Hoy me gustaría proponer una bonita excursión para un frío día de enero. Desde una casa romana, La Olmeda; pasando por un pueblo castellano, Saldaña; para terminar en una iglesia románica, de las mas importantes de España, San Martín de Frómista.
Nuestra visita empieza en la Villa Romana de La Olmeda, en Palencia, ideal para imaginarnos una «Domus romana», su organización de los espacios, su forma de vida en realidad. Unas instalaciones muy preparadas para visitar con niños, un guía nos explicó muy amablemente la visita, aprendiendo muchas cosas sobre nuestros antepasados los romanos.
Si tengo que destacar algo de todo el recinto, me quedo con los impresionantes mosaicos, solo por ellos merece la pena la visita.
Con un sol radiante, pero mucho frío, continuamos a nuestro siguiente destino: Saldaña. Un pueblo muy agradable para pasear y ver sus bonitas plazas, la Plaza Vieja, Plazas del Trigo y del Lino, Plaza de España, Plazuela de San Pedro (está es Museo de La Olmeda), la Calle Ricardo Cortes.
Una parada para una cervecita en La Casa Torcida, y abrir boca antes de comer en Los Lagares, con una buena carta, pero la ocasión la merece.
Para rematar el día estupendo de invierno nos vamos a Frómista. Solo nos da tiempo a ver la iglesia de San Martín ¡que preciosidad! es un placer para el sentido de la vista, los aspectos que todos estudiamos sobre el estilo románico, ¡ahí están!, esperando que los contemplen. Los capiteles que cuentan enseñanzas de la Biblia, las ventanas abocinadas, los arcos de medio punto,…
Sin darnos cuenta cae la noche y Frómista se ilumina… y camino de vuelta a casa.
Ayer día 4 de enero, dimos nuestro primer paseo del año por Madrid. Llega al final de su traje de luces, pero con el mismo brillo, esperando que pasen Sus Majestades de Oriente, para enseñarles lo más bonito que tiene «SU GENTE».
Ayer toco una genial exposición en La Fundación Telefónica sobre Nikola Tesla, yo apenas había oído su nombre y resulta que era un genio, diría que el inventor de casi todo y no tiene apenas renombre, casi su recuerdo está en el anonimato.
Pero cuando ves la exposición sales con otra idea, primero la de devolverle el lugar en el «salón de la fama» como se merece. Rival de Edison hasta la muerte, éste descubrió la corriente continua, Tesla la corriente alterna, sin ellos no hubieran aparecido los ACDC (que es lo que significan sus siglas), Edison inventó la bombilla, pero Tesla hizo posible que absolutamente todo lo que usamos hoy en día funcione con corriente alterna…
Descubrí para mi asombro que Marconi (al que todos creemos que inventó la radio) robó la patente de Tesla, que ya llevaba años trabajando en ese proyecto, pero el Nobel se lo llevó Marconi. Años después se reconoció el error, pero ya quedó para la historia, (me pregunto si en los libros esta cambiado, porque yo siempre estudié a Marconi).
Exposición muy interesante sobre un genio, que no puede dejar de verse.
Después fuimos a tomar una cañita, a un bar en Montera que es embajador de Granada en Madrid «La Cueva» Teníamos un rato más, un tiempo corto para compartirlo con unos amigos que aunque vemos poco porque viven lejos (Granada), sentimos cerca.
Después de ponernos un poco al día con nuestras vidas, nos despedimos con una despedida de esas que no quieres, pero que sabes que llegan, queriendo hacer hueco para volver a vernos, sin dejar pasar tanto tiempo.
¡Os queremos chicos!
Pero como todo sigue, sigue nuestro paseo, retomamos la calle Fuencarral, y el hambre hace que nos paremos en un bar con una buena oferta y nos metemos «La Sureña», cual fue nuestra sorpresa que dentro de ese bar, en un rincón, nos encontramos con una compañera de trabajo, de esas personas con las que te gusta conversar y compartir buenos momentos y buenos días, ¡¡¡NO DEBEMOS PERDER LAS BUENAS COSTUMBRES, HAY QUE FOMENTARLAS!!!
Para que veáis lo pequeño que es Madrid, te puedes encontrar con todo el mundo.
Decidimos que ya la casualidad nos ha premiado con esa buena compañía, nos iremos juntos a descubrir el Mercado San Idelfonso, que tenía tantas ganas de ver.
Una copa, un café, unos crepes y a charlar….
Hace tan buena temperatura que decidimos bajar por Gran Vía para encontrarnos con Alcalá.
Pero antes nos encontramos con el Mercadillo del Gato ¡hay quien se llevó regalito adelantado de reyes! una pulsera preciosa y un palacete divino.
