Después de cuatro días intensos en el Norte de Fuerteventura, salimos tranquilamente rumbo a Morro Jable, Sur de Fuerteventura, donde está nuestro último alojamiento de estas vacaciones en Canarias.
Os dejo los enlaces del Norte de la isla por si os apetece echar un vistazo.
En el tercer día descubrimos el interior de la isla y una parte del oeste. El cuarto día descubriríamos el Islote de Lobos. Así con el Norte más o menos visto (imposible verlo todo).
En nuestra bajada al Sur, intentamos parar en Puerto del Rosario, (la capital de Fuerteventura), pero después de una breve pasada en coche, difícil aparcar y muchísimo calor, nuestros jóvenes compañeros de viaje no estaban por la labor… Me hubiera gustado ver la casa donde estuvo Miguel de Unamuno, pero bueno en otra ocasión será.
Decidimos parar a tomar algo en Caleta de Fuste, para ver si el castillo estaba un poco más a mano.
Vimos que era guirilandia, cuando nos dimos cuenta estábamos metidos dentro de un complejo turístico, con la playa incluída. La playa llena de gente, eso sí, un agua como el de las postales. Os he dejado la foto justo encima. Pero la parada nos sentó fenomenal para combatir el calor.
Desde lejos nuestro hotel parece que no es demasiado, pero cuando te vas acercando vemos que es como un pueblo: Occidental Jandía Playa, de la cadena Barceló.
Ya sólo la zona de recepción nos parece enorme.
Cuando vamos a registrar nuestra llegada nos dicen que hay mucha gente en el hotel y que no está disponible las habitaciones que habíamos reservado…. Tenía que ser una habitación para los cuatro.
Nuestra cara fue un poema cuando nos dijeron que era una habitación de categoría superior y que si nos importaba…. No sabíamos que decir, pensando que había una cámara oculta, que ¡era una superior!… Nos miramos y con todas las dudas del mundo aceptamos …
¡Era una casa! Más grande que nuestra casa… 2 habitaciones gigantes, con camas gigantes, dos baños enormes, un gran salón y una terraza increíble con preciosas vistas al mar. Vamos que pensábamos que esas cosas sólo les pasaba a otros y nos acababa de pasar.
Nuestra habitación con baño dentro por supuesto y acceso directo a la terraza.
La habitación de los chicos con bañera de hidromasaje…
Terraza con vistas al mar para los cuatro.
Después de nuestra gran sorpresa vamos a ver si encontramos algún sitio para comer algo, (hemos cogido todo incluido) y así de paso vemos las instalaciones.
Seguro que os hacéis a la idea de que el hotel está muy bien. Tiene de todo, No está mal viajar así de vez en cuando.
Para nosotros es la primera vez que vamos a un hotel todo incluido y tendremos que acostumbrarnos. Casi lo que peor llevamos es que se reserven las tumbonas desde las 8 de la mañana, lo que hace casi un reto imposible conseguir 4 tumbonas juntas en todo el día. ¡Eso fatal! Tengo que decir que todo lo demás nos gustó, incluso los 10 minutos que teníamos andando a la playa, porque era un paseo muy agradable. Pero eso es lo cuento en otro post dedicado a las playas del Sur.
Las fotografías y los comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en el Hotel Occidental Jandía Playa en Morro Jable, Fuerteventura. Agosto de 2019.
Tenía claro que una de mis citas este verano en Madrid iba a ser la Casa Museo Sorolla. En la calle General Martínez Campos, en el barrio de Chamberí.
Por si no lo sabéis ¡hasta el 30 de agosto es gratis la entrada! Incluso sacando la entrada online. Ya no hay escusa para ver la bonita casa y jardín del pintor. También están las Noches de verano del museo Sorolla. Otra oportunidad para disfrutar del jardín por la noche.
También se puede ver en la planta de arriba la exposición temporal (abierta sólo hasta el 30 de agosto) Sorolla. Dibujante sin descanso.
Sólo tenéis unos días concretos para esa visita: Ya sólo será posible los días 13, 20 y 27 de agosto. Existen dos opciones, podéis intentar reservar la visita guiada sacando la entrada exclusivamente online para las 20 horas hasta las 21:30h en pases de media hora, (también gratis). ¡Sólo se pueden sacar dos entradas a la vez!
La otra opción es hacer la visita por libre. Aquí las entradas se sacan en taquilla el día de antes a la visita eligiendo hora, o el mismo día antes de entrar (puedes arriesgarte a que no haya disponibles). Yo las saqué el día anterior y elegí la hora a la que entrar. Puedes sacar hasta 3 entradas.
En la web del museo están las hojas de sala que os podéis descargar una vez que estéis allí y así saber mejor qué estáis viendo, o cuál era la utilidad de esa sala para la familia Sorolla.
Cuando entras ya empiezas a disfrutar de algo de la tranquilidad del jardín en medio de Madrid. Un jardín en el que se distinguen tres espacios que rodean los dos lados a la casa.
El primero está inspirado en uno de los jardines del Alcázar de Sevilla. Incluye el pórtico de la casa.
A la derecha nos encontramos la parte del jardín que está inspirada en el Generalife de Granada, de estilo neoárabe.
Caminando hacía la entrada tenemos el tercer espacio del jardín, un estanque a un lado y una pérgola al otro.
Nosotros teníamos la visita por libre a las 21 hora, ya no conseguí entrada para la visita guiada a ninguna hora del día 6 de agosto. No pasa nada, con las hojas de sala nos íbamos enterando. Entramos de día y salimos de noche y hasta parece un lugar diferente…
Primero entramos en la parte donde está el patio andaluz, la parte exterior sólo se puede ver a través de unas cristaleras. Hay una fuente con azulejos de Triana. En las galerías una colección de cerámica de Sorolla, y un zócalo con azulejos de Talavera de la Reina.
En esta zona de la casa estaba la cocina, despensa, las estancias domésticas.
