Os quiero enseñar hoy dos lugares de la provincia de Burgos que he conocido este fin de semana, que desde luego me han cautivado. El primero es Peñaranda de Duero y después nos trasladaremos a Clunia, una ciudad romana entre el monte de El cuerno y el río Arandilla.
Peñaranda de Duero
Peñaranda está enmarcada dentro de la comarca de Ribera del Duero en la actualidad, dentro de la provincia de Burgos. Aparece en la Historia como parte de Clunia, después de San Esteban de Gormaz, formó parte de la provincia de Segovia hasta el siglo XIX que pasó a formar parte de Burgos.
La villa está vinculada a la familia Avellaneda, Condes de Miranda, los cuales fueron los encargados de construir los principales edificios. Su casco medieval es alargado, mezclando distintos tipos de edificios.
Tengo que deciros que merece la pena quedarse a dormir en alguna de sus preciosas posadas de apariencia medieval. Desde Madrid está a 2 horas, también puede hacerse una excursión de un día (eso fue lo que hicimos), pero sin duda merece la pena dormir en la villa. Sobre todo para ver todas sus construcciones y perderse por sus callecitas.
Posee un Castillo asentado sobre la roca vigilando el pueblo (No nos dio tiempo a subir). Quedan restos de la muralla, que iba desde el palacio de los condes hasta el castillo. Vimos un tramo antes de dejar el coche en un pequeño aparcamiento al borde de la carretera.
En medio de lo que aparece en las dos fotos está la carretera que cruza la villa y ahí es donde dejamos el coche.
Para entrar en la preciosa Plaza Mayor, entramos por una de las puertas que se conservan de la muralla.
Al cruzar la puerta nos hemos trasladado a la Edad Media, llegando a una Plaza Mayor con soportales, casas hechas con adobe y entramados de madera.
En la misma plaza se encuentra lo más importante de la villa, la Colegiata de Santa Ana; el palacio de Avellaneda, y el rollo de justicia.
La Colegiata de Santa Ana, comenzó a construirse en 1543, pero no se terminó hasta dos siglos después, de ahí la mezcla de estilos. En su interior tiene una gran colección de relicarios. Se guarda el corazón de Cipriano Portocarrero,(padre de Eugenia de Montijo, que seguro os suena).
Os enseño el interior.
El Palacio de los Condes de Miranda o como es más conocido allí, Palacio de Avellaneda. Levantado por el tercer Conde de Miranda (fue el conde y su mujer los encargados de la construcción de la iglesia y de un monasterio que hoy es residencia de la 3ª edad).
De estilo renacentista, del siglo XVI, tiene alguno de los mejores artesonados elaborados en Castilla. Aunque no se puede hacer fotos en el Salón de Embajadores. Solo se puede hacer fotografías en el patio. Nos dijeron que era por el mobiliario de las salas, que no es el original y que no es ni siquiera de la época… Últimamente me molesta eso de no poder hacer fotos y ver que luego otras muchas personas sí tienen fotos de esos lugares que yo visito…. Dejémoslo solo en el comentario.
Os recomiendo hacer la visita guiada, resulta muy interesante.
El Rollo de justicia, se encuentra casi, en el centro de la plaza. Es gótico y su lugar original estaba fuera de las murallas, como signo de orden en la villa. Es el único rollo de la provincia de Burgos que es monumento histórico artístico. Se llevó a la plaza en 1959 como símbolo decorativo.
No podéis perderos si estáis en Peñaranda la Exposición de Legados, al lado del Palacio. En la sede de Peñaranda se hace un recorrido por el patrimonio de la Ribera de Duero, en la provincia de Burgos. Unas 30 piezas de los siglos XV y XVI, que proceden de pueblos enmarcados en esa comarca. Otra de las sedes de Legados está en Villasana de Mena.
Es una exposición gratuita y encima os vais con una botella de Ribera de Duero de regalo.
En Peñaranda de Duero es típico comer cordero, unas ricas chuletillas en alguno de sus restaurantes. (Nosotros fuimos al «Trinquete» en la Calle Trinquete, desde las mesas del bar se ve la Plaza Mayor.
No os podéis ir de Peñaranda sin ver la casa que ocupa el Ayuntamiento y la Botica. Considerada la farmacia más antigua de España.
Nos quedó ver la botica por dentro y usar los descuentos que nos dieron en la Exposición de Legados y ver la Herrería. Pero la comida fue larga, y teníamos que estar en nuestro próximo destino a las 6 de la tarde.
Teníamos visita teatralizada en Clunia. De Peñaranda a Clunia tenemos 18km, no es mucho y la carretera está bien.
Colonia Clunia Sulpicia
Como otras visitas teatralizadas que hemos hecho a ciudades romanas, es muy interesante visitar así Clunia. Lo único que contar con tiempo para poder ver el pequeño centro de interpretación y ver también a vuestro ritmo el yacimiento arqueológico.
Os lo digo porque la visita teatralizada nos lleva a puntos muy concretos y termina en el teatro, prácticamente cuando cierra todo el recinto, así que ir antes de la visita.
Una arqueóloga nos va contando los datos históricos y la parte del teatro unos actores que luego representan obras en el festival de verano de agosto de Clunia. Tiene muy buena pinta.
Os meto en la trama de la visita arqueoteatralizada… Seneca es desterrado por Nerón a Clunia en el año 64 d.C. Mientras tanto se prepara una rebelión entre los muros de Clunia, contra el mismísimo Nerón.
Solo está excavado el 5% del yacimiento, muy poco, pero lo suficiente para darnos cuenta de que era importante. Se conservan algunos mosaicos de casas muy bonitos.
Por cierto son los sábados a las 18:00 y tienen el mismo precio para los adultos: 7€. Si queréis otro tipo de entrada no tiene que ser la visita teatralizada.
Aquí os dejo algunas fotos.
Como podéis ver por las fotos, es una pena que no haya dinero para seguir excavando, pero bueno, ya vendrán tiempos mejores para los yacimientos arqueológicos y los arqueólogos.
Desde Clunia volvemos a Madrid, 2 horas y media más o menos. Como veis merece la pena hacer noche en la zona y disfrutar mucho más de la gastronomía y del arte de la Ribera del Duero y de la Provincia de Burgos. Pero, una escapadita de ida y vuelta no está tan mal.
Las fotografías y los comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en Peñaranda de Duero y Colonia Clunia Suplicia.