La magnifica vista desde la azotea del Círculo de Bellas Artes, es para no perdérsela, da igual la estación y el momento del día, es sencillamente única.
No me extraña que las parejas elijan este lugar para desearse amor eterno, o simplemente amor.
Nuestro bonito encuentro termina disfrutando de nuevo del Palacio de Cibeles, para enseñárselo a nuestros amigos.
La segunda despedida del día, ésta sólo hasta el jueves.
Cogemos un autobús que nos lleva a nuestra casa, mientras vemos que está todo preparado para la Cabalgata de los Reyes Magos.
Ayer 29 de diciembre, habíamos quedado con unos amigos estupendos, para pasar el día en El Escorial y ver su famoso Belén gigante.
Al principio nos chocó un poco, porque las primeras imágenes que vimos no nos gustaron demasiado, pero cuando empezamos a ver que habían recreado por muchas callecitas y plazas la ciudad de Belén, nos pareció increíble, sobre todo el trabajo que llevan las figuras. Lo que más nos gustó sin duda fueron los animales, estaban muy logrados, las personas, lo más difícil de conseguir eran las caras, pero madre mía el esfuerzo y trabajo, se merecen un gran aplauso…
Después de callejear, viendo el belén, un café calentito disminuirá un poco el frío… Justo en la plaza donde está el Ayuntamiento, hay un café con un escaparate ¡divino! y una bollería…
De nuevo a aprovechar los rayos de sol, para dar un paseíto antes de comer, y lo hacemos en la preciosa plaza donde está el Monasterio, no me canso nunca de ella y de ese lugar.
Se va acercando la hora de comer y sólo hemos conseguido en un restaurante, pero muy bien y casero sobre todo, las judías y judiones seguramente lo mejor. Comemos en lo que es la Casa de las Columnas. Una comida y una sobremesa muy agradable, como siempre que estas con personas a las que quieres y que además tienes muchas cosas en común. (Es posible hacer nuevos amigos pasados los 40, incluso muy buenos amigos).
Después para hacer tiempo hasta las 5, que abrían la Casa de la Cultura, para ver la bonita exposición de belenes, fuimos a dar un paseo por el pueblo, viendo las bonitas casas y el bonito paraje en el que está ubicado El Escorial.
Así llegó la hora de ver la exposición de belenes, uno en un pasillo, para ir recorriendo y ver las distintas figuras muy bonitas. El otro, en una de las salas de la Casa de la Cultura, donde hay unas vitrinas con belenes. Los niños hicieron su lista en orden de favoritos.
Las voces pequeñas reclamaban un chocolate calentito, y justo en frente un café precioso, recordándonos a los que se hicieron en el siglo XIX para organizar interesantes tertulias. El chocolate estaba exquisito, no había churros, pero no quedaron ni las migas del bizcocho y de los picatostes.
La tertulia y el agradable día va llegando a su fin. Siempre quedándonos con ganas de más, cuando lo bueno sabe a poco. Pensaremos cuando será la próxima.
Hace tiempo, no demasiado, un hombre sabio me dijo que las personas viven muchas vidas y que hay circunstancias que te dicen cómo y cuando se produce ese cambio. Para mí uno de esos cambios de vida, fue este viaje: París y el recorrido por el Loira. Vivir más de 20 días con mi Príncipe Azul fue un sueño, compartiendo París, castillos, amaneceres, noches con capuchinos, un príncipe y una princesa…
No sé el tiempo que dediqué a prepararlo, para que fuera mágico. En el año 96 pocos lujos iba a ver, pero una ilusión indescriptible. Llenamos de provisiones y de música https://www.youtube.com/watch?v=y_gVnQkYsdY
Aquella noche la pasamos en un pequeño y barato hotel de carreteras, que formaba parte de una red de hoteles de Francia a 59francos. ¡Había que empezar bien las vacaciones! Nuestras ganas de viajar y de gastar poco dinero nos hicieron acumular ofertas de hoteles para poder pasar 7 días en París, la cara París, era un hotel de la cadena Frantour justo al lado de la estación del Norte.