Salimos de nuevo a la zona del jardín y al lado de la pérgola, subiendo unas escaleras llegamos a las salas del museo ya. Las salas están pintadas de rojo como lo estuvieron cuando Sorolla y su familia vivían en la casa.
La sala I fue su taller y almacén. Ahora sirve de introducción a la casa, exponiendo algunas de sus obras. La sala II fue el despacho de Sorolla.
Pasamos a la sala III, quizá la más importante, fue su taller. Donde se conserva su obra más conocida «Paseo a orillas del mar».
Subimos a la segunda planta por unas escaleras con distintas obras y pudiendo observar desde ellas el taller de Sorolla.
En estas salas estaban antes las habitaciones privadas de la familia, ahora es dónde se realizan las exposiciones temporales. En este momento y solo hasta el 30 de agosto podemos ver Sorolla. Dibujante sin descanso.
Sorolla dibujaba continuamente y en cualquier sitio. Aquí vemos dibujos que sirvieron para cuadros después.
Bajamos por otras escaleras para ver las otras estancias de la casa: El salón, antecomedor y el comedor.
Es imposible sacar fotos de todo. ¡Fijaros en las lámparas de Tiffany! que encargó Sorolla en uno de sus viajes a Nueva York.
Estuvimos dentro una hora y cuarto más o menos, ideal para picar algo en la zona de Ponzano, que tenemos muy cerquita.
Las fotografías y los comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en Casa Museo Sorolla, Madrid. Agosto 2020.
Último día en la zona norte de Fuerteventura y lo hemos reservado para el curioso Islote de Lobos.
Separado de Fuerteventura por 2 Km de Océano Atlántico y una profundidad de unos 12 m, hacen del Islote de Lobos un lugar ideal para sumergirse en sus aguas y descubrir el mundo marino que esconde.
El islote formado en el Pleistoceno está asentado sobre lavas basálticas. Creciendo en ellas especies endémicas como las tabaibas y el limonium ovallitolium canariensis. Animales como los petreles, pardelas cenicientas, muchas otras aves que solo saben diferenciar los expertos.
Si pensamos que vamos a encontrar lobos marinos, por lo del nombre, llegamos tarde. Terminaron con ellos cuando llegaron los conquistadores. Lo único que encontramos de estos curiosos mamíferos marinos es una familia de lobos marinos (de mentira) dándonos la bienvenida al llegar al islote.
Si estáis pensando pasar el día en el Islote de Lobos y no sois grandes nadadores, ni tenéis barco, os cuento la historia.
Desde hace poco (2019), es necesario pedir un permiso para poder visitar el islote. Encontraréis que hay dos turnos de 200 personas cada turno (mañana y tarde). Que hay que reservar como máximo 3 días antes de la visita, (por eso esperamos a hacerlo una vez que estuvimos en Corralejo). No se pueden sacar más de 3 entradas a la vez… (Nosotros somos 4).
Por todo esto al llegar a Corralejo nos acercamos al muelle para ver si nos contaban algo y ¡premio! Un montón de empresas que hacen el trayecto, todas tienen el mismo precio 15€ ida y vuelta por persona, 12€ si eres residente. Nosotros lo reservamos con Barracuda. (Tienen varias actividades, nosotros cogimos la opción de taxi que tienen). Tuvimos que decir a qué hora queríamos la ida y la vuelta, anotando la vuelta en nuestro tiquet.
Nos cuentan que todo está parado, en cuanto a los permisos, que todo sigue igual que siempre, no hay turnos, ni nada por el estilo. (Esto os cuento del verano 2019) si ahora entráis en su página web, ellos mismos os dirigen a la web donde se tramita el permiso y puede ser que ahora las medidas sean ya mas estrictas. He estado viendo en redes sociales que algunas personas han ido ya con el permiso.
Os dejo el enlace para solicitar los permisos aquí.
Una vez montados en nuestro taxi – lancha, fue toda una carrera con otras lanchas y os aseguro que ganamos. Yo iba en primera fila al lado de una pareja muy maja y como si estuviera en una montaña rusa…. Casi termino encima de ellos.
Agradecemos que esté un poco nublado porque nuestra idea es hacer una ruta para después comer unos bocatas en la playa tranquilamente. En el Puertito está el único restaurante bar de la isla. Os lo digo por si queréis comer ¡reservar! Nosotros fuimos a tomar un café después de los bocatas y estaba hasta arriba.
En el mapa que te dan en la empresa de Water Taxi, vienen las rutas que puedes hacer.
Elegimos primero hacer el camino al Faro Mariño, pero pasando por el Puertito y las Lagunillas y convertir así la ruta en circular. También os diré que dos subimos al Volcán antes del baño.
Mapa de las rutas en el Islote de Lobos
Con nuestros snorkels metidos en la mochila y quitándose el nublado comenzamos la ruta. IMPORTANTE: LLEVAR AGUA PARA BEBER durante la ruta, no hay sombras ni fuentes, ni ningún bar pasado el Puertito.
Poste indicativo desde el muelle.
Pasamos por el Puertito para ir al Faro Martiño.
Puertito
El camino desde el Puertito es árido, pero lleno de encanto (todavía no hace excesivo calor), en algún momento nos acercamos al mar.
En unos 25 minutos llegamos a las Lagunillas, sitio que sirve de descanso a muchas aves en su ruta migratoria por el Atlántico.
Es un salar que se inunda periódicamente, nosotros las vimos vacías.
Continuamos camino, todo está muy marcado, además está prohibido salir de los senderos, cuando no puedes ir por uno ponen unas piedras en medio o una muy grande.
También nos encontramos pequeños senderos que nos llevan a ver algo concreto y luego tenemos que volver al camino principal.
Hay momentos en los que andas por arena de playa y en poco menos de 45 minutos vemos el Faro, nuestro siguiente objetivo.
Un pequeño camino empedrado nos lleva hasta el Faro Martiño, ahora deshabitado.
