte más tiempo y bajar en otra, imagino que dependerá del número de personas que reserven, nosotros cogimos la primera del día y lo vimos prácticamente solos, nos dio tiempo a ver todo bastante bien.
Tenemos que recorrer unos pocos metros del bosque de castaños desde el aparcamiento donde nos deja la lanzadera hasta el monasterio, parece que vamos entrando en un cuento de hadas.
Llegamos al antiguo monasterio benedictino del siglo X y del que sólo se conserva la iglesia románica del siglo XII – XIII. Si investigamos un poco en su origen, averiguamos que antes de ser monasterio fue un pequeño cenobio de alguna pequeña comunidad de monjes.
La fachada está divida en dos cuerpos, arriba un precioso rosetón y en la parte baja la puerta abocinada, característica del arte románico. En cada borde vemos el ajedrezado jaqués, que nos dice que este templo pertenece al Camino de Santiago.
No lo puedo evitar ¡Me encanta el Románico! El Románico en esta zona es muy importante y con características particulares que le dan identidad propia. Sus monumentos son testigos de una gran devoción religiosa, además de la vida cotidiana durante la Edad Media. Su conservación y estudio son esenciales para entender la evolución histórica de la región y mantener viva su rica herencia cultural.
En este viaje exploraremos el románico de la Ribeira Sacra, experiencia que combina historia, arquitectura y naturaleza. Cada piedra, cada arco y cada muro cuenta una historia de fe, arte y dedicación que ha perdurado a lo largo de los siglos y eso es lo que estamos a punto de descubrir en Santa Cristina.
Entramos en su interior antes de rodear el edificio y nos encontramos una bóveda de madera con arcos apuntados que la sujetan. Una sola nave de cruz latina, tiene tres ábsides semicirculares. Sus pinturas murales renacentistas del siglo XVI y un capitel pintado en uno de los muros, nos hacen imaginar lo importante que debió ser este lugar, además de comprobar que las iglesias en el románico estaban pintadas. En una de las sencillas capillas hay un altar románico precioso. A través del pequeño rosetón podemos ver la luz que entra, mezclada con el verde de los castaños.
Salimos de nuevo al exterior del edificio para ver los ábsides, las pequeñas ventanas, los canecillos y los pequeños detalles que hacen de este sitio un bello lugar.
Aquí no termina Santa Cristina de Ribas de Sil, porque para dar la vuelta a todo el exterior de la iglesia hay que pasar por uno de los puntos más famosos. Al salir de la iglesia, a la derecha, hay una pequeña puerta por la que se accedía al claustro. Esa puerta merece unas cuantas fotos desde todos sus puntos.
Ya en el claustro solo quedan en pie dos de sus galerías del siglo XVI. En el norte está la base de la torre que había en su origen. Es sin duda una visita increíble, porque podemos ver la mezcla de los restos románicos con todo lo que han puesto actualmente, para que se pueda disfrutar de la visita y sentirnos por un rato que estamos en la Edad Media.
Es cierto que puedes quedarte horas en este sitio, pero en lo que dura la visita, sí que puede verse. Nos vamos recorriendo ahora el camino entre el bosque de castaños en dirección contraria y allí nos espera el bus lanzadera que nos deja de nuevo en el Ayuntamiento de Parada de Sil.
Cogemos el coche que está en el aparcamiento de nuestro hotel para ir al siguiente punto del día: Castro Caldelas.
Castro Caldelas, uno de los pueblos más bonito de España. Dejamos el coche alejado de las calles del centro porque es día de mercadillo, la plaza está llena de puestos y vemos pulpeiras por toda la calle principal, ¡feria del pulpo!, ya sabemos lo que vamos a comer sin ninguna duda.
La parte antigua de Castro Caldelas está considerada Conjunto Histórico Artístico desde 1998. Vamos directos a la parte más alta, llamada Cima de Vila, que es donde está el castillo de los Condes de Lemos. Mandado construir en el siglo XIV por el VII Conde de Lemos.