http://www.bateauxparisiens.com/mapas-de-cruceros.html Lo primero que hicimos, después de dejar el coche en un aparcamiento, protegiendo nuestro jamón y aceite de oliva, y organizar nuestra maleta, fue ir a dar un paseo en barco, por el Sena. Yo que ya había estado, estaba impaciente por enseñarle Paris…
Esta fue nuestra primera foto de la Torre Eiffel, la primera de muchas de aquel viaje y de todos los siguientes. Hecha desde aquel barco donde todo empezó…
Lo siguiente que vimos fue el Louvre y sus alrededores. El Jardín de las Tullerías, con su precioso Arco del Carrusel, http://sobrefrancia.com/2013/05/29/arco-de-triunfo-del-carrusel-en-parís/ la Plaza Vendôme con unas tiendas para verlas sólo desde fuera. Al Museo del Louvre, creo que lo dedicamos todo el día. Cuando le llevé a ver la «Gioconda» yo ya iba preparada a encontrarme ese cuadro en un espacio acristalado y acordonado, donde apenas se disfruta del cuadro de Leonardo, por eso parece que me gustó un poco más que la primera vez que lo vi. El cuadro de Delacroix, » La Libertad guiando al pueblo» que tantas veces había visto en mi libro de sociales, no me decepcionó. La zona egipcia, en fin, para volver a verlo de nuevo….
La fachada de Notre Dame estaba con andamios, no pudimos disfrutar de ella, pero sí lo hicimos de sus vistas desde la torre y de su preciosa vista desde detrás. Podías imaginarte perfectamente al campanero Quasimodo y a la joven Esmeralda caminando entre las gárgolas, como lo escribió Víctor Hugo. Las vidrieras imponentes de la SainteChapelle, que te dejan sin habla, no puedes imaginar desde fuera, que vas a encontrarte lo de dentro…
El Obelisco egipcio de la Plaza de la Concordia, el templo clásico de la Iglesia de la Madeleine, el Arco del Triunfo de los Campos Eliseos, la Llama de a Estatua de la Libertad y el increíble lugar de Los Inválidos, donde Napoleón quiso descansar para siempre, con su original tumba. Cinco lugares diferentes, pero grandes símbolos, como tener un trocito del mundo en Paris.
Y como no, mi añorada Torre Eiffel. La primera vez que subí creía que no habría lugar más mágico. Pero esta segunda vez, superó las expectativas, como no enamorarse aún más,…¡Imposible no hacerlo!
Al día siguiente cogimos el tren dirección (nuestro coche seguía en perfecto estado en su aparcamiento) Disneyland París. Y allí a soñar…
Viendo los fuegos artificiales desde el tren, regresamos a Paris, donde nos quedaría el último día en la ciudad del amor…
Lo dedicamos a ver Montmartre, sus plazuelas, sus artistas, el Molino Rojo (solo la fachada, que casi nos pasa desapercibida), la bonita Plaza des Vesges, donde Víctor Hugo escribió algún capitulo de «Los Miserables» no podía levantarme de ese banco, imaginando que pasearía por allí ideando como se desencadenaría la historia. También descubrimos el pintoresco Centro Pompidou y sus alrededores.
Después de siete días maravillosos cogimos nuestro cochecito y el viaje empezaba de verdad, recorreríamos durante dos semanitas el Valle del Loira, nos alojaríamos en unos campings de 5 estrellas, siendo una experiencia única.
Empezamos muy cerquita de París, viendo el majestuoso Palacio de Versalles y sus jardines. http://es.chateauversailles.fr/es/the-palace- Es el palacio original que todos los reyes han querido tener en sus países, todos los otros palacios europeos son una copia, creo que inalcanzable. Versalles genera sentimientos muy contradictorios, ya que la belleza creada por el hombre, sorprende cuando no se tiene consideración humana, dando paso a una de las consecuencias más desastrosas de la historia, «La Revolución Francesa» Viendo Versalles, entiendes que el pueblo de Francia se revelara contra el rey y todo lo que representaba; mientras ellos se morían de hambre, la corte vivía en un mundo de lujo, carente de sentido.
Chartres, nuestro siguiente destino y donde haremos noche, celebrando con sus habitantes el 14 de Julio, fiesta nacional y noche de verbena. Su catedral, sus vidrieras, su rosetón, toda una preciosidad. Después de Chartres empezamos a ver los castillos del Loira.
En la primera y segunda foto están los castillos que aunque bonitos, me gustaron menos. Como curiosidad en el de Amboise trabajó Leonardo Da Vinci; el de Villandry, sus jardines son huertos de diseño; El de Cheverny, sale en un comic de Tintín y en el de Chinon, estuvo Juana de Arco, (historia que leía y releía cuando era pequeña).
Los siguientes castillos son mis favoritos, cada uno por un motivo diferente. Chambord porque es imponente, impresionante, diferente. Tiene la famosa escalera en la que los que suben y bajan, nunca se encuentran.
Chaumont -sur- Loire porque es igualito que el Exin castillos de cuando era pequeña, parecía que podías coger el castillo entero entre las manos y moverle de sitio. Además, está al lado de un inmenso parque con un quiosco de época donde escuchamos un concierto tumbados en el césped, ¿se puede pedir más? Príncipe, princesa, castillo y música, siempre música.