Unas fotos, una preciosa vista, una placa conmemorativa a su ilustre escritora Josefina Plá, un poquito de agua y a continuar.
Hay dos posibilidades, volver por directos al Puertito o seguir las indicaciones a la Playa de la Calera ( en nuestros mapas viene como playa de La Concha) y esa es la opción que hacemos para hacer la ruta circular.
Empezamos a ver el Volcán de lejos, con la poca convicción de que no íbamos a subir, aunque les habíamos prometido a los chicos que no lo íbamos a hacer…. Pero nos encontramos con mis compañeros de water taxi y nos dijeron que merecía mucho la pena….
Aquí encontramos la primera negativa… Los chicos dijeron que no subían, que les habíamos dicho que no íbamos a subir, pero…. La primera vez que nos separamos. Ellos se fueron a bañarse en la playa y a esperarnos con el snorkel puesto(¡¡¡¡hacía un calor!!!!!) y nosotros subimos a la cima del volcán. Cuando tienes hijos adolescentes tirando a mayores, también hay que respetar sus NO.
Volcán la Caldera.
Ellos se perdieron las vistas. La subida que aunque parecía dura, después de todo lo andado y poquito a poquito no nos resultó demasiado dura, incluso diría que bien, sin sobre esfuerzo. (Pero si podéis elegir hacerla lo primero del día).
La bajada fue casi más complicada por las piedras sueltas que había en el camino, ¡cuidado con los tobillos!
En la playa de la Calera o Concha decidimos no darnos un baño, estaba llena de gente. Los chicos nos esperaban en el Puertito con ganas de comerse el bocata. ¡Teníamos todos un hambre! Era más el calor después de la caminata, por eso lo prioritario era darnos un baño en ese agua.
Baño, bocadillo, más baño, café al borde del mar, fotos…. Aquí encontramos un lugar de lo más «instagramer» el famoso embarcadero de el Puertito, donde tuvimos que esperar un poco de cola para poder hacer una foto….
No sé que pensareis sobre si merece la pena o no esperar para hacer esa foto….
Para mi ahora un año después, es como darme una dosis extra de energía, que con este momento tan raro. Me viene divinamente.
El Puertito. Islote de Lobos
A las 16:30 horas salía para Corralejo nuestro water taxi. Esta vez no fue necesaria una carrera, aunque nuestro «capitán» aceleraba porque le «molaba» vernos levantarnos y dar gritos de susto…
Nos vamos a quitar las botas y coger las chanclas para irnos a una de las playas del Parque Natural de las Dunas de Corralejo y darnos otro baño. Al día siguiente salimos al sur de la isla y así nos despedimos del norte.
Las fotografías y comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en el Islote de Lobos, Fuerteventura. Agosto 2019.
Otro de los clásicos para estos días «raros» de vacaciones, el Museo Reina Sofía, conocido también como «El Reina».
Sin colas, y prácticamente vacío. ¡Como se nota que no hay turistas en Madrid! Los madrileños lo visitamos muy poco.
No todas las salas están abiertas y todos los ascensores no funcionan (los de cristal, solo están accesibles los más cercanos a Atocha).
Os recuerdo que los estudiantes y maestros tienen la entrada gratuita, (se adquieren en taquilla exclusivamente, las que son gratis o reducidas para enseñar la acreditación) por eso yo de vez en cuando me dejo caer para ver alguna de sus exposiciones temporales y siempre El Guernica.
¡Recordar que los martes cierra todo el día! El precio de la entrada general es de 5€ en las taquillas del Museo y 4€ si se sacan online. Online también podéis descargaros la información de la hoja de sala de las exposiciones.
En esta ocasión ha llamado mi atención una reciente inaugurada exposición de Concha Jerez: Que nos roban la Memoria. Os recomiendo que hayáis leído algo sobre ella y la exposición para entender mejor lo que veis. (No hay folletos y tan solo en una zona códigos QR). Termina el 11 de enero de 2021, así que tenéis tiempo.
Artista reconocida internacionalmente, pionera del performance (Diccionario: Espectáculo de carácter vanguardista en el que se combinan elementos de artes y campos diversos, como la música, la danza, el teatro y las artes plásticas), en España.
Su proyecto Que nos roban la Memoria, está pensado para los tramos de escaleras del edificio Sabatini del Reina. Como imagino que sabéis el que ahora es uno de los Museos más importantes de España, fue un hospital realizado por orden de Carlos III.
Concha Jerez dice que es «un gran contenedor de memoria». Refiriéndose a la memoria olvidada, a la autocensurada, escrita u oralizada y, en muchas ocasiones, silenciada.
Nos recomiendan empezar la visita por la planta 3. Subimos por unas de las escaleras y vamos viendo sus intervenciones con unas sillas y plásticos en las ventanas y escaleras que suben o bajan por el hueco de la escalera. Hasta llegar a la tercera planta donde encontramos sus «Escritos autocensurados».
¡¡Me quedé con las ganas de columpiar el columpio como hicieron el día de la inauguración!!
Algunas intervenciones están echas con un gran sentido del humor.
Bajamos por otra de las escaleras donde hay unas jaulas y algunas proyecciones con relatos de vidas.
Vamos a la Sala de Bóvedas, que ya sólo la sala merece la pena ver.
Un paseo por la sala del Guernica, siempre esperando a que le vea y una vuelta por el patio del Reina, antes de terminar de ver la exposición.
Entramos en la Sala del Protocolo, para ver la última parte de la exposición.
Salimos con la idea clara de lo que pretende Concha Jerez: la memoria es fundamental para activar nuestro sentido critico, y sobre todo, para no olvidar todo aquello que ha causado dolor y sufrimiento, para evitar que la historia vuelva a repetirse….
A veces me parece tan fácil que no caigamos en los mismo errores, que hicieron daño a tanta gente, que me cuesta entender que nos tengan que recordar continuamente que no olvidemos para no repetir….. Como somos la especia humana.