Madrid Río sigue el curso del río Manzanares desde el Puente de los Franceses hasta la altura de Legazpi, donde comienza el Parque Lineal del Manzanares. Os dejo un mapa.
Madrid Río cuenta con distintos espacios lúdicos y culturales. Para ser exactos 17 áreas de juegos infantiles, destinadas a distintas edades y con características diferentes.
También cuenta con la zona Playa de Madrid Río, tres recintos acuáticos con chorros de agua para sobrellevar el calor veraniego de Madrid.
Circuitos biosaludables, pistas de petancas, mesas de juegos, pistas para patinar y hacer skate, incluso un Centro de Interpretación del Río Manzanares.
El invernadero de la Arganzuela, precioso que sólo él merece un post por lo bonito que es. Matadero, antiguo matadero de Madrid dedicado ahora a la cultura en su totalidad, biblioteca: La casa del Lector; salas de exposiciones; salas de teatro: Naves del Español; cafés y algún restaurante (La Cantina, me encanta); una explanada maravillosa donde se hacen distintas actividades. Un lugar de visita obligada para todos los madrileños.
Al otro lado del río un enorme centro comercial por si en la visita a Madrid Río queréis hacer alguna compra o comer en alguno de sus restaurantes o especialmente en ver su terraza – mirador para contemplar Madrid: Centro Comercial Plaza Río 2.
Todo el recorrido con terrazas para disfrutar del sol y del aire de la capital. (En estos momentos de Covid-19 muy solicidadas).
Os quiero enseñar un recorrido para hacer un día sin dedicarse a nada concreto, más que a pasear y disfrutar del aire libre en Madrid Río. (Quizá en otro momento iré añadiendo todo lo que podéis encontrar en el paseo).
Puerta de San Vicente
Comenzamos muy cerca de Príncipe Pío, en la Plaza de San Vicente con la bonita puerta diseñada por Sabatini. Puerta de San Vicente. Hoy la que podemos ver es una replica hecha en granito. Se parece un poco a la Puerta de Alcalá. Si vais con niños es genial que juguéis a buscar las diferencias. Esta solo tiene tres huecos.
Si vais a la derecha os encontraréis Príncipe Pío, la antigua Estación del Norte. Otro de los edificios característicos de la Arquitectura del Hierro de Madrid. (De hecho si vais en metro saldréis dentro de la misma estación y podréis ver ese techo de hierro.
Antes de meternos en Madrid Río, vamos a ver la famosísima Ermita de San Antonio de la Florida. La mandó construir el Rey Carlos IV a Francisco de Fontana. Iglesia muy sencilla, con planta de cruz griega y un pequeño ábside en la cabecera. Una cúpula iluminada mediante linterna.
Además de ser famosa por sus romerías en el día de San Antonio (13 de junio). Por si no lo sabéis las modistillas, jóvenes de la época, iban allí ese día para pedirle novio al santo. Metiendo sus manos entre alfileres y si al sacarla tenían prendido un alfiler, conseguirían novio. (Ahora en el mundo pos-Covid impensable). También es famosa por los frescos de Goya en su interior. Es una pena que no se pueda hacer fotos dentro, porque ahora que se han limpiado y restaurado los frescos ¡ES UNA MARAVILLA!
La ermita pertenece a Patrimonio Nacional y para que no sufrieran desperfectos los frescos, en 1928, se hizo una exactamente igual (sin los frescos de Goya) para el culto. Así sería posible conservar la ermita original como museo de Goya. Desde 1919 se conservan los restos de Goya, (sin cabeza, por si no lo sabéis no se encontró en Burdeos) en una pequeña tumba a los pies del altar.
La entrada a la ermita original es gratis. No hay que reservar hora, pero con las normas Covid solo puede haber dentro 10 personas y como máximo 15 minutos. Su horario de verano es de 9:30h a 20:00h. Cierra los lunes.
Al salir de la zona de la Ermita ya nos metemos en Madrid Río, un poco diferente a la parte que os contaré después. Queremos ver el bonito Puente de la Reina Victoria. Puente que inauguraron el 13 de junio de 1909 Alfonso XIII y su mujer Victoria Eugenia, por eso lleva su nombre.
Usando los materiales de moda del momento, hierro y hormigón armado, fue uno de los primeros en construirse al estilo modernista de España. Es el primer puente que os voy a enseñar, de los muchos de Madrid Río.
Si seguimos caminando nos vamos encontrado en las dos orillas del río Manzanares unas columnas clásicas.
Os voy a dejar el enlace del Blog de Secretos de Madrid, porque es ahí donde aprendí lo que eran esas columnas. Es muy interesante como lo cuenta, os lo recomiendo. Solo os aviso que no son restos arqueológicos de ningún templo griego o romano y que las iréis viendo más o menos cada 300 metros.
Con esta curiosidad tan curiosa llegamos justo debajo de uno de los postes del Teleférico de Madrid, ese que va desde Rosales hasta la casa de Campo.
Llegamos así al segundo puente, la Pasarela Almuñécar. Es una viga artesa en forma de U. Es la más larga del mundo construida en fibra de carbono. Ha conseguido diferentes premios por su innovación.
Después llegamos a la Presa nº 3, desde donde ya podemos ver el Puente de los Franceses.
Así llegamos al inicio o final de Madrid Río, el emblemático Puente de los Franceses. Construido para que el tren pudiera cruzar el Manzanares, se llama así porque fueron unos ingenieros franceses quiénes hicieron el proyecto. Se construyó entre 1860 y 1862.
Ahora debajo está preparado para practicar escalada, especialmente para que se inicien los más pequeños.
Volvemos sobre nuestros pasos hasta volver a la Ermita de San Antonio, no sin antes descubrir que hay muchos bares en ese trocito de Madrid Río, que bien merecen otra visita.
En la Glorieta de San Antonio de la Florida encontramos una taberna donde nos acogen con los brazos abiertos y sin reserva (porque solo somos 2 personas). Se llama Y Lucientes. ¡Me encanta! Os dejo su web aquí.
La decoración es de muy buen gusto, muy cuidada y con detalle, que hace muy agradable el estar.
Desde luego la comida también merece la pena y eso que solo comimos unas tapas. También tenemos que repetir, esta vez reservando y con calma.
Así volveríamos a Príncipe Pio y a la Plaza de San Vicente para poder hacer otra parte de Madrid Río.