Chenoceau, me gusta porque está situado sobre el río con unos arcos y tiene un pequeño embarcadero, donde si quieres puedes coger una barca.
Los dos castillos que quedan son muy especiales porque el de Azay, era uno de los sitios donde teníamos el camping, y cada día después de nuestra ruta, terminábamos en un pequeño bar cerca del castillo tomando un cappuccino, convirtiéndolo así en «nuestra bebida especial». El castillo de Ussé, porque era mi castillo, el de la princesa enamorada que espera la llegada del príncipe.
El valle del Loira termina y con mucha pena emprendemos el viaje de vuelta, resistiéndonos a llegar a casa, paramos en Poitiers para ver Futuroescope, http://es.futuroscope.com/ para nosotros muy moderno, no habíamos visto algo parecido desde la Expo de Sevilla, cine unido a nuevas tecnologías, espectáculos de agua y luces…
Un último lugar antes del final, la preciosa Duna de Arcachon. http://www.arcachon-tourisme.com/es/la_bahia_de_arcachon.html Un lugar en aquel momento paradisiaco, en el que ya sabíamos que además de la duna, era conocido, por las ostras, pero que con nuestro presupuesto no podíamos permitírnoslo.
Aquella noche diluvió, se inundó el camping donde dormíamos, ¡menos nuestra tienda! así que los días que íbamos a pasar allí para descansar ¡adiós! Recogimos la tienda empapada, aún no entendemos como resistió, y nos fuimos a casa. Por eso fue un cambio de vida, no podíamos imaginar que ya no dormiríamos juntos cada noche, que no despertaríamos juntos cada mañana, fue tan duro que tuviéramos que ir cada uno a su casa, que decidimos pasar el resto de nuestra vida juntos. Empezar una nueva de mis vidas… https://www.youtube.com/watch?v=Qo0g6PsHFws
La Navidad empieza pronto en Madrid, quizá demasiado pronto, enseguida se encienden las luces y empezamos a «sobre consumir»,… Pero, mejor me quedó con lo bonito, Madrid, se pone guapa, se pone su traje de fiesta para decirle a sus habitantes y a sus visitantes, aquí estoy ¡ES NAVIDAD!
Hay mil actividades que hacer y la verdad es que eso me encanta, (quizá es lo único que me gusta) y los momentos compartidos con las personas que quieres.
Para mí la Navidad suele empezar cuando empiezan mis vacaciones, pero este año se adelantaron un poquito al momento en que fui a ver al Teatro Nuevo Apolo el día 16 de diciembre a Rulo y la Contrabanda. Un concierto de esos que enamoran el alma.
De los que te dejan con ganas de más y que tienes la necesidad de seguir escuchando su música cada día, con la misma intensidad que en el concierto. Ahora mismo me quedo con una canción «Por verte sonreír» en estos momentos es lo que «da vida a mi Navidad», VERLES SONREÍR…
Por verles sonreír y ver sus ojos iluminados se mantienen las tradiciones… Comer bocadillo de calamares en la Plaza Mayor, callejear viendo las luces. Este año Papá Noel nos ha traído ir al teatro a ver «Nadie es quien parece ser». http://teatrofernangomez.esmadrid.com/espectaculo/922/nadie-es-quien-parece-ser Ver el interior del Palacio de Cibeles, con su espectacular cúpula, y la pequeña pista de patinaje, el mercadillo navideño, y al fondo, junto al árbol, un piano y su joven pianista tocando canciones de Navidad, su familia y sus amigos prestaban mucha atención, COMPARTÍAN JUNTOS ese instante, por un fugaz momento pude imaginar que estaba ELLA sentada, pero sólo fue un pensamiento, nunca compartiremos esos momentos…
La Navidad continuará…. Deseo que esas tradiciones, las buenas, las de verdad continúen en el tiempo, en sus vidas…
«La nostalgia es lo que nos queda cuando hemos perdido la fe en el futuro.» La Gran Belleza.
Cuando vi la exposición de Mediterráneo, volvieron a mi cabeza lejanos recuerdos del que fue mi primer gran viaje: Grecia, fin de curso 1992. Volvió la nostalgia, aunque según la definición que he puesto en la entrada de hoy, no se sí es bueno o malo.
De ese viaje han pasado 22 años, ¡madre mía!, la mitad de mi vida, y viendo las fotos consigo revivir esos días que fueron inolvidables, no sólo porque realicé uno de mis sueños, estar viendo, tocando, el Partenón de Atenas, si no porque lo que sentí, sería irrepetible, aunque para muchas de aquellas personas que viajaron conmigo se quedaría en un recuerdo del que reírse ante los otros. Sólo nuestra conciencia lo sabe…
Después de un vuelo y de una emocionante noche en Atenas, casi podía sentirme Atenea ante tanta belleza, tenía Atenas a mis pies.