Visitarla sin dudas… Ver cosas diferentes, aunque no entendáis todo…. Va quedando…
Las fotografías y los comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje basados en la Exposición de Concha Jerez: Que nos roban la Memoria en el Museo Reina Sofía de Madrid. Agosto 2020.
La isla de Fuerteventura, es muy conocida por sus playas y los deportes acuáticos, pero tiene otros lugares aún muy desconocidos para los visitantes de la península, que nos solemos quedar en sus playas, o en sus playas más conocidas.
Nosotros queríamos conocer un poco más esos lugares menos conocidos. El día amaneció nublado, incluso llueve durante el desayuno en la terraza de nuestro hotel Bristol Sunset Beach, en Corralejo.
Recorreremos unos 100 km de la isla por el interior y zona oeste de la isla, os dejo el enlace con el mapa del recorrido.
En dirección a Betancuria nos encontramos un par de miradores que yo no tenía fichados. Nos paramos en el Mirador Corrales de Guize.
Nos encontramos con dos esculturas de bronce gigantes (4,5 m de altura) de los aborígenes de la isla. Representan a los antiguos reyes de la isla Guise y Ayose. Gobernaban los dos reinos que había en la isla: Jandia y Maxorata. Se cree que en este lugar había un muro que separaba los dos reinos.
Desde el mirador tenemos una vista privilegiada de la mitad norte de la isla y del valle de Betancuria.
Después de este aperitivo llegamos a Betancuria, capital histórica de Canarias.
Dejamos el coche en un aparcamiento muy grande que hay como en las afueras del pueblo. Unas escaleras de madera y una cuesta con carteles informativos sobre la localidad, nos conducen ya al centro.
Era domingo y estaba todo prácticamente cerrado, porque según nos contaron, los domingos no suele haber mucho turismo y la mayoría de bares, tiendas y algunos edificios, aprovechan para coger el día libre. (Así que si leéis esto, no vayáis en domingo).
Aunque se se pueden ver las fachadas de las casas y casonas que forman el conjunto histórico más importante de Fuerteventura.
Entramos en su bonita iglesia (era el único edificio abierto) Iglesia – Catedral de Santa María de Betancuria. Uno de los monumentos más importantes de Fuerteventura, del siglo XV.
Entrar al templo cuesta 1,50€ para su mantenimiento. Merece la pena.
Fue arrasada por los piratas, reconstruyéndose en 1691.
No nos podemos ir sin probar su famoso queso en uno de los pocos bares que había abierto, pero imposible coger una mesa. Nos tomamos una tapa en la barra de queso y unas papas, que ¡nos saben a gloria!
Nuestra intención era ir a comer a Pájara, otro pueblo de la isla, pero nos encontramos un restaurante que llama nuestra atención desde la carretera. Improvisar también está muy bien. Muy cerca de Betancuria y se llama «Don Antonio», en Vegas del Río. Comida canaria casera, buenísima.
Una casa canaria preciosa, con un patio muy agradable, donde prepararon nuestra mesa.
Aquí os dejo unas fotos de nuestra comida.
Nos tomamos nuestro tiempo tranquilamente. Como ya no íbamos a ir a comer a Pájara, disfrutamos de dos miradores más por el camino antes de llegar a nuestro último punto de la ruta que nos habíamos marcado: Ajuy.
El primer mirador fue el de «Las Peñitas», donde vemos muchísimas ardillas de cola cuadrada. Sorprende verlas en ese lugar tan árido. También hay cabras y podemos ver el mirador al que iremos después.
El segundo mirador en el que paramos es «Risco de las Peñas». Este mirador es la línea que separa los municipios de Betancuria y Pájara. Allí además de ardillas nos encontramos con dos cuervos muy acostumbrados a estar con las personas.
Una gran plaza de aparcamientos nos lleva al risco desde donde observamos el paisaje, tan distinto a las dunas… Eso es lo increíble de Fuerteventura, los grandes contrastes.
Después de este último mirador nos vamos a nuestro destino final del día: Ajuy. Para recorrer el sendero a las «Cuevas del agua».
Hay que dejar el coche en un aparcamiento en las afueras del pueblo. El sendero a las cuevas comienza en el Puerto de la Peña.
Una barandilla de madera nos lleva entre las dunas fósiles, es un paisaje increíble, nos recuerda a algunas playas del Cabo de Gata en Almería.
En algunos tramos salen unas escaleras que conducen a otro lugar, como por ejemplo a un horno de cal.
El sendero principal termina en una de las cuevas ¡enorme! Me parece un sitio espectacular.
Un buen rato nos lleva la senda, la cueva, las fotos…
Antes de coger el coche para volver a Corralejo, un helado nos sienta de maravilla. Tenemos 1 hora y 30 minutos más o menos para llegar al hotel, así que vamos disfrutando del paisaje por las ventanillas del coche.
Llegamos con tiempo de sobra para una ducha y salir a dar un paseo por las calles y cenar en una hamburguesería de las plazas del centro histórico.
Próximamente un imprescindible de Fuerteventura: Islote de Lobos.
Las fotografías y comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en Fuerteventura. Agosto 2019.
Como ya os conté en la entrada sobre el Parque Natural de las Dunas de Corralejo, queríamos exprimir todo el tiempo en Fuerteventura. Por eso desde la playa del Burro dentro del Parque Natural nos fuimos a Comer al Pueblo de La Oliva y a hacer un recorrido por una parte del norte de la isla. Os dejo el enlace del mapa de nuestra ruta aquí.
La Oliva es un pueblecito pequeño, pero su municipio ocupa toda la zona norte de la isla, incluido el Parque Natural de de las Dunas de Corralejo. Fue capital de Fuerteventura hasta 1880.
Podemos ver la iglesia de Nuestra Señora de Candelaria. De finales del siglo XVII, de torre cuadrada que servía de torre vigía.