Nosotros hemos hecho este paseo en varias veces y tramos diferentes, para sacarle más jugo, podéis elegir el tramo que queréis hacer o todo seguido si os encanta andar y no queréis hacer paradas. Cada parte tiene su encanto, también depende si vais con niños, amigos, pareja,… Lo tenéis todo en la misma entrada porque así está entero el paseo.
Justo detrás a la Puerta de San Vicente a la izquierda, comienza otro tramo de Madrid Río. Estamos justo en una de las entradas a la Casa de Campo también. Nos encontramos con una panel informativo de cómo se fue transformando sobre todo, a lo largo del siglo XX.
Casi desde allí podemos ver las grandes letras de Madrid que se han estrenado hace muy poco tiempo, pero que ya han conquistado a las redes sociales.
Imposible no hacerse alguna foto con ellas, claro que eso lo pensé yo y todo Madrid, muy difícil conseguir la exclusividad.
Se encuentran en la explanada de Puente del Rey. Está hecha a partir de envases de vidrio reciclado, teñido de azul. Los envases fueron recogidos de los contenedores verdes de la ciudad.
12 metros de largo y casi 3 de alto embellecen aún más la vista de alguno de los monumentos más importantes de Madrid. Palacio Real, la Catedral de la Almudena y la Basílica de San Francisco el Grande.
El Ayuntamiento de Madrid junto con Ecovidrio, quieren rendir homenaje a los madrileños y a su conciencia medioambiental.
Por lo visto se iluminan por la noche a través de un sistema led de paneles solares. (Podremos verlo cuando no haya toque de queda).
Este es el momento de un café con vistas a la ciudad, a las letras, a la primavera que está en todos los árboles del paseo en el Café del Río.
Tiene varias zonas, es también restaurante, aunque para comer o cenar, en estos momentos es imprescindible reservar. Tiene una terraza mirador donde las vistas seguro que son mejores, pero la terraza entre los árboles y cerca de las letras nos parece perfecta para nuestro paseo.
Con tranquilidad decidimos cruzar al otro lado por una de sus presas, en concreto por la Presa nº 5.
Si tiene algo interesante Madrid Río son sus puentes o pasarelas que cruzan el Manzanares. Eso es lo que os voy a enseñar ahora, esos puentes que nos ayudan a cruzar el río.
Puente de Segovia
El Puente de Segovia, está muy cerca de la Presa nº5. Es el puente más antiguo de Madrid. Se empezó a construir en 1574, pero será en 1577 Juan de Herrera (si el del Escorial) el que lo termine.
Está formado por 9 ojos con arcos de medio punto y con sillares almohadilladlos.
A lo largo de los años ha sido reparado en varias ocasiones por distintos motivos.
Puente del Principado de Andorra
Pasando por el espacio del antiguo Estadio Vicente Calderón tenemos uno de los circuitos biosaludables.
Circuito biosaludable en Madrid Río
Otra vez vamos a la derecha del río viendo a lo lejos el Puente de Toledo. Uno de los más bonitos de la ciudad. Se empezó a construir en 1719 y se terminó en 1724 por Pedro de Ribera. También tiene 9 ojos de medio punto y sillares de granito. Lo que le da el toque especial e irreconocible son dos templetes en los lados que guardan las imágenes de San Isidro y Santa María de la Cabeza, realizadas por Juan Ron.
A unos cuantos metros podemos ver ya, uno de los emblemas de Madrid Río, el Puente Monumental Parque de Arganzuela.
El puente es una pasarela diseñada por el arquitecto francés Dominique Perrault. Inaugurada en 2011. Es una doble espiral de metal con forma de espiral de dos brazos. Cubierta por una malla metálica, durante el día brilla y por la noche tiene unas farolas que que recrean pájaros y mariposas. (Habrá que ir de noche cuando termine el toque de queda). Por dentro de la pasarela hay bancos y es atravesado por el carril bici del parque.
Así llegamos a la altura del centro comercial Plaza Río 2. Un enorme centro comercial con muchas tiendas. Pero nosotros solo queremos llegar a la zona de la terraza para encontrar un sitio donde comer, cumpliendo las medidas de seguridad adecuadas al Covid-19.
Recordad que os he puesto otro restaurante más arriba, porque hemos ido varias veces, así depende del tramo que hagamos podemos comer en un sitio o en otro.
Elegimos Wanderlust. Un restaurante para el que no tuvimos que esperar mucho y tenía todo buena pinta.
Aunque el verdadero motivo de ir a ese centro comercial (comer también era importante) era ver su terraza – mirador.
Puente del Invernadero
Os recomiendo cruzar por alguno de los puentes gemelos que os enseño ahora.
Los puentes son bóvedas de hormigón, como canoas invertidas, unidas al suelo por unos tensores. 136 cables de acero.
Vemos un gran mosaico de teselas de vidrio. El creador seleccionó a 50 personas del barrio. 25 personas para cada puente. Los fotografió de diferentes maneras. Cada píxel es una tesela del mosaico. Cada una de ellas es de 7x7mm. Se han utilizado 6.500.000 teselas, 260 colores.
Si queréis ir al invernadero, aunque en este momento no se puede visitar debido a la situación Covid-19, cruzad por el Puente del Invernadero.
Anotarlo como pendiente porque es precioso. Rehabilitado en 1992 para ser invernadero. Tiene 900 especies de plantas y rincones preciosos para hacer muchas fotos.
Invernadero La Arganzuela
Os dejo una para que os hagáis a la idea de cómo es el invernadero. Está hecho al estilo del de París o Viena. (No nos falta de nada en Madrid).
Puente del Matadero
Desde allí podéis ir andando hasta el Matadero.
Recordad pasar por el otro puente, el Puente del Matadero.
Lo habitual es encontrar a músicos en alguno de los extremos de los puentes, especialmente en el de Matadero ya que está justo un poco antes de la entrada y ya todo allí es arte…. En todas sus formas.
Os dejo unos segundos de vídeo que resumen perfectamente lo que es Madrid Río.
Así llegamos a uno de los espacios que más me gustan de Madrid, es el Matadero Madrid, Centro de Creación Contemporánea. Mapa instalaciones.
Entramos directamente por un lateral a la Plaza del Matadero. Con el buen tiempo y esta situación en la que nos encontramos llenas de personas en las terraza del Café Naves.
No os enseño la plaza, porque tengo alguna duda sobre si se guardan las medidas Covid….
Salimos al pasillo central que lleva al resto de instalaciones del Matadero, que viene directo del Invernadero y por lo tanto de Madrid Río.
Os dejo unas fotitos para terminar el post.