Delante del Erecteion fue como averiguar que lo que venía en los libros de historia, era cierto, ¡estaban ahí las cariátides! aunque fueran replicas. La pena fue descubrir que el friso del Partenón no estaba, una parte estaba en el museo de Atenas, pero la gran mayoría se lo habían llevado los ingleses (enseguida fijé un objetivo: tenía que ver el British Museum). Lo que sí había era un gran andamio por dentro del templo.
No recuerdo como sucedió, si fue el ouzo, el sirtaki, los amigos… me vi envuelta en una aventura de película de amor, chica – chico, habitación de hotel… 20 años y un corazón lastimado que quería pasar página.
Fuimos a descubrir Atenas, ciudad llena de coches, caótica, sucia, pero, ¡me encantaba! ¿Quién no se hace una foto con los aros olímpicos de fondo? En el estadio donde se celebraron los primeros Juegos de nuestra era. Disfrutando del Museo Arqueológico, de la fachada de la Biblioteca Nacional, o como no, saboreando la deliciosa musaka.
Respirando toda la mitología griega, que está por todas partes, ¡pero como no estarlo! si a cada paso hay un templo, una historia de héroes…. Descubriendo lugares de la Península del Peloponeso y de la Argólida
El templo de Poseidón. Durante años tuve puesta en el corcho de mi habitación está foto… me hacía recordar…
Por el día disfrutaba del mundo griego que me enamoraba con cada piedra que encontraba y por la noche me dejaba llevar por unos ojos azules… Poco tiempo después descubrí que aquello, solo fue bonito para mi, pero conseguí que no me afectará y decidí quedarme con mi recuerdo sin importar el resto.
Otro lugar mágico fue descubrir Delfos y su mítico Oráculo, donde iban reyes y plebeyos a descubrir su futuro. Mientras mis compañeras se preguntaban si encontrarían su príncipe azul, mi deseo era saber que siempre iba a ser feliz y que iba a viajar por el mundo, sabia que el mundo me estaba esperando. El príncipe ya estaba, yo solo necesitaba un poco más de tiempo para darme cuenta de que siempre había estado ahí.
Otro bonito lugar fue visitar Micenas y su puerta de los leones.
El famoso teatro griego de Epidauro, donde era fácil imaginar una representación de La Odisea…
Para hacer aún más bonito el viaje, nuestros profesores, decidieron coger un barco hacia una isla griega, la elegida fue Aegina. Seguramente no sea la más bonita de las islas, pero para mi, sería el final perfecto de mi viaje. Ya terminaba y volvía a la vida real, dejaría atrás a los Dioses del Olimpo, para ser una simple mortal. Seguramente con más pájaros en la cabeza y con más castillos en el aire que antes, pero más YO que nunca.
(Este artículo de mi blog está escrito cuando apenas sabía escribir en el blog😭🤣).
GRACIAS POR LLEGAR HASTA EL FINAL! SI TE HA GUSTADO, HÁZMELO SABER. 👍✍️ ME HARÍA MUCHA ILUSIÓN LEERTE Y SEGUIR COMPARTIENDO RUTAS Y VIAJES. 🗺️🫶
Las fotografías y los comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en Grecia. 1992.
En el siglo VI a.C. en Grecia se empezó a creer que la creación del universo, estaba relacionada con los principales elementos: el agua, tierra, aire y fuego, apartando así, la idea de una creación divina. El hombre tendría que enfrentarse con sus pensamientos; aparecen los grandes pensadores y cómo no, la filosofía. Se cree que la filosofía empezó con el acertijo que la Esfinge de Tebas planteó a Edipo. http://cafehistoria.ning.com/profiles/blogs/la-cruel-cantora-la-esfinge-de
Fue una época rica en pensamiento, Platón, Sócrates; en obras, el hombre creo ciudades donde vivir en comunidad, aparece el termino democracia, aunque no tal y como lo conocemos hoy, porque son muchos los que quedan excluidos (por ejemplo las mujeres), se crean espacios públicos como el ágora, corazón de la ciudad . El valor de la paz. Es una época rica en mitos y en los viajes de sus héroes, como Ulises o Heracles (Hércules para los romanos), siempre en el mundo conocido: El Mediterráneo.