En el interior se encuentran como retablo 5 oleos, de Juan de Miranda, considerado el pintor más importante canario del siglo XVIII.
La Oliva cuenta con varias casas señoriales que conservan sus escudos.
Otro lugar muy visitado de La Oliva es La Casa de los Coroneles. De arquitectura colonial construida a finales del siglo XVII, característica de la Edad Moderna. Con dos torres de dieciséis almenas entre las que hay ocho balcones y un gran blasón de los dueños.
Ahora además de poder visitarla, para ver cómo era la arquitectura canaria, es un centro de exposiciones. Nosotros no pudimos entrar, porque estaba cerrada.
Casa de los Coroneles
De La Oliva nos fuimos al Mirador de Vallebrón. ¡Hace muchísimo calor! Dejamos el coche en un aparcamiento y subimos unos metros hasta el mirador.
Se ve una gran llanura y montañas, especialmente la Montaña Sagrada de Tindaya, lugar donde se conservan petroglifos de los aborígenes que la consideraban una montaña mágica. Chillida, el escultor quiso vaciar la montaña, causó mucha polémica. Después de proyectos, acuerdos varios, a día de hoy no hay nada. Existe una ruta de 16 kilómetros que recorre el valle, pero con el calor que hacía, nosotros nos limitamos a disfrutar de la vista desde el mirador. Por lo menos corre aire, caliente, pero aire.
Retrocedemos un poco para ir en dirección al pueblo del Cotillo para después de 5 km llegar al Faro del Tostón.
El lugar donde está el Faro del Tostón, Punta Ballena, me parece un sitio muy bonito, como me lo parecen todos los sitios donde hay faros. Empezó a funcionar en 1897. Además acoge un Museo de la Pesca Tradicional.
Faro del Tostón
Faro del Tostón
La marea está baja y podemos caminar entre las rocas alrededor del faro, viendo los pececitos, cangrejos y otros seres de mundo acuático.
La zona por si os interesa es ideal para las caravanas.
Después de estar en el faro, cogemos de nuevo el coche para llegar a la Playa de la Concha, entre el faro y la localidad de El Cotillo.
Nos bañamos en su agua fresquita y con viento (habitual en la zona). Encontramos unas zonas con piedras para resguardarnos del viento y allí que ponemos la toalla.
Nos bañamos y desde del agua, podemos ver como va perdiendo su intensidad el sol.
Con esa paz y la sensación de que hemos aprovechado el día volvemos a nuestro hotel en Corralejo.
Existe un camino no asfaltado, por eso cuidado con el coche, que te lleva desde El Cotillo a Corralejo. Nuestro coche de alquiler no es 4×4 y volvemos por una carretera mejor. Desde nuestro hotel podemos ver cuando desayunamos ese camino de tierra y mejor no nos arriesgamos…
Las fotografías y comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en Fuerteventura. Agosto 2019.
Una de nuestras experiencias gastronómicas de este verano ha sido en FUKU uno de los muchos restaurante japoneses de Madrid.
Se encuentra entre el Paseo de la Castellana y Serrano, en una pequeña calle, Marqués de Villamejor, número 8. Os dejo su WEB, para que le echéis un ojo.
Yo había reservado para los cuatro, porque tenía un Smartbox, para dos y sólo tendríamos que pagar dos de los menús. Ya os aviso de que el precio es medio – alto. Había que gastar mi caja regalo.
Un lugar muy agradable, en una mesa donde no teníamos a nadie a nuestro alrededor y desde donde veíamos la cocina tapada con una cortina de plástico.
Teníamos un menú smart para dos y un menú Fuku para los otros dos. Así que prácticamente probamos de todo. ¡Estaba todo buenísimo!
Nos recibieron con una toalla caliente para limpiarnos las manos, costumbre japonesa. Con un pequeño aperitivo, ¿costumbre española?
Cuando empezaron a traernos platos nos dimos cuenta ¡que no teníamos tenedores!
Os dejo las fotos del menú smart que nos incluía también un vino, un Rueda blanco pedimos.
Harumaki de langostino y de seta shiitakeTartar de salmón con trufaSushi de salmón, atún, pez mantequilla, ebi y dos piezas de maki de salmón y atún.
Pluma ibérica teriyaki que viene con los noodles.
Ahora os dejo el menú Fuku.
Como veis por las fotos también una pinta estupenda. En los dos menús incluían los mismos postres. Helado de té verde, de chocolate y flan de té verde, las nueces venían de extra, que por cierto estaban buenísimas.
Seguro que si os gusta la comida japonesa, FUKU es una estupenda recomendación.
Las fotografías y los comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en Fuku, restaurante japonés en Madrid. Julio 2020.
Teniendo en cuenta la situación en la que nos encontramos de incertidumbre en cuanto a viajar. Hay que ver siempre lo positivo a todo. Hace unos días me plantee descubrir Madrid, como lo haría al visitar otra ciudad.
¿Qué quiero decir? Me cogí mi guía de Madrid, me apunté aquellos sitios que quería ver (¡hay tantos a los que no he ido!) hice una listas de museos y exposiciones, de jardines, otra de pueblos cercanos…. Creo que me da para hacer cosas todo el verano.
Viendo cómo organizar toda esa información, me salió la primera ruta para hacer, la que os cuento hoy en Imagina. Embajadores – Lavapiés.
Creo que llevo toda mi vida paseando por esas calles, mi padre nació en la Calle Amparo y el rastro ¡me encanta! Pero esta vez había elegido un martes cualquiera para descubrir rincones en los que no me había fijado nunca.
Decido coger el autobús 27 que recorre desde Plaza de Castilla hasta la Glorieta de Embajadores. (Es decir, Paseo de la Castellana, Recoletos, Paseo de Prado, Ronda de Valencia). Pensé si hubiera estado en Venecia hubiera cogido una góndola para ir viendo los canales; en Londres hubiera cogido uno de sus autobuses dobles, en Lisboa el tranvía 28, pues en Madrid el 27, sin prisa, a disfrutar.