Muy interesante resulta la historia de este castillo fortaleza, conserva una doble muralla, la exterior es la que tiene las torres y la interior tiene las almenas. Hubo una rebelión llamada Revuelta Irmandiña, donde el pueblo intenta luchar contra los señores del castillo para ser libres y se destruyó una parte (ahora está reconstruido).
Entramos y está la taquilla, la entrada cuesta 2€. Se pueden realizar visitas guiadas, pero hay que reservar. Nosotros lo visitamos por libre. Hay paneles explicativos bastante claros e interesantes. Salimos al Patio de Armas, desde donde podemos ver las torres y están el aljibe y un horno de cerámica.
Subiendo unas escaleras que llevan al paseo de ronda que conduce a la torre del reloj y a la torre de la cárcel. Las vistas son muy bonitas de la villa, pero también del interior y de los detalles del castillo, es pequeño, pero muy bonito.
Salimos a otro patio cubierto de hierba con otros detalles que también llaman nuestra atención.
Entramos en la torre del homenaje con varias plantas y una terraza, hay varias exposiciones muy interesantes, una de ellas es sobre personas ilustres de la villa y en otra hay una copia de un documento muy importante llamado «Foro del Burgo» de 1228, el documento escrito en gallego más antiguo conservado.
En la Guerra de la Independencia, los franceses prendieron fuego al castillo y a la villa por haber sido atacados por los ciudadanos de Castro Caldelas. El señorío de Lemos pasó a formar parte de la Casa de Alba en el siglo XVIII. Desde 1991 pertenece al Ayuntamiento, hoy es centro cultural, biblioteca municipal, salón de actos y museo etnográfico.
Aquí además nos encontramos con el famoso cartel que dice que es uno de los pueblos más bonitos de España.
Dos calles conservan su origen medieval (calle Sol y Grande), vemos casas de piedra con bonitos escudos.
Como he dicho antes, es día de mercado y por lo tanto los bares ponen fuera de sus locales mesas, sillas y las pulpeiras cociendo pulpos sin parar.
Después del pulpo, sí que estamos preparados para un paseo a una de las cascadas de la zona de Ribeira Sacra. Dejo aquí el mapa de los lugares visitados.
Fervenzas do Cachón, en castellano cascadas del Cachón. Se encuentran en la provincia de Orense y es una cascada que forma el río dos Vaos, afluente del río Edo, que es afluente del Sil.
No hay demasiados huecos para dejar el coche, pero tenemos suerte y podemos dejarlo en el arcén-aparcamiento justo enfrente del camino que entra entre los árboles.
El camino es muy sencillo, unos 600 metros de ruta, tiene un ligero desnivel, pero fácil, sin grandes esfuerzos. Pequeños saltos de agua con su relajante sonido, nos acompañan hasta llegar al final, donde nos espera la cascada grande.
Después del bonito paseo y el remojón de piernas, nos vamos de camino a nuestra siguiente parada, uno de los embarcaderos de los que salen barcos para dar un paseo por el Sil, pero hoy no será para nosotros ese barco, (lo tenemos reservado para el día siguiente), venimos para ver si podemos tomar un café antes de nuestro autentico último destino del día.
Tenemos que dejar el coche un poco lejos del embarcadero, está lleno, así que nos toca recorrer un tramo de la carretera, pero tenemos que hacer un poco de tiempo hasta la visita a una bodega de esas de viticultura heroica de Ribeira Sacra. La cafetería está cerrada, pero a falta de café, disfrutemos de las vistas y de la brisa del Sil.
Adega Terra Brava. Una de las buenas cosas que tienen las redes sociales, es que a veces encuentras sitios que a través de una foto, dices ¡Ahí tengo que ir yo! Eso me pasó con este lugar. Vi la foto de su columpio con vistas a un viñedo y por su puesto al Sil y me puse a investigar…
Cuando empecé a localizar el lugar y saber más, estaba claro, sí o sí iríamos. Sobre todo porque al buscar dónde estaba, vi que pertenecía a una Bodega, si has leído algo más de mi blog, sabrás que ¡nos encanta el vino y visitar bodegas! de cualquier denominación de origen.