Unas esculturas fabulosas, con la belleza propia de las proporciones griegas, unas piezas de cerámica llena de historias mitológicas, unos mosaicos impresionantes, unos frescos de Pompeya… En fin, dos horas de exposición bien aprovechadas. (De 1 a 3 los turistas buscan un sitio para comer y las salas se disfrutan sin agobios de gente.)
Salimos a una buena hora para comer en cualquier sitio que nos dieran una buena comida. Y nada más salir nos encontramos en la Calle Almadén este árbol de Navidad que nos dice que ya está aquí La Navidad.
Andamos unos pocos pasos y nos encontramos sin dudarlo, con el sitio elegido para comer, con la buena suerte de que habría un hueco para nosotros después de un vino. Un agradable restaurante, con pocas mesas de manteles de cuadros verdes. Dos camareros muy agradables en un ambiente muy acogedor, lleno de fotografías del siglo pasado. Un menú apropiado para el frío y el paseo que daríamos después.
Al salir, callejeamos por esas calles que me gustan tanto del Barrio de las Letras y en uno de los escaparates de la calle Lope de Vega, como una señal…. Todo en la tienda está diseñado para conmemorar los 75 años del estreno de «EL Mago de Oz» ¡Qué bonitos chapines! ¡Sigue el camino de baldosas amarillas!!!!!!!!!!!
Ya en pleno jaleo de Sol, vamos viendo los adornos que le han puesto a Madrid, y la cantidad de personas que trabajan en la calle, para hacer nuestro paseo más agradable.
Un zumo de frutas y un café calentito en el bonito (caro también) Mercado San Miguel.
Volvemos a casa, pero ya con las ganas de volver otro día.
De nuevo esa sensación que me hace desear ir a otro lugar. No quiero girar la bola del mundo y que sea el azar el que decida, quiero imaginar que voy a Paris en Navidad, sin compromisos navideños, sólo quiero imaginar que estoy con «mis tres personas» en esa ciudad tan bonita, disfrutando tan sólo, de las luces, de la magia, de las sensaciones y de un buen café.
¿Por qué Paris? porque siempre podemos decir: «siempre nos quedará Paris» . Porque cuando conoces una ciudad y vuelves, ya la ves de otra forma, no quieres verlo todo, quieres disfrutar de otras cosas y eso es lo que querría hacer.
Ponerme delante de Notre Dame, contemplar su impresionante fachada iluminada por el árbol de Navidad y soñar…. recorrer el mercado navideño. Para después tomarme un café caliente en el Barrio de St-Germain (que por cierto, lo tengo pendiente) o un típico «vino caliente«.O dar una vuelta en el carrusel de El Hotel de Ville.
Pasear por las calles y placitas de Montmartre, disfrutando de todo lo bohemio de ese lugar, y como no descubriendo también la bonita decoración de las galerías Lafayette. (Nuestro Cortylandia a lo parisino).
Y como no ver la Torre Eiffel iluminada, o la pirámide del Louvre. Todo tópicos para unos días en Navidad.
Debe ser que hoy me siento nostálgica, la mejor manera que tengo de sobrellevar mi nostalgia, es escribir sobre un viaje. En esta ocasión se trata de uno que hice hace muchos años, en 1999. Lo preparamos con mimo, cada ciudad, cada albergue juvenil donde dormiríamos, cada lugar que visitaríamos,.. comprobando en un mapa las distancias en coche, disfrutando de esos momentos previos al viaje, que te hacen viajar durante todo el tiempo que dura la preparación. Lo emprendimos 4 personas en un Seat Córdoba rojo, cargado de provisiones para casi un mes y un montón de ilusiones.
Salimos de Madrid, dirección Burdeos, para pasar la primera noche, en un pequeño hotel de carreteras, donde descubrimos que ya nada iba a ser como antes de este viaje, donde averiguamos que uno más formaría parte de nuestras vidas…
Nuestro primer destino en Bélgica fue Brujas, decían que era la Venecia del Norte, es tan bonita, (me da tanta pena no tener fotos en formato digital para que me sirvan de apoyo…) sus calles, sus pequeños canales, sus plazas con sus peculiares edificios, me enamoró (y eso que no podía quitarme las gafas de sol, porque tenía una conjuntivitis que me deformaba la cara)con sus lugares emblemáticos como Belfort, Plaza Burg, la Basílica de la Santa Sangre, la Catedral de San Salvador, el Lago del Amor (Minnewater), comer sus famosos mejillones a la cerveza en una de sus terrazas tradicionales, disfrutar de los escaparates de las chocolaterías, puedo oler todavía ese olor a chocolate ummmhhh!!! El albergue en el que dormíamos, tenía diferenciadas habitaciones de chicos y chicas, nosotras juntas y ellos juntos, con otras chicas y otros chicos ¡Estupendo!