El deposito ya característico emblema del Matadero está en la Plaza de Legazpi. Metro, autobuses y a 15 minutos andando, Atocha.
Intentaré ir añadiendo esos lugares maravillosos que hacen único el Parque Madrid Río.
Las fotografías y los comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en Madrid Río, Madrid. Puente de San José, y el 4 de abril de 2021.
Para dejar un poco de lado a Madrid, solo un poquito. Os recomendaré hoy un lugar poco conocido del Valle del Baztán, que os quiero enseñar por si estáis pensando organizar vuestras vacaciones de verano.
Para recopilar un poco nuestro viaje al Valle del Baztán, os dejo los enlaces de las entradas que ya he publicado y así enlazar con la de hoy y las próximas.
Nos alojamos en un hotel de película, para ir descubriendo unos paisajes de leyenda, de libros y de cine. Descubrimos el Molino del Infierno, seguimos los pasos de la inspectora Salazar en la Trilogía del Baztán y del precioso pueblo de Elizondo. Cascadas llenas de encanto como la de Xorroxín.
Nos remontamos a la cascada Xorrosín y a un día caluroso del mes de julio pasado y aquí empieza hoy lo que os cuento. Nuestro plan de la tarde: Parque Museo Santxotena.
Nos tocó dar una vueltecita por Arizkun, otro de los pueblos característicos del Valle del Baztán hasta que abrieran el museo.
Como os podéis imaginar a las 4 de la tarde y como en muchos pueblos de España, no hay nadie por la calle. Podemos disfrutar de las fachadas de sus edificios, como el del Monasterio de Nuestra Señora de los Ángeles.
Martes a sábado: 11:00-14:00 • 16:30-19:30 h. Domingos: 11:00-14:00 h. – lunes cerrado.
Efectivamente el Parque Museo es un espacio abierto donde hay obras del escultor Xabier Santxotena. Nace en una familia relacionada con la madera. Pronto quiere ser escultor. Conoce a Jorge Oteiza y se convierte en su discípulo. Estudia en la Escuela de Artes y Oficios de Vitoria-Gasteiz. Hoy en día tiene su taller muy cerca de Bilbao.
Las obras están repartidas por el parque y dentro de las bordas (granjas – establos típicas de la zona). Donde quiere rendir un homenaje a los agotes, no siempre bien tratados por la Historia.
El precio de adulto es de 4,50€. Es posible que haya algún cambio en precio y horarios. Echar un vistazo a su web que es muy interesante.
Los agotes, si habéis leído la Trilogía del Baztán de Dolores Redondo sabréis quiénes eran y si no lo habéis leído os cuento un poco.
Los agotes son una etnia cuyo origen no se conoce muy bien. Vivían en algunas zonas de Navarra, siendo Arizkun su último lugar. Totalmente discriminados en la sociedad, solían tener los peores trabajos, no se relacionaban con otras personas. Trabajaban la madera, la piedra, el hierro…
A mi me gustó bastante la mezcla de esculturas con las bordas.
También nos dio pie a reírnos, hablar de política,…. compartir un momento muy especial…
El precioso cubo acristalado que ha salido varias veces en las fotos, es una pequeña sala de audiovisuales. El vídeo es muy interesante, lo que no es interesante es la hora, 5 de la tarde después de la ruta a la Cascada Xorrosín y comida navarra… costó un poco no cerrar los ojos.
El parque es un espacio como veis fácilmente accesible para todos. Si queréis ir con niños, puede ser una buena experiencia, pueden tocar las esculturas.
Solo es importante tener la mente abierta y preparada para dejarse llevar por el artista. También os digo que cada vez me gusta más el arte contemporáneo.
Las fotografías y comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en el Parque Museo Santxotena de Arizkun. Valle del Baztán, julio 2020.
Sala de exposiciones El Águila, totalmente desconocida para mi y un gran descubrimiento.
La sala está dentro del antiguo recinto de la que fuera la fábrica de cervezas El Águila. Construida entre 1912 y 1914, por Luis Sáinz de los Terreros de estilo neo-múdejar. Estilo muy utilizado en Madrid, a principios del siglo XX.
Os dejo un enlace a una página del Ayuntamiento sobre edificios históricos de Madrid, muy interesante de echar un vistazo.
Hoy en día a demás de varias salas de exposiciones, es la Biblioteca y Archivo Regional Joaquín Leguina.
A la sala fuimos en metro, el más cercano es el de Delicias. Línea 3. Calle Ramírez de Prado, 3. La entrada a las exposiciones es gratis.
La verdad es que yo quería ver una de sus exposiciones que había visto en distintas cuentas en Instagram y al llegar nos llevamos la sorpresa del edificio. La exposición que quería ver era la de «La mirada comprometida» de Nicolás Muller.
Tenéis unos días para disfrutar de las fantásticas fotografías de este gran fotógrafo, ya que termina el 30 de mayo.
La exposición está compuesta por 125 fotografías que no llegó a exponer ni publicar, por no ser de buena calidad. Su hija había guardado los negativos, que ahora saca a la luz.
Nicolás Muller realizó un gran registro sobre la vida obrera de Europa. Vivió la época del nacismo, fue buscando un lugar donde la sociedad fuera libre. Recorrió distintos países, fotografiando lo que veía.
Las 125 fotografías que se exponen son de sus viajes por España, Francia, Hungría, Marruecos y Portugal. Además algunos documentos, revistas donde se publicaron sus fotografías. Aspectos de su vida. Una ocasión única para ver y valorar su obra y conocer un poco de su interesante vida.
La exposición irá recorriendo distintos lugares de los países a los que fotografió. Os dejo algunas de las fotografías que más me gustaron.
Desde 1947 vive en España. Abre su estudio de fotografía en la Castellana. Se convierte en un asiduo de las tertulias de Madrid. Realiza retratos de personas importantes del mundo de la cultura, como Pio Baroja o Azorín. En 1961 recibe la nacionalidad española y su hija Ana, entra en su estudio como ayudante. En 1980 se va a Andrín (Asturias) a vivir, quedándose su hija como responsable del estudio fotográfico. Durante muchos años se dedicó a exponer sus fotografías, obteniendo un gran reconocimiento. En el año 2000 fallece en Llanes (Asturias).
¡Me encanta el edificio!
Damos una vuelta por fuera de todo el complejo, hasta llegar a la entrada principal, donde está un patio y la otra sala de exposiciones, que ya que estamos vamos a ver.