De la Glorieta de Embajadores una de las calles que sale es la Calle de Embajadores. Es diferente a los días de rastro….
Enseguida nos encontramos el Edificio de Tabacalera. Antigua fábrica de tabacos de Madrid, y ahora edificio gestionado por el Ministerio de Cultura. Divido en dos partes, la primera que nos encontramos, el Ministerio la cedió al Centro Social Autogestionado La Tabacalera de Lavapiés. (Más conocido en Madrid, como la «Casa Okupa de Lavapiés» y la otra parte del edificio, la que iba a visitar, Tabacalera. Promoción del Arte.
Esta última parte gestionada por la Subdirección General de Promoción de las Bellas Artes del Ministerio, dedicada a realizar exposiciones temporales y actividades en torno a la fotografía, el arte contemporáneo y las artes visuales.
Dos exposiciones están en estos momentos y hasta el 12 de octubre en la planta baja y sótanos del edificio.
CUIDADO con los horarios, porque de martes a viernes abre de 12:00 a 20:00. Sábados, domingos y festivos abre a las 11:00 también hasta las 20:00 y los lunes cierra. La entrada es gratuita, y no tuvimos ningún problema de aforo, en fin de semana no sé como estará de gente.
La exposición que ocupa la parte más extensa Llamada La Principal, es la de Ramón Masats. Fotógrafo y cinematógrafo nacido en Caldes de Monbui, Barcelona, en 1931.
Ir a Tabacalera no solo es ir a ver las exposiciones, el espacio en sí ya merece la visita, y luego las luces, los pequeños detalles, hacen que haya que ir a verla. También se proyecta una película de unos 80 minutos sobre los años en los que Ramón Masats viajó por España, haciendo también un recorrido por el NODO, los primeros anuncios de la tele, como vive España, como empieza a despertar ante situaciones…. Muy, muy interesante.
En esta exposición de Ramón Masats titulada Visit Spain, vemos fotografías que realiza entre los años 1955 y 1965, cuando recorre España para fotografíar esos tópicos que se promocionaban en ese momento de la dictadura en España.
Masats refleja un país atrapado en una pobreza material, en una diferencia de clases y en esa atadura espiritual que se vivía. Él deja una realidad plasmada para que el espectador que ve la foto, interprete. Hay algunas fotos espectaculares. Os dejo alguna para que veáis también el interior de Tabacalera.
La otra sala de Tabacalera es más pequeña y se llama La Fragua. Y la exposición tiene un título de esos que se quedan en tu cabeza: La Piel Construida de Javier Chozas.
Nacido en Madrid en 1972, se encuentra en auge en su carrera artística. La piel construida es una muestra de esculturas donde Javier Chozas plantea una reflexión sobre el deseo, la vanidad y la culpa.
Sabéis que el Arte Contemporáneo es cuestión de gustos, creo que su lenguaje es para que lo veáis y tengáis vuestra propia opinión. A mi especialmente una de sus composiciones me encantó. Os dejo alguna foto.
Estuvimos como 1 hora y media. Al salir continuamos subiendo por la calle Embajadores, hasta llegar al Mercado de San Fernando, nunca lo había visto abierto.
Muchos de los puestos cerrados, poca gente dentro, varios bares donde es un buen momento y lugar para tomarse una cerveza.
A partir del Mercado, nos encontramos distintos grafitis, bueno como dice mi hijo Arte Urbano. Desde luego algunas son obras de arte.
Por cierto del lunes 13 de julio al 2 de agosto, se celebrará La edición 2020 de CALLE. Festival de intervenciones artísticas. 50 artistas invitados realizarán obras de arte en la calle, en puertas y escaparates de los comercios del barrio.
Aquí os dejo alguna de las muestras de arte urbano que nos encontramos en la Calle Embajadores.
El reloj de sol de Sombrerete
Ángel Aragonés hizo este precioso mural en 1985, creo que poco conocido. Está dedicado a todos los vecinos del barrio. Es un reloj solar que da la hora desde las 5 de la mañana hasta las 5 de la tarde.
Colaboración de Okuda con Bordalo II
(Las letras que veis encima de la parte izquierda, no es del mural). Quizá este sea el mural más conocido de Lavapiés.
Okuda San Miguel (Santander) realiza a través de figuras geométricas la parte izquierda del mural y Bordalo (Lisboa) realiza la parte de la derecha con materiales «basura» como los llaman. Entre los dos han hecho un increíble mural.
Os dejo otros que no he conseguido saber quién los ha hecho, ni sus títulos.
Si seguimos por la misma calle nos encontramos con la Parroquia de San Millán y San Cayetano. Tiene unos horarios muy concretos. De 10:00 a 12:00 y de 18:00 a 20:00.
En este momento, verano 2020 tiene un andamio en todo el Centro, pero no pasa nada.
Un poco de historia: La iglesia actual, tiene su origen en el Convento de Nuestra Señora del Favor (desaparecido). Después El padre Plácido Mirto, una casa de teatinos, pasando a ser San Cayetano de Thiene su santo. En 1822 el trienio liberal traslada a los teatinos a Zaragoza, quedando abandonado el templo. En 1836 con la Desamortización de Mendizabal, el convento se convierte en viviendas y sólo se queda la iglesia. En 1869 la iglesia de San Millán de la Plaza de la Cebada, se derriba y se traslada la sede a la iglesia de San Cayetano, pasando así a ser la iglesia de San Millán y San Cayetano. El 19 de julio de 1936 es incendiada con latas de gasolina, solo quedando en pie la fachada. En 1960 de aprueba la reconstrucción y se abre al publico el 6 de agosto de 1962.
Está catalogada como Monumento histórico artístico y Patrimonio de la Humanidad, desde 1980. El retablo mayor se realizó imitando templos barrocos, con copias de cuadros del Museo del Prado.