Uno de los 3 días que estuvimos en Brujas, fuimos a visitar una reserva de aves en Zwin y De Panne, para meter los pies en el frío Mar del Norte. Siempre volvíamos a la bonita y romántica ciudad de Brujas. Nos toco despedirnos de Brujas para pasar el día en Gante de camino a Bruselas. Yo no se si el impacto que causó en mi Brujas, hizo que no me gustara tanto Gante, pero creó debate entre los cuatro, sobre cuál nos había gustado más..
Gante, ciudad que vio nacer al gran Emperador Carlos I de España y V de Alemania, hijo de nuestra (creo) poco valorada Juana de Castilla (Juana la Loca), nieto de los Reyes Católicos. muy señorial, con canales, el gran castillo, la Catedral de San Bavon, con el famoso cuadro de Van Eyck «El cordero místico», la Plaza Vrijdagmarlt, la bonita vista de Graslei desde el Puente de San Miguel.
Ya en Bruselas, nuestro albergue era el Jacques Brel, ¡qué ambiente!, daban ganas de no salir de allí, lleno de gente joven, grupos con guitarras, ideal para cuatro jóvenes con ganas de conocer personas del mundo, pero los ánimos empiezan a no estar bien, ya que ese «uno más» que empezó el viaje, empezaría a no querer seguir con nosotros.
Estoy segura que desde aquel año ha cambiado muchísimo, mi recuerdo es que me impresionó la Gran Plaza, que pensé que solo por estar en ella, merece la pena ir, es preciosa, descubrí que había vivido en ella Victor Hugo, lo que la hizo ganar puntos para mi. El Mannenken Pis, gran símbolo de la ciudad, pequeña fuente, tan pequeña, que casi no la vemos… El Parque de Bruselas;la bonita estatua de Don Quijote y Sancho Panza en la Plaza de España (hace mucha ilusión encontrarte «cosas tuyas» en otro país);las Galerias St. Hubert (en aquel momento para nosotros, solo un lugar para pasar de una calle a otra, por lo caro);la Catedral de St-Michel, Iglesia y Plaza del Pequeño Sablón;el significativo Atomiun, con sus exposiciones y sus peculiares escaleras mecánicas, justo debajo está Mini Europa, dode cada persona va haciéndose fotos en sus monumentos europeos favoritos, yo me la hice en la Torre Eiffel. La Basílica del Sagrado Corazón tiene unas bonitas vistas de la ciudad.
Vamos a visitar Lovaina, nos impresionó su Ayuntamiento, espectacular; también vimos la colegiata de San Pedro; St. Michel; y muy peculiar el Groot-Begijnhof (Beatisterio), es como un pequeño pueblo donde los estudiantes de otros puntos de Europa vienen a estudiar, por lo tanto es una ciudad universitaria, tiene mucha animación y mucha vida en la calle. Me encantó una escultura justo detrás del ayuntamiento, llamada «Fuente de la sabiduría» ¡Ahora Tiene agua!!!!
El viaje continua y de camino a Amberes, vamos a ver Waterloo, lugar donde tuvo lugar la dura batalla en la que Napoleón fue derrotado por los ingleses. Puedes ver un museo, donde se reproducen los movimientos de todos los bandos, (ingleses, franceses y prusianos) y la batalla final. Lo impresionante del lugar es que en la cima de una pequeña colina, con muuuuuuchas escaleras que subir hay un gran monumento, con un león, para recordar lo que pasó allí y que jamás se volviera a repetir, (esa guerra es del siglo XIX, somos tan poco inteligentes los hombres, que seguimos inventando guerras…)
También hacemos una breve parada en Mechelén (se merece más tiempo) para ver la «Crucifixión» cuadro de Van Dyck, en la Catedral de St. Rombout.
Llegamos a Amberes, que será el lugar donde el viaje habrá terminado para la mitad de el equipo de viaje. Nuestro albergue estaba en un lugar precioso, cerca de un precioso lago, rodeado de árboles. En Amberes no hay que perderse la Casa de Rubens; la Catedral de Ntra. Señora; Groen Pats; Grote Markt, con su original Fuente de Silvio Bravo; la preciosa vista desde el Castillo de la Catedral. Incluso tiene un Barrio Rojo…
Fuimos a visitar cerca de Amberes un sitio llamado Bokrijk, donde están representadas las antiguas casas belgas y como vivían, sus trajes típicos, lo espectacular del lugar y del día en si, es que hubo un eclipse (la verdad es que no recuerdo si fue de sol y de luna), pero fue espectacular, para no dejar de mirar, aunque sea con gafas de sol.