Justo ahí, debajo de un tejado de madera, comienza la exposición Salinas recuperado. Una pasión sublime (1951-2021).
Con esta exposición se pretende recuperar el legado de la vida y obra de Pedro Salinas. Las inquietudes de una generación o cómo era la cultura en Madrid.
Para ver esta exposición tenéis hasta el 30 de junio. Creo que tendré que volver a verla, la vimos en media hora. Los festivos solo está abierto hasta las 14:00. Como todas las actividades del complejo es gratuita.
Me gustó mucho ver qué libros eran los preferidos de Salinas, los que tenía en su casa, los que inspiraron su obra y su vida.
Justo al lado del complejo hay un parque, Cuña Verde del Ferrocarril, que lleva a una larga pasarela que atraviesa las vías del tren de la estación de Delicias.
Esta pasarela lleva al Parque de las Delicias y al Parque de las Vías. Un sitio ideal para hacer unas fotitos.
Pasamos por una calle que ¡no parece Madrid!, unas casitas que no parecen estar en Delicias. Con un precioso mural pintado en una pared. Calle Alonso Martos.
Calle Alonso Martos.
Y ya que estamos de paseo ¿por qué no terminar en Atocha tomando un rico cappuccino? El Jardín de Arzábal del Reina Sofía, es una estupenda opción.
Disfrutar del Patrimonio Cultural de Madrid en un 2 de mayo, es el mejor plan que se puede tener para un día festivo.
Ahora os invito a que descubráis las salas de exposiciones El Águila, a callejear por vuestra ciudad, a ser turistas en Madrid…. Si queréis alguna recomendación… Estoy en Imagina.
Las fotografías y comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en Madrid. 2 de mayo de 2021.
Hoy os quiero enseñar un nuevo descubrimiento del que estoy segura que os ha pasado como a mi, que habéis pasado por delante mil veces y no habéis mirado para arriba.
Había visto una exposición en redes sociales que llamó mi atención. El arte como laberinto de Guillermo Pérez Villalta. En la Sala Alcalá 31.
Estoy segura que por la puerta habéis pasado muchísimas veces, pero sin pararos a contemplar el edificio, a mi desde luego me pasó ayer. No podía entender cómo llevaba toda la vida pasando por la puerta y no me había fijado en los detalles.
Edificio y exposición merecen la pena. Para la exposición tenéis unos días porque termina el día 25 de abril. El acceso es gratuito y la exposición es una maravilla. Pero primero os cuento un poco la historia del edificio.
Fue uno de los últimos edificios que hizo Antonio Palacios en Madrid. El proyecto lo inicia en 1933, pero es en 1942 cuando dan comienzo las obras y 1945 se terminan. Se dice que es el primer gran edificio de la posguerra madrileña.
Antonio Palacios en este edificio probó nuevos materiales como pavés en la fachada y acero inoxidable del mirador. Además de cantería gigante combinado con las vidrieras.
El edificio tiene dos fachadas, la de Alcalá y otra en la calle Caballero de Gracia. Se hizo para alojar el Banco Mercantil e Industrial. La fachada que os enseño es la de Alcalá.
Un arco triunfal integra un mirador que se apoya en dos pilastras gigantes, con un cuerpo de columnas. Arriba del arco hay una figura masculina alada.
En el interior llama la atención la bóveda de medio cañón acristalada en la sala de operaciones, actualmente la sala de exposiciones. Tiene tres tramos, uno central y dos laterales. Bóvedas y arcos de mármol con elementos de bronce. Las dos lámparas de araña destacan considerablemente.
El acristalamiento de pavés igual que en los pasillos cercanos a la barandilla. ¡Me encanta! Hay dos tramos de escalera para ver todo el interior desde arriba y la bóveda, sin pisar el pavés.
¿No os parece una joyita? A mi desde luego, sí.
El vestíbulo del sótano conserva la puerta de la caja fuerte del antiguo banco. Nosotros no la vimos. Creo que no se puede ver.
Actualmente el edificio es de la Comunidad de Madrid. Alberga diversas direcciones generales y la sala de exposiciones Sala Alcalá 31. Especialmente dedicada a la diversidad de lenguajes que caracterizan el arte actual. Inaugurada como sala de exposiciones en 2002.
La exposición como os he dicho antes y que todavía estáis a tiempo de ver es El arte como laberinto de Guillermo Pérez Villalta. Gaditano de Tarifa, «Artífice» de muchas disciplinas artísticas. Os dejo la información específica de la exposición aquí. También os dejo el folleto online por si queréis llevarlo a tiro hecho.
Me resulta interesante que Guillermo Pérez Villalta estudió geométricamente la planta del edificio de Antonio Palacios. Convirtiendo la antigua sala de operaciones en un laberinto. Muros que se cruzan, huecos en las paredes… Que nos permiten perdernos en la exposición y contemplar su obra.
Os dejo algunas de las que más me gustaron y también pequeños detalles que están dentro de sus obras….
Mañana perfecta para ser turista en mi ciudad, Madrid. Ahora llega el momento de comer y como siempre buscar un sitio que contaros y recomendaros.
Estamos a una calle de cruzar la Gran Vía para llegar a Chueca. En la Calle Libertad número 23 encontramos ese sitio. Restaurante Babel y su cocina de mercado.
Nosotros no reservamos, creo que tuvimos suerte de encontrar una mesita, dos personas es fácil encontrar hueco.
El restaurante es de lo más acogedor, cumple las medidas Covid, hay separación entre las mesas y sobre todo la comida está buenísima.
Si tengo que ponerle un pero, es que quizá el vino sea un poco más caro (en proporción a lo que cuestan las botellas en tienda).
Pedimos un Ribera de Duero. Somos más de Ribera, la verdad.
Primero os enseño un poco el local, que lo tienen decorado muy bonito.
Ahora ya os puedo enseñar lo que pedimos, porque tienen un menú degustación por 18,50€ de fin de semana que está bastante bien. (Incluye postre o café, bebida no).
Ensalada de langostinos en tempura, buñuelos de bacalao con cebolla a baja temperatura, entrecot de vaca, brocheta de pollo con arroz y verduritas al wok y una deliciosa tarta fina de manzana.
Seguro que os parece que tiene buena pinta y os animáis a probar…
Siguiendo con nuestros descubrimientos turísticos en Madrid, no podemos olvidar un buen café. En la calle Barquillo, descubrimos un pequeño bar, con unas mesas altas muy originales y un escaparate que más que cafetería parece una tienda de decoración. Se llama Dudy Café. Seguro que bien merece un lugar en una entrada sobre cafés en Chueca. Lo dejo pendiente.