En una de las capillas, también con copias de cuadros del Prado está la tumba de Pedro de Ribera, arquitecto del edificio.
San Cayetano
San Cayetano es la primera Verbena del Verano en Madrid, tiene mucha expectación. Este año sin poder celebrarse en la calle como se deben celebrar las verbenas. Es un tesoro en la Calle Embajadores número 15.
Los vecinos de la calle del Oso han adornado su calle como si fuera haber verbena…
No pude entrar a mi siguiente parada, el Centro Municipal de Mayores Antón Martín, y pensaréis ¿para qué?
Pues preparando esta ruta, descubrí que es la antigua cárcel de la Inquisión en Madrid. La puerta estaba cerrada, había un telefonillo, pero no tenía pinta de que se pudiera entrar, así que también pendiente.
Nos fuimos hasta la boca de Metro de Antón Martín, para fijarnos bien en el Monumento a los Abogados de Atocha.
El 24 de enero de 1977 en un despacho de abogados del número 55 de la Calle Atocha, fueron asesinados cuatro abogados, un sindicalista y cuatro personas más fueron heridas. En 2003 se inauguró esta escultura, basada en el cuadro «El Abrazo» de Juan Genovés, símbolo de la restauración de la libertad.
La verdad es que pese a lo grande que es, en esa plaza creo que pasa un poco desapercibido y es muy bonito. Merece la pena una parada.
De Antón Martín bajamos por la Calle Atocha, girando pronto a la derecha para llegar a la calle Santa Isabel. De esta calle nos llama la atención otra llena de banderines que termina en la Plaza de Lavapiés, qué bonita la calle, que bonitas las verbenas…
Bajando por la calle Santa Isabel está en el número 44, el palacio de Fernán Nuñez. Desde 1753 ha ido pasando por distintos propietarios, hasta que entre 1847 y 1849 Felipe María Osorio de la Cueva (conde de Cervellón), se casa con María Francisca de Asís (duquesa de Fernán-Nuñez), convierten el palacio en centro social de la vida madrileña del momento.
Desde 1985 es la sede de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles. Este palacio no es de fácil acceso. En teoría se hacen visitas guiadas de grupos. Nos dijeron en la puerta que podíamos visitarlo llamando a un número de teléfono y que te acoplan a sus vistas de grupo, pero todavía no he conseguido ponerme en contacto, ni por teléfono ni por correo.
Sé que es de los palacios de Madrid que está dentro de las visitas de ¡BIENVENIDOS a palacio! visitas gratuitas a distintos palacios de Madrid durante un breve tiempo, pero que nunca puedo realizar por horarios de trabajo.
Para terminar, ¿qué hace un turista en Madrid? además de ver museos, calles, jardines….. ¡Comer bocadillo de calamares! ¿Dónde íbamos a ir estando en Atocha? Pues al Brillante de Atocha. Nos sentamos en una mesa en la terraza que está en la Plaza de Juan Goytisolo (donde están los ascensores del Reina Sofía) (es martes y el museo está cerrado) es una delicia estar allí. Así termina la primera salida como turista en Madrid de este extraño verano de 2020.
Las fotografías y comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en Madrid. Julio 2020.
Como todos los veranos, aunque este verano es un poco «raro» hay muchas opciones de ocio en Madrid.
Hoy os quiero contar un plan de cara al fin de semana. Jazz Palacio Real son unos conciertos que Patrimonio Nacional, ha organizado para algunos días de los meses de julio y agosto y alguno de septiembre, en algunos de los Reales sitios. Entre ellos el Palacio Real de Madrid.
La mayoría de los conciertos son gratuitos, hasta completar aforo. Los que tienen precio, se sacan en la web de Patrimonio (El link os lo señalé en el párrafo anterior). Aunque ya os digo que como no estéis en los Jardines del Campo del Moro a las 6 de la tarde, no tendréis entrada. Las reparten antes de los conciertos en la Fuente de las Conchas.
Con esto ya os he dicho que los conciertos son en los Jardines del Campo del Moro. Entrada exclusivamente por Paseo Virgen del Puerto, 1. A pocos minutos de la Estación de Príncipe Pío. (Merece la pena ir en transporte público).
Son dos los escenarios para los conciertos: En las Fuentes de las Conchas, uno (realmente está a la izquierda en una zona del parque abierta) La otra es el Chalet de la Reina, en otro espacio abierto al lado de la bonita casita.
Nuestra idea era llegar al de las 9:30 que era en el Chalet de la Reina, pero adiós entradas. Por eso descubrimos que si quieres estar sentado hay que ir a coger la entrada antes, si no imposible sentarse.
Digo sentarse, porque el concierto de oye y se ve divinamente desde detrás de las sillas que preparan con los rigurosos metros de distancia.
Verja de los Jardines del Campo del Moro
Nos tocó un buen rato esperar en una fila en la entrada a los jardines, solo entraban el mismo número de personas que las que salían. (Por lo menos estuvimos 1 hora esperando para entrar).
Ya contaré otro día el origen del nombre de los jardines, porque tengo intención de recorrerlos sin dejar un rincón por ver.
Pero cuando entras, puede que tengas delante de tus ojos una, para mi cuando era pequeña, la vista más bonita de Madrid. La verdad es que la luz acompañaba.
Jardines del Campo del Moro. Al fondo Palacio Real de Madrid.
Bajamos unas escaleritas que terminan en una semi plaza, donde han puesto unas mesas de terraza, también están los baños y un bar.
Cogemos el camino de la derecha que lleva a la preciosa Fuente de las Conchas.
Tomamos de nuevo el camino de la derecha hacía el Chalet de la Reina. Todo el mundo está sentado y empieza el concierto de Iván «Melon» Lewis. Pianista cubano, acompañado por tres músicos más, que hicieron todavía más mágico este lugar.