Adega Terra Brava, tiene una bonita experiencia que puedes reservar. La visita consiste en una ruta andando entre el viñedo, que termina en el columpio, y a la vuelta una cata con una botella de uno de sus vinos y unas tapitas de queso y embutido.
Eso sí tengo que decir que la visita tiene unas particularidades que hay que tener en cuenta:
Para entrar en la bodega hay que aparcar en la carretera, lo más pegado al quitamiedos, ponen unos carteles pegados en él para avisarte. Te avisan también al hacer la reserva.
El camino se hace a través del viñedo, por donde se recoge la uva, por supuesto a mano, así que las pendientes son pronunciadas, NO adecuadas para personas con movilidad reducida, carritos, y para personas con vértigo.
La ruta dura más o menos 40 – 45 minutos. La dificultad con la que la etiquetan es MEDIA.
Cuando llegas a la parte más alta del cañón está el columpio, pero ¡OJO si tienes vértigo! está sobre una plataforma de rejilla como la de los miradores y debajo…..
El precio es de 24€adultos, 12€ niños de 12 a 17 años y gratis, menores de 10 años, la ruta, montarte en el columpio y la cata. Tienes que abonar antes de ir 10€, luego allí pagas el resto. (Depende de las personas que vayan, así será la cantidad que se abona en la reserva).
También existe la posibilidad de reservar solo ir a montar al columpio.
Dejamos el coche en la carretera, subimos una pequeña cuesta hasta llegar a la caseta donde empieza la visita.
Nuestra visita fue la última del día y la hicimos solos todo el tiempo, toda aquella maravilla de viñedo y paisaje para nosotros. (El columpio también para nosotros, bueno para mi solita😍).
Una vez que el encargado nos contó toda la información de cómo hacer la ruta, (fuimos solos) las diferentes recomendaciones de lo que debíamos hacer: no salirnos del camino establecido, en el viñedo especialmente y por supuesto no hacer ninguna locura en la parte final con el columpio, empezamos el camino.
Si has visto el carrusel, verás que tiene «su aquel» el camino, tenemos que tener cuidado en donde ponemos los pies y de vez en cuando hay que esquivar los raíles por donde bajan las uvas después de recogerlas a mano en cada una de las filas del viñedo. Además vamos aprendiendo el nombre de cada tipo de uva que tienen plantada para hacer su rico vino, ¡estamos encantados!
En un momento del camino vemos el gran árbol que sujeta el columpio… Y llegamos. Según nos vamos acercando un poco de vértigo me da al ver la altura.
Aunque no soy capaz de darme mucho impulso porque la altura impresiona, es un momento mágico, realmente inolvidable, todo el Cañón del Sil está a mis pies, me siento afortunada.
Tenemos que empezar a bajar antes de que anochezca y no veamos donde poner los pies en el camino.
En la bajada vamos fijándonos bien en los detalles de cómo deben recoger las uvas y tiene que ser «tela».
Llegamos de nuevo a la caseta donde nos espera el encargado de preparar la pequeña cata y explicarnos como funciona Adega Terra Brava. Nos explica que el dueño es un visionario de los negocios y desde luego, nos hubiera gustado conocerle, pero no estaba.
En este precioso paraje catamos el caldo de las uvas, y dan ganas de probar la ducha del exterior, una antigua barrica, ¡mira que me gustan las duchas diferentes!
La conversación, el vino, las vistas, el momento… es un fantástico final para celebrar 25 años juntos.
SI HAS LLEGADO HASTA AQUÍ ¡GRACIAS POR LEERME HASTA EL FINAL! SI TE HA GUSTADO 👍🏼✍🏼
Las fotografías y los comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en la Ribeira Sacra. Julio 2022.