Y por qué no, repetimos el Mirador Madrid en el Palacio de Cibeles, aunque esta vez si que podemos sacar una entrada para el mirador. Vuelven los pases cada media hora y siempre es maravilloso asomarse a Madrid…
Ya que estamos puestos, un paseo por El Parque del Retiro. Esta vez sólo bordeando el Estanque grande, porque nos damos cuenta que todo Madrid y parte del extranjero ha ido al Retiro.
Si queréis rematar el día podéis subir un poco por la Calle Alcalá y coger cualquier calle que os lleve a la Calle Goya y allí sin dudas buscar la calle Ayala, y el Mercado de la Paz, donde veréis Casa Dani y una de las mejores tortilla de patata de todo Madrid. ¡Ojo no se puede reservar! Tienes que esperar en la puerta hasta que te toque….
Espero que os haya gustado este nuevo recorrido por Madrid y os animo a que descubráis esta ciudad que cada vez tiene más rincones por mostrar.
Las fotografías y los comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en Madrid. 17 de abril de 2021.
La senda del Hornillo, en la zona de Santa María de la Alameda, Comunidad de Madrid, es una de las rutas más conocidas de toda la Comunidad. Gracias a su bonito salto de agua.
Hay varias formas de ver el salto. La fácil que está señalizada y hace todo el mundo de 5Km. Sale del aparcamiento y zona recreativa en el puente del río de la Aceña. Os dejo la foto de la ruta marcada y el código QR con las otras rutas de la zona.
A nosotros, si ya habéis leído alguna otra ruta que hacemos, siempre nos ocurre algo, queremos ver algo mas, nos perdemos…. En fin que siempre hacemos algún que otro kilómetro de más.
En este caso queríamos dejar el coche de Robledondo (para luego, a la vuelta, comer un bocata en el único bar que hay). En la panadería carnicería el amable señor nos indicó como teníamos que coger la ruta y nos dio además folletos con otras rutas de la zona y un mapa grande donde aparecen todas.
Él nos lo explicó fenomenal, pero no sé que pasó al final, terminamos haciendo algo más de 15Km en vez de 7Km (la ruta es de 5, pero nosotros teníamos el coche en el pueblo, os recuerdo).
Tenemos que subir a la parte alta del pueblo. Hasta llegar a una parte donde salen dos caminos.
El señor de la panadería nos dijo que teníamos que pasar el cementerio y dos depósitos de agua.
De momento pensábamos que habíamos cogido bien el camino, pero luego no veíamos ninguna señal al salto del Hornillo. Pero disfrutábamos del camino, del aire libre y de caminar sin mascarilla. (Una maravilla vamos).
De repente encontramos una señal que indicaba la senda del Hornillo, cuando digo una es una, la única señal. El panadero me había dicho que veríamos dos saltos. Y el que nos encontramos no se correspondía con las fotos que habíamos visto y además el camino desapareció.
Intentamos llegar hasta ese salto, cruzando un pequeño arrollo, pero llegamos a una zona con piedras y entendimos que ese no era el camino para el salto que buscábamos.
Como nuestro GPS marcaba otro camino, retrocedimos un poco para coger la ruta que intentábamos seguir (la de un señor que debía saber perfectamente por dónde iba.
Llegamos a una pequeña cima, donde se veía una bonita vista del Embalse de la Aceña. Vimos a un grupito de senderistas que parecía que sabían donde iban, así que les seguimos. Una pequeña subidita y nos metemos en un bosque, cogemos el camino de arriba que nos lleva solo a oír el agua del salto (el mismo que habíamos visto antes por el otro lado). Volvimos a retroceder en el bosque para coger un segundo camino que habíamos dejado a la derecha, pero nada de salto diferente.
Un poco desastre las indicaciones, NO HAY. Otro grupito de caminantes están como nosotros, perdidos, queriendo encontrar el salto del Hornillo.
Pero que sepáis que llegamos al primer salto desde el lugar donde podíamos verlo de cerca y también está en un enclave muy bonito.
Decidimos salir del bosque y alguna que otra curva, subida y bajada, volvimos a la zona donde se veía el embalse y seguir la dirección de nuestro guía virtual.
A cabezotas nos no gana nadie, así que si o si teníamos que encontrar el salto aunque nos llevase más tiempo.
Así llegamos a la pequeña cima que hacen todos los senderistas que van al salto del Hornillo, pero después de ver el salto. Eso significa que nosotros haríamos el camino al revés, en este caso nos beneficia, ¡es todo bajada! y con señales, porque ya estamos en la ruta de los 5km que hace todo el mundo.
Al bajar hay que atravesar un pequeño arrollo (este un poco más grande que el de antes) y no para de pasar gente que quiere hacer la subida que nosotros bajamos.
Cogemos una senda donde en pocos metros llegaremos al esperado salto…. Aquí tenemos que ir con mascarilla, porque hay muchas personas y la senda no es muy ancha.
¡Por fin, el salto del Hornillo!
Tengo que deciros que no me decepcionó. Pensé ¡qué lugares tan bonitos tiene la Comunidad de Madrid y que poco los conocemos!
Como estamos haciendo el camino al revés, ahora vamos directos al aparcamiento y al área recreativa.
Os recuerdo que nosotros tenemos el coche en Robledondo, lo que significa que aquí solo hacemos una parada técnica para beber un poco y terminar la ruta y ahora tenemos una buena subida hasta que lleguemos a la altura en la que está Robledondo.
Si queréis hacer esta ruta y dejar el coche en este aparcamiento, ir temprano, que aunque hay varias zonas para aparcar, se llena enseguida y vimos muchos coches en los laterales de la carretera. También por caminar un poco solos, sin que parezca una romería. De este aparcamiento a Robledondo no sube nadie, porque es una subida que no tiene mucho alicientes, así que por lo menos podemos quitarnos la mascarilla de nuevo.
Salimos a un desvío que habíamos visto muy cerca del cementerio. Un solo deseo tenemos ya y es que nos podamos comer un bocata en el único bar de Robledondo. ¡Lo conseguimos! Ruta completada.
En esta foto que os pongo sale la ruta que hicimos a falta del final, (se nos acabó la batería del GPS) pero que ya os he contado que fue la vuelta a Robledondo.
Os animo a que descubráis los maravillosos pequeños rincones que tenemos en Madrid. A veces nos vamos a recorrer el mundo y no vemos lo que está muy cerca.