Iván «Melon» Lewis
Como veis, cumpliendo las medidas de seguridad y una acústica estupenda.
Cuando el concierto termina, ya no puedes quedarte por los jardines, solo está abierto el camino de la salida. Pero es inevitable volver a hacer las mismas fotos con otra luz.
Creo que no soy objetiva, porque me encanta esta visita. Cuando era pequeña me imaginaba corriendo por esos jardines…
En fin, os dejo el cartel, por si os queréis animar a oír un ratito de buena música, en uno de los jardines más bonitos de Madrid.
Entre unas cosas y otras salimos sobre las 11 de allí. Como hace buena noche, es verano, sábado, decidimos ir hacía la calle Segovia, pasar debajo del Viaducto, subir por la Costanilla de San Andrés, para meternos de lleno en La Latina. Qué bien sienta pasear por las calles de Madrid, después de tanto tiempo y de tanta angustia…
Aunque son ya las 23:30 de la noche no nos cuestionamos no poder cenar, ¡estamos en Madrid! Sin pensar demasiado nos paramos en La Musa de La Latina. Una mesa para dos nos espera en la calle. ¡Perfecto!
Tampoco tardamos mucho en decidir que cenar. Ahora con esto de que no hay cartas hay que sacar el móvil para ver lo que se come.
Elegimos tres platos para compartir.
Mortero de aguacate y tomate con nachos
Run run run poke de bonito de Cantabria marinado
Lollipop de pollo al tandoori
¡El poke de bonito, delicioso!
Subimos hasta la calle Toledo, donde termina nuestro primer paseo del verano.
Las fotografías y comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en Madrid a 4 de julio. Verano 2020.
Siempre es recomendable ir al Museo del Prado, bien para ver un sólo cuadro, para ver un pintor o una escuela, o darte la panzada a verlo «casi» todo. Los que tenemos la suerte de tener la entrada gratuita, tenemos ventaja, podemos ir a disfrutar del Prado…
Cuando yo era pequeña y de repente el Guernica, llegó a Madrid allá por la década de los 80 (En 1981 para ser exactos) al Casón del Buen Retiro. No fue para mi padre negociable el llevarme. Allí nos fuimos a esperar una larga fila, pero mi padre decía que eso era histórico y que yo no podía perderme ese momento, que sería para siempre. Y así fue. Conservo ese recuerdo en mi memoria como único.
Siguiendo los pasos de mi padre, he hecho lo mismo con mis hijos. No ha sido negociable ir al Reencuentro en el Museo del Prado.
También me parece que esta exposición es histórica, por la situación que hemos vivido. Como se ha movilizado todo el personal y los cuadros del museo.
Imagino que la diferencia entre 1981 y 2020 es que mi padre tuvo que ir conmigo para esperar y poder entrar y yo saqué las entradas por internet.
No hay otra forma de sacarlas, no se puede ir y querer entrar directamente. (Fuimos un sábado, a lo mejor entre semana existe alguna posibilidad).
Sacas la entrada, en el día y hora que quieres. En la entrada de Goya, están las taquillas donde si tienes alguna entrada gratuita tienes que ir llevando tu reserva y la documentación que se precise para la gratuidad. Yo que soy maestra y mis dos hijos son estudiantes, tuve que llevar los carnets ). Por cierto si no hubiera sacado también una entrada general, no hubiera podido sacar las gratuitas, es obligatorio sacar por lo menos una con precio.
Si has pagado tus entradas, a lo mejor tienes que esperar un poco de fila, hasta que llegue la hora reservada o se despeje un poco la entrada que está subiendo las escaleras de Goya.
La mascarilla es obligatoria para todo el mundo. Te toman la temperatura justo en la puerta y si tu temperatura está bien, (te la toma una máquina en la muñeca) pasas por el detector de metales, pasando bolso por la máquina que ve lo que llevas en el interior.
Accedes a ese precioso vestíbulo, (en el que es una pena, pero a partir de ahí ya no se pueden hacer fotos). Rontonda, con la increíble escultura de Leone Leoni que le hizo a Carlos V dominando al Furor.
Así entras justo a la Galería Central, donde vas a poder ver el recorrido que puedes hacer.
El primer cuadro con el que me encuentro es La Anunciación de Fra Angélico. Lo acaban de restaurar y es impresionante.
No se pueden ver todas las salas, sólo alguna, y lo increíble es que muchas de las obras están cambiadas de sitio y «dialogan» con otras. De ahí que mis hijos fueran obligados a ver este nuevo Reencuentro con el Prado (la verdad es que no tuve demasiadas protestas).
Si tenéis niños pequeños o poco acostumbrados a ir a museos, puede ser el momento. Verán todos aquellos cuadros que vemos en los libros de texto (El Jardín de las Delicias no se puede ver en este recorrido, porque no se podía mover de su lugar para evitar deterioros), pero creo que todos los otros imprescindibles del Prado sí se ven.
Tienes la sensación hasta que estás en otro lugar y como en algunas de las salas hay un aforo máximo, ves más en soledad algunos cuadros.
Os dejo un vídeo para que os quede claro el acceso. También os dejo el vídeo oficial de día de la inauguración de la exposición, donde veréis que sí se hacen muchas fotos.
Os recomiendo también su cuenta de Instagram, porque puedes ver antes de que abran obras comentadas, o incluso cuadros que pide la gente que les enseñen (como en la radio cuando llamas para pedir una canción). Está genial.
Paseo del Prado
Tenéis hasta el 13 de septiembre para poder verla y si vais en domingo podéis disfrutar del Paseo del Prado (el lateral de la fachada del Museo) para recorrerlo sin coches.
Después encontraréis muchas posibilidades para seguir disfrutando de Madrid, pero recordad que es muy posible que donde queráis ir, tengáis que reservar antes.
Las fotografías y los comentarios son de Imagina y Vive Tu Viaje en Madrid. 28 de junio de 2020.