Abandonamos Amberes para llegar a Lieja, ciudad industrial, muy gris, no muy bonita en aquel entonces, pero en el albergue teníamos una habitación para los dos, ¡con amor todo se ve con colores bonitos! Visitamos Huy, al borde de un río y a nuestro gusto más bonita que Lieja. Después visitamos Dinant, Un pintoresco pueblo con un bonito castillo y una Colegiata al borde del río.
Ya en las Ardenas cerca de Luxemburgo estaba la bonita Cascada Coode 15 metros, cuando las vimos nosotros quizá no caía tanta agua.
Ya entramos en Luxemburgo, pequeño país, grandes paisajes, la ciudad de Luxemburgo, preciosa: Notre Dame; sus plazas llenas de esculturas; los restos en sus monumentos de la cruenta 2ª Guerra Mundial; El Gran Palacio Ducal. Unas calles, con unas tiendas… que no estaban a nuestro alcance (seguramente hoy tampoco).
Luxemburgo, claramente influenciado por la 2ªGuerra Mundial, en sus pueblos Y en sus paisajes. Me impresionó el Museo de las Ardenas, en Clervaux, los cementerios en praderas verdes repletos de cruces blancas, te llenan de tristeza… Destacaría dos lugares muy muy bonitos, uno el pueblo de Vianden. la foto lo dice todo, merece la pena visitarlo y entrar dentro de sus murallas (Víctor Hugo también se enamoró de él). El otro sitio inolvidable es un lugar llamado El Valle de la Muerte (Mutherthal)En la zona llamada la «pequeña Suiza».
Después de 15 años es difícil reflejar todo lo vivido, lo sentido. Sólo se que no escribí nada entonces y que era una espinita que tenía clavada, se que no es lo mismo, pero… A raíz de aquel viaje empecé a escribir, porque quería que pasado el tiempo pudiera revivir esos momentos y volverlos a disfrutar. Termino con un breve recuerdo más: saborear, oler una cerveza de las «no se cuantas mil» que hay en Flandes con su copa especial y el recuerdo será total.
Creo que iré escribiendo poco a poco «mis viajes».
(Este artículo de mi blog está escrito cuando apenas sabía escribir en el blog😭🤣).
GRACIAS POR LLEGAR HASTA EL FINAL! SI TE HA GUSTADO, HÁZMELO SABER. 👍✍️ ME HARÍA MUCHA ILUSIÓN LEERTE Y SEGUIR COMPARTIENDO RUTAS Y VIAJES. 🗺️🫶
Las fotografías y los comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en Bélgica y Luxemburgo. Verano 1999.
Este verano disfruté de varios días de soledad, uno de ellos, después de un buen desayuno con una gran amiga en Plaza de Castilla, decidí pasarlo en el MAN (Museo Arqueológico Nacional), era la segunda vez que lo veía desde que lo reabrieron y volveré.
Me gusta mucho como lo han estructurado, como se puede vivir la historia de nuestro país, de nuestros antepasados, paso a paso. Nada que ver con el antiguo, tiene mucha luz, espacios abiertos,…vamos ideal para visitarlo. ¡Me encantaron las salas de Prehistoria! Seguramente si estuviera en una ciudad europea sería un lugar al que querríamos ir. ¡Pues a verlo!
Aprovechando que estaba allí y sola, tenía todo el tiempo del mundo para mí. Decidí entrar a ver la exposición «El último viaje de la Fragata Mercedes. Un tesoro cultural recuperado», (que por cierto han prorrogado hasta el 15 de enero y es GRATUITA).
Distribuyen la exposición enmarcando a la fragata en el contexto histórico de su época, 1.800d.c. Francia, Gran Bretaña y España inmersas en una guerra con un interés común: América del Sur.
En la fragata se encontraron las cartas entre El Virrey del Perú, el Ministro de Hacienda y el de Marina, además de otros documentos, como el que firma el comandante del navío antes de salir de Montevideo para Cádiz.
Pasando por el combate que hubo en el Cabo de Santa María y el hundimiento de la fragata el 5 de octubre de 1804, desapareciendo por lo menos 275 personas y toda la carga. A raíz de este acontecimiento se declarara la guerra a Inglaterra.
La fragata se hunde en el Atlántico y 200 años después una empresa que se dedica a «cazar tesoros» (Se podría hacer una película con este argumento), localiza y extrae 600.000 monedas, además de algunos restos arqueológicos del barco, que se lleva inmediatamente a Estados Unidos. Con intereses comerciales más que para recuperar hechos históricos.
La parte final de la exposición se dedica a presentar los documentos utilizados en el juicio contra la empresa estadounidense, y como demostraron que era un barco de la flota española de la época…