Las fotografías y comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en la senda del Hornillo, Madrid. Febrero 2021.
En los años 20 del siglo XX, César Cort Boti, ingeniero, arquitecto, catedrático de la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid, Académico de la Academia de Bellas Artes de Madrid. adquirió distintas parcelas que forman la quinta.
Se construyó un palacete y después la torre del reloj, situados en la zona Sur. Actualmente es un centro culturalEspacio Abierto Quinta de los Molinos.
Cort tenía especial interés por el urbanismo, era gran amigo de Arturo Soria. Aplicó algunas de sus teorías en la Quinta de los Molinos.
En 1978 muere Cort y en 1982 sus herederos llegan a un acuerdo con el Ayuntamiento de Madrid y las 21 hectáreas de la finca, pasan a ser Patrimonio del Ayuntamiento de Madrid. Incluyéndose el jardín en el catálogo de Parques y Jardines históricos. Es el jardín mejor conservado de esa época.
El agua que se empleaba para regar el jardín, venía de pozos y manantiales. Hubo varias albercas, balsas donde se almacenaba el agua, fuentes que además de abastecer a la Quinta, también servían para decorar el bonito jardín.
Alguna de las zonas se dividió en parcelas donde se plantaron distintas variedades de almendros. La zona norte es de estilo romántico y la zona sur más agrícola. También hay otras zonas con otros árboles como pinos, olivos, eucaliptos.
Debido a Filomena, no todo está abierto en el Parque. La zona del lago está cerrada y no están abiertas todas las puertas de acceso. Ahora mismo se puede acceder por las 2 entradas de Alcalá, Miami, Doctor Zamenhof y la de Juan Ignacio Luca de Tena.
Se puede llegar en metro en la línea 5: Suanzes. La salida está en la calle Alcalá. En los autobuses: 77, 104, 105, L5. En coche también se puede, aunque aparcar puede costar un poco.
Os dejo el plano del parque para que os ubiquéis bien.
Nosotros entramos por la entrada principal que está en la Calle Alcalá.
Hoy en día La Quinta de los Molinos es conocida especialmente por sus almendros en flor. Las redes sociales se inundan de sus flores, que en este mes de febrero están floreciendo una vez más.
Queda pendiente volver cuando esté abierto al 100 por 100 para ver el lago y todo lo que está ahora cerrado.
Mientras tanto tenemos los almendros y sus preciosas flores.
En primavera espero que ya esté todo abierto, porque también tiene que estar precioso. Tendremos que dar otro paseo para añadir lo que veamos a esta entrada.
Las fotografías y los comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en la Quinta de los Molinos, Madrid. 22 de febrero de 2021.
Si tenemos en cuenta que apenas podemos viajar, poco más allá de nuestras ciudades, de nuestras provincias o comunidades autónomas. En mi caso Madrid, (afortunada soy de poder salir de mi zona que no está restringida) y de las «lindes de la Comunidad de Madrid, hasta bien pasado el «Puente de Diciembre».
Nos quedan los paseos cortos, descubrir rincones y lugares que aún no conocemos de nuestras ciudades….
También nos queda la lectura, ese momento intimo donde vivimos historias que nos hacen imaginar otras vidas y también trasladarnos a otros lugares.
A mi me pasó con la Trilogía del Baztán de Dolores Redondo. Tanto me enganchó, bueno nos enganchó (a mi hijo de 20 años también) que decidimos viajar este verano (cuando se pudo y con seguridad y cuidado) al Valle del Baztán a descubrir los lugares que habíamos imaginado en el libro.
Quizá si estáis desanimados, esto os parezca una buena idea para ilusionaros. Leer los tres libros, cuatro si tenemos en cuenta el de la precuela:
El guardián invisible.
Legado en los huesos.
Ofrenda a la tormenta.
La cara norte del corazón (precuela).
Imaginando todo el tiempo y organizando un futuro viaje a la tierra de la inspectora Salazar. Os aseguro que puede ser un buen aliciente y llevar mejor el momento que nos ha tocado vivir.
Os dejo la página donde poder concertar una visita guiada para ver los escenarios de los libros y los rodajes de las películas de la Trilogía del Baztán. (Ojalá mientras leéis los libros, veis las películas y organizáis la visita al Baztán ¡la vacuna Covid-19, funcione!!!!!
Aunque ahora mismo no hay ninguna visita programada, estoy segura de que las habrá. Mientras tanto os dejo nuestra experiencia.
A nosotros nos costó 12€ por adulto y 10€ los estudiantes. No creo que varíen mucho los precios.
A las 10 de la mañana en la Plaza de los Fueros de Elizondo, en el bar Casino, nos espera Patricia, nuestra guía.
Patricia durante la visita, nos dice, nos lee fragmentos de los libros, nos cuenta anécdotas de los rodajes. Nos resulta muy interesante y divertido.
Va comparando los libros con las películas. Vamos viendo los escenarios, en algunos casos los del libro son unos y los de las películas otros. Nos damos cuenta que el cine tiene mucho de mentira…
Pensaréis que no soy tan friqui de la trilogía, porque no voy a poner muchos nombres de los sitios, pero así no os descubro ninguna parte de los libros.
También descubrimos que todas las casas de Elizondo están separadas, nos cuentan por qué y la verdad es que cae por su propio peso.
Llegamos al puente más famoso, que en las películas veréis un poco diferente, la ilusión del cine…
Casas que tienen mucha importancia en la historia de la protagonista de los libros.
Un pequeño pasadizo nos lleva a entrar donde está la pequeña presa protagonista de Elizondo. Han intentado quitarla, pero ha sido imposible por distintos motivos.
De aquí salimos hacia otro de los escenarios de los libros y también de las películas: la comisaria de policía. (Nada tradicional su arquitectura)
Volvemos a entrar en el centro de Elizondo para llegar a otro de los escenarios más emblemáticos de la trilogía.
Así llegamos a Mantecadas Salazar, que realmente no existe. Han dejado el cartel del nombre en el edificio porque es un gran reclamo turístico. Realmente pertenece a la empresa Batzanesa.
Si venden todos los dulces característicos de la zona, especialmente el Txantxigorri, que no os desvelo donde sale en los libros….
Aquí termina una parte de la visita guiada, con una degustación de un Txantxigorri y de otras mantecadas. Si continúas la visita tiene el precio que os puse arriba, si terminas aquí, el precio es menor.
Subimos hacia el cementerio, otro de los lugares que aparecen en la trilogía. Patricia nos cuenta el rodaje de la película y que cosas coinciden o no con el libro.
El camino de vuelta a Elizondo, puede ser unos dos kilómetros, lo hacemos tranquilamente, hablando sobre los rodajes de cine, y el «mundo Covid que nos invade».
Nuestra visita guiada por Elizondo siguiendo los pasos de Amaia Salazar, nos lleva de nuevo a la Plaza de los Fueros.
Un paseo por nuestra cuenta hasta que nos vamos a comer al bar del puente Txokoto.
Unas alubias blancas para terminar una mañana literaria y de cine.
No desesperemos por la situación y tengamos ilusión por nuevos proyectos y sobre todo cuidémonos mucho. Solo con salud podremos disfrutar de los viajes que nos están esperando.
Las fotografías y comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje realizando la visita guiada «Trilogía del Baztán» en Elizondo. Julio 2020.
Una de nuestras salidas este verano por la sierra de Madrid fue en La Jarosa, Guadarrama, para hacer la ruta de las trincheras.
La ruta es muy fácil, es de unos 5km, sin apenas desnivel, ideal para ir con niños y también con adolescentes. En la ruta hay carteles explicativos de lo que sucedió durante la Guerra Civil. Debemos seguir las señales blancas verdes con un punto rojo.
Nosotros comenzamos la ruta en el aparcamiento del restaurante El Refugio de la montaña, Porque habíamos reservado para comer allí. Por eso nosotros llegamos al panel 2 de la ruta (el 1 no le vimos, estaba cogiendo la ruta en el otro aparcamiento).
Al principio no veréis muchas señales verdes blancas. Llegaréis a la barrera verde en 5 minutos. Atravesamos el bosque, por una pista forestal, una esplanada de piedras y ya están las marcas de la ruta.
Las trincheras están repartidas por la zona. Fueron excavadas para defender alguno de los frentes en la Guerra Civil: unas por las tropas leales a la República y otras por el ejercicito sublevado.
Desde el punto en el que podemos ver el Embalse de La Jarosa, el camino me parece precioso.
Llegamos a un nuevo cartel explicativo y sin otras personas a la vista.
Durante la guerra toda esta zona estaba sin árboles, solo había arbustos. Después del conflicto se repobló la zona con tres tipos de pinos. Ahora es un bosque precioso.
Encontramos una bala, que cuando limpiamos descubrimos que era del año 1936…. Primer descubrimiento para un principiante a historiador.
El camino nos lleva a la pista forestal donde hay un desvío para ver uno de los bunker.
Llegamos así al final de la ruta para volver por el mismo camino hasta el restaurante.
Una buena comida hace siempre mucho más interesante una ruta.
Cuando dejemos de estar confinados en Madrid, volveremos a salir a hacer rutas y descubrir nuestra increíble comunidad autónoma.
Las fotografías y comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en la Ruta de las trincheras, La Jarosa. Agosto 2020.
Como ya os dije en el último post, Navarra es increíble durante todo el año, pero quizá en otoño sea más mágica y sientas muy reales las historias sobre seres mágicos y guardianes del bosque….
Descubrimos el Molino del Infierno en verano, y estoy convencida de que ahora en otoño estará precioso…
Desde Elizondo cogemos la carretera que va a Urdax (también se puede ir dirección Pamplona y después de una fábrica en la carretera sale el desvío al Molino y creo que es mejor ese tramo de carretera). A los pocos kilómetros sale la carretera NA-4453 que nos lleva al Molino también. La carretera es preciosa, pero en peor estado (que la que os he dicho antes, aunque es la misma, el otro tramo está mejor) y muy muy estrecha.
Vamos pidiendo que no aparezca otro coche en el sentido contrario, no sé qué hubiéramos hecho. Justo cuando viene un coche de frente hay un pequeño hueco en un lateral para que podamos pasar….
Llegamos donde sale el desvío al Molino y a un restaurante, donde nos fue imposible reservar, debido al Covid y la reducción de mesas en los restaurantes, pero sin duda es un sitio al que nos hubiera gustado ir. Se llama también El Molino del Infierno – Infernuko Errota en euskera.
Se puede aparcar en el borde del camino, hay sitio como para unos 4 coches y está a 800metros del restaurante y del inicio del camino al Molino. Preferimos no bajar en coche por si el aparcamiento de abajo está lleno y nos toca volver a subirlo y efectivamente estaba lleno de coches.
La ruta es de 1,4Km, no tiene dificultad. Es una ruta lineal, pero recomiendo hacerla con deportivas, caminamos por el bosque. Es una ruta en la que nos encontramos con muchas personas, por lo que tuvimos que llevar mascarilla gran parte del camino.
¡Qué bonito camino siempre muy cerca de un arroyo! lo peor es caminar con la mascarilla y no poder disfrutar de los olores del bosque.
El molino se utilizaba para que las personas de la zona llevase el maíz para moler.
Se construyó en época carlista, utilizándolo los soldados para coger harina. Durante la Guerra Civil, fue el único molino de la zona que estuvo en funcionamiento clandestinamente.
Los dueños del restaurante rehabilitaron el molino en el año 2000 que se encontraba en ruinas. Ahora está considerado lugar de interés cultural e histórico.
Se puede cruzar el arroyo para ver el molino desde el otro lado. El entorno es muy bonito.
Volvemos porque empieza a llenarse de gente el molino que imaginamos que ha ido a comer al restaurante.
Lo peor es subir los 800 metros que separan el restaurante del coche, porque ¡hace muchísimo calor! aunque nadie sube (todo el mundo se queda a comer en el restaurante) ¡me puedo quitar la mascarilla!
Ahora volvemos a coger la carretera NA-4453, pero esta vez en la otra dirección. En esta dirección cogen dos coches por lo menos, aunque yo creo que el asfalto está un poco peor.
Salimos justo por el desvío de la fábrica y nos vamos directos a Elizondo. Comemos en un bar en frente del hotel, que se llama Fransene. Comida buenísima, repetimos otro día. Las dos veces comimos en la terraza, muy agradable igual que el personal.
Un baño en la piscina de nuestro Hotel Baztán, y un paseo por Elizondo haciéndonos a la idea de nuestro próximo día: Itinerario por los lugares de la Trilogía del Baztán.
Elizondo
Las fotografías y los comentarios son de Imagina Y Vive Tu Viaje en el Valle del Baztán. Julio 2020.